Un envio del blog

Comercio y Desarrollo, dúo dinámico contra la pobreza

Enviado en 31 agosto, 2004 Para 3:00 pm Escrito por en Artículos de opinión

Recientemente fue publicado el Informe 2004 sobre los Países Menos Desarrollados (PMD) de la Conferencia de las Naciones Unidas sobre Comercio y Desarrollo (UNCTAD), que introduce un enfoque distinto sobre la lucha contra la pobreza. Como preámbulo, el Informe señala que si las actuales tendencias persisten, la pobreza extrema en los PMD, lejos de erradicarse, se expandirá, y de 334 millones de personas que la sufrían en el 2000 pasarán a ser 471 millones en el 2015.

No solo fracasarían los PMD en alcanzar las Metas de Desarrollo del Milenio, o sea , la reducción de la cantidad de personas que viven con menos de un dólar diario para el año 2015, sino también es probable que fallen en lograr los otros objetivos fijados en la Cumbre del Milenio de la ONU, efectuada en el 2000.

Los datos que arroja el Informe no son muy esperanzadores: solo once de los cincuenta PMD están en vías de reducir en dos tercios la tasa de mortalidad de los menores de cinco años; solo once podrán bajar a la mitad el porcentaje de población que sufre hambre y apenas siete están en camino de reducir a la mitad la proporción de personas sin acceso a agua potable.

Para corregir estas distorsiones y erradicar la pobreza en los PMD, el Informe plantea la necesidad de generar políticas públicas más dinámicas, fundamentadas en dos pilares. El primero es una estrategia para el desarrollo capaz no solo de hacer que el comercio sea el aporte principal en la reducción de la pobreza, sino también en conseguir que tanto el comercio como el desarrollo sean orientados fundamentalmente a formar parte del esfuerzo para la erradicación de la pobreza.

El segundo pilar es el mejoramiento del régimen comercial internacional, incluyendo asuntos que están más allá del radio de acción de la Organización Mundial del Comercio (OMC), tales como, la dependencia de las materias primas y su vinculación con la pobreza extrema merecen una atención especial, con estas tres prioridades: la rápida eliminación por etapas del proteccionismo a la agricultura en los países industrializados; iniciativas para asegurar mayor transparencia internacional en los ingresos derivados del petróleo, el gas y la explotación de los minerales; y medidas para reducir los altibajos de los precios de las materias primas.

Es importante reconocer que no hay justificación alguna para el pesimismo en relación con el desarrollo en los PMD. Entre 2000 y 2002, los más pobres de los países pobres registraron una tasa promedio de crecimiento anual del PIB de casi un 5%, casi un 1% más que el resto de las economías en desarrollo. Esto demuestra claramente que en los PMD el desarrollo no solo puede ser alcanzado sino también acelerado, con la condición de que los recursos sean movilizados y canalizados para usos productivos con estrategias correctas.

Las políticas públicas para la erradicación de la pobreza deben, en este Siglo 21, vincularse con la estrategia de desarrollo comercial, como una forma de eliminar los prejuicios, las distorsiones y los desequilibrios, que hacen, como concluye el Informe de la UNCTAD, que “la senda hacia el desarrollo sea demasiado empinada para que los débiles asciendan por ella”.

El autor es abogado.

Comentarios cerrados.