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Caras ocultas

Enviado en 22 diciembre, 2004 Para 3:00 pm Escrito por en Artículos de opinión

No fue sino hasta finales del 2001, con motivo de los atentados terroristas y de las consiguientes guerras de Afganistán e Irak, que el libro “Choque de civilizaciones” de Samuel Huntington (1993) se convirtió en lectura obligada, más allá de los círculos académicos. Hace unos meses atrás, el presidente del gobierno español, José Luis Rodríguez Zapatero, introdujo otro concepto antagónico: la “alianza de las civilizaciones”, un método de diálogo basado en el multilateralismo, el derecho internacional y la igualdad de derechos de unos y otros.

Sea “choque” o “alianza”, en el seno de cada civilización hay realidades y experiencias muy distintas y desiguales. Existe una interpenetración de culturas y coyunturas, el Norte en el Sur, el Sur en el Norte, el cristianismo en el arabismo, y viceversa. Occidente en Oriente, y al revés. Inclusive, ya existe el intercambio comercial y cultural Sur‚ Sur.

Recientemente se han publicado algunos datos estadísticos que describen la heterogeneidad que existe dentro de la globalización. Son las caras ocultas de las civilizaciones. Veamos:

En primer lugar, la Organización para la Agricultura y la Alimentación (FAO) emitió su “Informe anual contra el hambre”, del cual se desprende que cada año mueren por hambre más de 5 millones de niños menores de cinco años de edad. Adicionalmente, en el mundo hay 852 millones de personas mal nutridas, y dentro de los países desarrollados, más de 9 millones de personas pasan hambre.

En segundo lugar, la Organización Internacional del Trabajo (OIT) también hizo publico su “Informe sobre el empleo en el mundo”, con datos referidos al 2003. En el mismo se indica que la mitad de las personas que tienen empleo en todo el planeta (2,800 millones) ganan menos de dos dólares al día. De esos 1,400 millones, 550 ingresan menos de un dólar diariamente. La tasa promedio de desempleo a nivel mundial es del 6.2%.

Y en tercer lugar, la organización no gubernamental Intermón/Oxfam ha publicado el informe “Pagar el precio”, sobre la Ayuda Oficial al Desarrollo (AOD). Los datos son muy reveladores: de los 22 países donantes, pertenecientes a la Organización de Cooperación y Desarrollo Económico (OCDE), solo cinco superan el 0.7% de su PIB como aportación al desarrollo. El Informe advierte sobre la tendencia regresiva, puesto que en 1960, el promedio era del 0.5% del PIB mundial, mientras que casi medio siglo después no llega al 0.23%.

Los informes de la FAO, OIT y Oxfam son coincidentes en señalar la casi imposibilidad de cumplir con los objetivos de la agenda del milenio, aprobada por las Naciones Unidas, consistentes en básicamente en reducir a la mitad la pobreza, el hambre y el analfabetismo para el 2015. En ese sentido, hay que saludar la iniciativa del presidente Leonel Fernández de crear una oficina para dar seguimiento a los objetivos trazados por las Naciones Unidas, puesto que el país no escapa también a estas crudas realidades.

El autor es abogado.

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