Un envio del blog

Del DN al CES

Enviado en 07 diciembre, 2004 Para 3:00 pm Escrito por en Artículos de opinión

La semana concluyó con la noticia de que los principales partidos políticos del país concertaron en la mesa del Dialogo Nacional diversos aspectos que inquietaban a la opinión pública nacional, tales como la ley de primarias, el Tratado de Libre Comercio y el “affaire” de los equipos de obras públicas de los Ayuntamientos.

Independientemente de que se pueda estar de acuerdo o no con los temas concertados, lo cierto es que, encuentros como ese, contribuyen a fortalecer el clima de gobernabilidad que desean tener todos los dominicanos. Hay que recordar que ante el hecho de que, dado que la administración actual del presidente Leonel Fernández no cuenta con la mayoría legislativa, necesita la búsqueda de mecanismos de dialogo y concertación.

En un articulo anterior (El Caribe, 9 de noviembre de 2004), expresé que “la política no son solo decisiones sino también la forma de adoptarlas. Las diferencias y las discrepancias, sin diálogos y sin acuerdos crean distancias, que en ocasiones, podrían ser insalvables. Hay que evitar llegar a ese extremo.” Afortunadamente, los resultados de la reunión del Diálogo Nacional apuntan al sentido correcto. Mi reconocimiento, una vez más, al Monseñor Agripino Núñez Collado, por su eficaz labor de probado conciliador.

No obstante, hay que sugerir, que, dada la cantidad de temas de política nacional e internacional, que están pendientes de conocerse en la Cámara de Diputados y el Senado de la Republica, que los presidentes de ambas Cámaras y los respectivos voceros de los partidos políticos sean invitados a la mesa del Dialogo Nacional para que tengan debido conocimiento de los aspectos tratados, sin desmedro del respeto absoluto a sus atribuciones constitucionales.

El acuerdo energético firmado entre Republica Dominicana y Venezuela, el nuevo acuerdo o carta de intención a ser suscrito con el Fondo Monetario Internacional, el Tratado de Libre Comercio el presupuesto del 2005 constituyen parte de las iniciativas que están en manos del Congreso Nacional, y que requieren del dialogo y la concertación entre las fuerzas vivas de la nación para fines de su aprobación.

De ahí es que la mesa del Diálogo Nacional debe ir convirtiéndose en un instrumento mas formal, como lo sería el Consejo Económico y Social (CES), cuya experiencia española debería servir de modelo para el país. El presidente Fernández emitió recientemente un decreto creando el CES, pero no con la suficiente autonomía y composición como lo es entre otros países. En ese sentido, hay que rescatar el proyecto de ley que crea el CES que fue depositado en el Congreso Nacional por el entonces presidente Hipólito Mejía a fin de enriquecerlo y convertirlo en una institución eficaz que permita que, al margen de las diferencias, las fuerzas políticas, económicas y sociales puedan conocer y discutir los aspectos que garanticen la planificación de políticas publicas a corto, mediano y largo plazo.

El autor es abogado.

Comentarios cerrados.