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Del consumo a los consumidores

Enviado en 22 marzo, 2005 Para 3:00 pm Escrito por en Artículos de opinión

El pasado 15 de marzo se conmemoró el Día Mundial del Consumidor, ocasión que fue celebrada para resaltar las fortalezas y las debilidades del régimen de protección al consumidor en el país.

Decía el presidente John F. Kennedy, en un mensaje dirigido al Congreso el día 15 de marzo de 1962, que “todos somos consumidores. Los consumidores representan el grupo económico más importante y se hallan interesados en todas las decisiones económicas, públicas y privadas; sus gastos representan las dos terceras partes de los gastos económicos totales. Sin embargo, constituyen el único grupo que no está organizado suficientemente y cuya opinión, muchas veces, no es tenida en cuenta”.

Sin duda, muchas cosas han cambiado desde que Kennedy formulase su famosa declaración de derechos de los consumidores ante el Congreso de Estados Unidos: derecho a la seguridad, a la información, a elegir libremente, a ser oídos en temas de su interés. Los avances jurídicos han sido notables en áreas específicas de la relación entre los consumidores e importantes servicios públicos, como lo ha sido en telecomunicaciones y electricidad en donde operan Centros de Asistencia al Usuario. No obstante se hace necesario promover en el Congreso Nacional la aprobación definitiva del Proyecto de Ley de Protección al Consumidor para que implante un sistema general de protección al consumidor.

Es de esperar que el liderazgo político en el Congreso Nacional priorice esta iniciativa legislativa en la actual legislatura. La importancia política que tiene la protección del consumidor, sobre todo en una época globalizada y de libre comercio, deriva de su rasgo definidor del modelo social y económico.

Desde el punto de vista social, el consumo es una de las características esenciales de nuestra sociedad, y una de las facetas de la actividad de los seres humanos que despliega mayores efectos y desde los ámbitos más diversos: sociales, económicos, medioambientales‚ La sociedad moderna ha pasado, de forma gradual pero implacable, de ser una sociedad de productores a ser una sociedad de consumidores.

Desde el punto de vista económico es difícil encontrar una variable más relevante que el consumo, que es, en última instancia, el motor de la actividad económica y del empleo, un eje fundamental en el análisis y en las políticas económicas. En el contexto actual de la economía globalizada nadie pone en duda que al final, son los consumidores los que sustentan el éxito o el fracaso de la gestión empresarial.

Por eso, hay que apostar por unas organizaciones de consumidores fuertes, independientes y con capacidad de influir en todas las decisiones que nos afectan como consumidores. Su labor es imprescindible y complementaria a la de los poderes públicos en la aplicación de las normas y la vigilancia del mercado. La política de consumo debe constituir fundamentalmente una política de calidad de vida íntimamente vinculada al resto de las políticas que planifican y ejecutan los poderes públicos del país.

El autor es abogado.

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