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Entrevista al Padre José Luis Alemán

Enviado en 14 agosto, 2005 Para 2:50 pm Escrito por en Entrevistas

Esta semana ORLANDO JORGE MERA, conversa con el Padre José Luis Alemán, director del Departamento de Economía de la Pontificia Universidad Católica Madre y Maestra con quien conversa sobre su visión del Estado dominicano, el desarrollo, la competitividad, así como también el tema del Tratado de Libre Comercio, la Reforma Fiscal, que en los próximos días se someterá al Congreso Nacional, y también sus orientaciones y sugerencias en torno a lo que ha sido el primer año de gestión del presidente Leonel Fernández.

LECTURA:
ORLANDO JORGE MERA/OJM
PADRE JOSE LUIS ALEMAN/JLA
Partido de la Liberación Dominicana/PLD
Tratado de Libre Comercio/TLC

COMO LO DIJO:

“pero todo el mundo está rodeado, por necesidad para poder llegar a ser presidente del país, de personas que ven en la política, no solamente una vocación al servicio común, sino una manera de ascenso social individual, ese es el problema de las escuelas de gobierno”

“que la política no se hace con teorías, sino con realidades, y que hay que hacer un equilibrio entre lo ideal y lo factible”

“La condición para ser ciudadano es que usted contribuya, tiene obligaciones y tiene derecho, entonces tenemos un equilibrio social y hay interés por la ciudadanía en su gobierno, y no queremos aprovechar el gobierno para resolver todos los problemas habidos y por haber”

“hay que pasar de un Estado inversor, inversionista, poco a poco, a un Estado que satisfaga las posibilidades de que la gente se supere a sí mismo, la educación, la salud, el medio ambiente”

“Si usted restringe la economía la van a sufrir los pobres, los ricos, la vamos a sufrir todos y a un costo muy elevado, y es lo que está pasando”

“la estructura misma de la sociedad y la economía dominicana tienes que estar reflejadas, ese Estado en el cual, desgraciadamente, unos tienen no solo privilegios, sino también derechos más grandes que otras personas”

INTRODUCCION:
Orlando Jorge Mera: El 16 de agosto se conmemora el primer año de gestión del presidente Leonel Fernández y del gobierno del Partido de la Liberación Dominicana. Ocasión que es propicia para hacer un análisis sobre lo que ha significado este primer año de gestión gubernamental, y hay que señalar que el logro más significativo, desde el punto de vista económico, ha sido la estabilidad de la macroeconomía.

Ciertamente, el hecho de que la tasa de cambio del dólar frente al peso dominicano haya sido estabilizada y reducida alrededor de 28 y 29 pesos por dólar ha sido un logro importante. Sin embargo, hay que preguntarse el costo que esto ha significado para todos los dominicanos.

El gobierno del presidente Leonel Fernández y su equipo económico decidieron, hace un año, restringir la economía dominicana, provocando un receso económico en nuestro país para mantener la estabilidad de la economía, y esto ha significado que la mayoría de los dominicanos no puedan acceder a los ingresos y poder sobrevivir en nuestro país.

Hemos visto como en este primer año de gestión, los apagones, la crisis del sector eléctrico, la ola de delincuencia, así como también el hecho de que el gobierno se ha mostrado incapaz para la solución de diversos problemas que le aquejan a los dominicanos, indudablemente, que nos deben llevar a la conclusión de que en este primer año de gestión del presidente Leonel Fernández se han incumplido gran parte de las promesas a las cuales el presidente Fernández, en su discurso de toma de posesión, le prometió al país que iba a enfrentar.

Recordemos que en ese discurso de toma de posesión, el presidente Fernández habló al país de que se iba a instaurar un plan de austeridad, de que se iban a eliminar los cargos que estaban de más, tales como los subsecretarios de Estado y las secretarías de Estado que estaban fuera del mandato de la ley, y también habló de que se iba a establecer un plan de austeridad para que el gobierno no hiciera inversiones en artículos de lujo, en contra de lo que es el objetivo central del presente gobierno.

Yo pienso que la ocasión es propicia para que quienes nos gobiernan ponderen la posibilidad de introducir un cambio en las políticas económicas que han aplicado en nuestro país para que la microeconomía pueda comenzar a desenvolverse, y que esa expresión que se oye en la calle de que el dinero no circula pueda quedar en el pasado. Y, si a esto le agregamos el alto precio del barril del petróleo que está sobrepasando los 63 dólares el barril, significa que en los próximos días la situación de nuestro país se va a complicar más, y por eso desde el litoral de nuestro programa le hacemos un llamado al presidente de la República para que rectifique y cambie su política económica y la centre más en el ciudadano, en la gente de manera que podamos todos trabajar para una mejor República Dominicana en lo que será el segundo año de gestión del
presidente Leonel Fernández.

En ese sentido, el programa de hoy se lo vamos a dedicar a la valoración que tenemos sobre el primer año de gestión del presidente Leonel Fernández, y por eso es muy grato compartir con ustedes que nuestro invitado especial es el padre José Luis Alemán, director del departamento de economía de la Pontificia Universidad Católica Madre y Maestra.

Con el padre Alemán vamos a hablar sobre su visión del Estado dominicano, el desarrollo, la competitividad, así como también el tema del Tratado de Libre Comercio, la Reforma Fiscal, que en los próximos días se someterá al Congreso Nacional, y también sus orientaciones y sugerencias en torno a lo que ha sido el primer año de gestión del presidente Leonel Fernández.

LA ENTREVISTA:
OJM: Es muy grato tener en el programa de hoy la presencia del padre José Luis Alemán, director del departamento de la Pontificia Universidad Católica Madre y Maestra, recinto Santo Tomás de Aquino. Padre Alemán, muchas gracias por corresponder con esta invitación.

PJLA: Gracias a ustedes por haberme invitado, para mi es un placer estar aquí con ustedes, y con el público que nos pueda ver.

OJM: Padre Alemán, me gustaría comenzar esta conversación sobre la visión que usted tiene del Estado dominicana, en sentido general, y me gustaría introducir este tema con unas recientes declaraciones que tuvo el ex-presidente Bill Clinton que fueron dadas al diario Financial Times, decía el ex presidente Bill Clinton, y voy a citar: la escasez de gente preparada en el mundo en desarrollo y es un problema más grave que la corrupción y a veces conduce a esta. Usted que es un hombre de la iglesia, que es un profesor, un académico de larga trayectoria me gustaría obtener su reacción a esta afirmación.

PJLA: Bueno, la afirmación debe ser verdadera, porque obviamente una persona que ha sido presidente de los Estados Unidos tiene que haber adquirido una experiencia enorme sobre la humanidad y sobre lo que es el gobierno. Yo recuerdo que una vez leyendo algún trabajo de Bill Clinton, él dijo una frase que siempre me ha impresionado y es que “a veces contra la opinión pública los presidentes de todos los países tienen buenas intenciones”. No digo que no tengan intereses personas, porque eso sería lo mismo que hacer una abstracción gigantesca como hacemos los economistas cuando tenemos en cuenta los factores sociales o morales, pero esa es una gran verdad. Entonces, un hombre con esa sabiduría, obviamente, cuando se está diciendo esto, por algo se está diciendo. Yo, en el tiempo que llevo en República Dominicana, que el año que viene van a hacer 40 años si Dios lo quiere, he caído en la cuenta de que el país ha cambiado enormemente en lo que se refiere a la gente preparada, quizás cuando yo vine al país yo puedo decir que cogía los mangos bajitos, porque no había mucha gente preparada, siempre había gente preparada, excepcionalmente bien preparadas Carlos Despradel, Bernardo Vega para citarte… Víctor Campos, Ramón Pérez Minaya, Ramón Flores, había mucha gente preparada, pero obviamente no había esa cantidad de gente preparada que hay hoy en día. Yo estoy asombrado y pasmado de la calidad en el campo de la economía, que es lo que yo más conozco, de la calidad de los economistas que están saliendo y de los que están regresando, después de haber acabado aquí su licenciatura, realmente el país tiene gente hoy muy preparada.

En este sentido, yo diría que por lo menos en el caso dominicano, yo no digo que eso vale para todos los países, porque puede ser que para Africa, Asia, algunas partes de Asia, sea más verdad lo de Bill Clinton, pero yo creo que hoy en día el problema nuestro no es escasez de gente preparada, siempre hay relativamente pocos, pero yo diría que hay lo suficiente para que el Estado y el país pueda ver el futuro con cierto optimismo. Es mi primera impresión.

Si tú me preguntas qué es lo que realmente ha cambiado en este tiempo, yo diría que han cambiado dos cosas… claro, yo llegué en una época muy atípica, después de la revolución de abril del año 65, al día siguiente de haberse marchado los soldados norteamericanos de ocupación, y era obvio que en ese ambiente de la revolución de mayor justicia social, además de las corrientes que había en el mundo, la mayor parte de la juventud estudiantil, que la que yo más conozco es la universitaria, es una juventud muy idealista que más como meta de bienestar individual lo que estaban buscando era la manera de ser útil en esta sociedad. Su preparación académica no era mala, básicamente eran buenos, pero yo confieso que era muy poca gente. Ahora, hoy en día, todavía, estamos en una época que pudiera ser muy crítica para República Dominicana, pero digamos en estas generaciones del 70 hasta el 2000, la década famosa de las ilusiones de los 90, los famosos 90, y también la trabajosa, para nosotros, década de los 80, los felices 70 fueron épocas en que se fue desplazando el centro de atención de la juventud. Siguieron preparándose, técnicamente, mejor que antes, el número mayor, digo por ser el número mayor es que es más llamativo es el fenómeno, digo ya está muy desarrollado, la meta del bienestar individual, eso es relativamente nuevo, y es lo primer que a mi me llama la atención, o sea, yo reconozco que la juventud que yo conozco es seria, contra lo que la gente se imagina, es trabajadora, los estudiantes de economía a mi me pasman, los que yo tengo son excelentes y son gente preparada, gente que sabe su responsabilidad por el futuro, pero están flojos todavía en el sentido de compromiso por el país.

Una mujer política, no de edad avanzada, me dijo una vez que el problema del país, que la generación de ella, la gente de los 30, los 40 años habían fracasado, porque eran mejores técnicamente, pero habían perdido el sentido del bien común, el bien de la sociedad y se concentran demasiado en el bien individual.

OJM: En ese mismo tenor padre, ciertamente yo pienso que nuestro país tiene extraordinarios recursos humanos, pero creo que una de las debilidades que tenemos como Estado, como Nación es que no tenemos espacios para preparar a los futuros funcionarios, a los futuros gobernantes de nuestro país. Si nos vemos otros países desarrollados, o en desarrollo vemos que tienen sus escuelas de gobierno, en las que independientemente de quien esté gobernando se matriculan hombres y mujeres de diferentes partidos políticos en las que se les enseña el arte del bueno gobierno, el gobierno eficiente, de la transparencia. ¿Usted cree que en nuestro país están dadas las condiciones para tener una escuela de gobierno?

PJLA: Yo pienso que sí, pero lo que habría que ver es cuál es la visión que tiene uno de una escuela de gobierno. Déjame decirte que otra de las experiencias que yo he podido interpretar a la luz de un famoso político dominicano, Juan Bosch, es una frase que él dijo en el año 91, 92 cuando tuvo una crisis dentro de su partido y él renunció por el momento, y cuando le preguntaron fue un poquito teatral, él dijo que el problema mío es el problema de los países pobres, no es un problema de República Dominicana, es un problema generalizado, el problema de todos los países pobres. Los países pobres, mucha gente aún cuando se prepare, digamos técnicamente bien, así fue como yo lo interpreté, tiene la dificultad de que el número de puestos disponibles que sean relativamente bien remunerados y aceptados es limitado, entonces se convierte la política en el único mecanismo, por lo menos, en el mecanismo primordial de movilidad social, esto hay que tenerlo en cuenta cuando se quiere hacer una escuela de gobierno. Es innegable que muchas personas en el país, preparadas, digamos con ambiciones personales, más o menos legítimas, un poquito corrompidas por este ideal de consumismo que tenemos, pero bueno la vida es como es, no como uno quisiera que fuera, pero el problema es que estas personas quieren llegar a ser alguien, quieren llegar a tener también un nivel alto de bienestar, no una cosita pequeña de supervivencia y aquí está de cómo yo veo la política, muchas veces estas personas bien dotadas, intelectualmente, se meten en la política para ver como pueden medrar, más o menos lícitamente, más o menos al margen de la ley, yo creo que menos directamente digamos el robo, que lo que hay es que aprovechar las miles de oportunidades que
le da a uno el gobierno, el poder, ese es un problema grave en la política.

Yo he conocido varios presidentes, empezando por tu papá, al presidente Guzmán, al presidente Leonel y al presidente Mejía, y realmente son personas de calibre, pero todo el mundo está rodeado, por necesidad para poder llegar a ser presidente del país, de personas que ven en la política, no solamente una vocación al servicio común, sino una manera de ascenso social individual, ese es el problema de las escuelas de gobierno. Pero con esa base, que hay que tener siempre en cuenta, yo quisiera ver el problemita, como veo yo esta posibilidad, yo pienso que es importante, todo lo que sea formación de líderes con sentido, lo que tenemos que tener claro es cual es el objetivo. El objetivo debe ser un ideal de servicio al bien común, si es individual, eso se seguirá dando en la marcha, pero quien tenga ese ideal que se entre a una escuela de administración de negocios, es lo mejor que se hace. Ese es el primer punto.

El segundo punto es para formar a la gente, y se lo digo yo que llevo 40 años de enseñanza, la enseñanza es un elemento indispensable, pero no es suficiente. El ser humano no es solamente intelecto, es un ser emocional, eso se nota mucho. Tiene que ser a base de teoremas, de ideales, de cómo debe ser la sociedad que no va ir muy lejos, la gente lo sabe, pero no le significa nada. Yo creo que habría que hacer una escuela que esté basada prácticamente en seminarios, sobre los temas específicos que usted quiere dar. Vamos a poner, por ejemplo, un caso del control del gasto público, el monitoreo del gasto público, que ahora con esto del reforma fiscal es uno de los puntos un poquito frustrante que ha habido en este intento de reforma fiscal, que realmente resultó, parece o va a resultar una reforma impositiva, más que una reforma fiscal, porque el gasto no es atacado. Pero, uno tiene necesidad de que el gasto que hace un funcionario o un político pueda ser visto con transparencia. Fíjese usted en este convenio o carta de intención con el Fondo Monetario, si el gobierno dominicano acepta que todas las operaciones en efectivo del Gobierno, que envuelvan entradas o salidas, van a ser colocadas en una sola cuenta, y que esa cuenta pueda ser visible para todo el mundo. Yo creo que la gente no tiene idea de cómo se usa, por ejemplo, el mecanismo de dieta, el mecanismo de licitación, el problema no es el robo directo, es que usted licita una carretera, digo la licita, la señala más o menos al dedo, entre la gente con las cuales usted tiene obligación porque esa es la tragedia… contrato de grado a grado, de deuda a deuda, yo no sé como sería. Entonces, el problema está en que ese dinero no es visible, es muy difícil que sea visible, pero si tú puedes decir que este día se ha dado tal cantidad de dinero a tal persona, cosa que es del dominio público y es la obligación de un gobernante y la transparencia, esto es lo que hay que hacer que la gente que va a recibir lecciones de la transparencia, del gasto público, pero hágalo por favor en un seminario donde se vea la diferencia que hay en la práctica cuando todo lo que usted hace está registrado y al acceso del público. Esto como el sistema de verdadera subasta de edificaciones para las obras y de contrato público es una obligación que el país ha asumido y que yo creo es muy difícil de realizar, pero sería un gran paso el que toda licitación sea pública y que usted tenga derecho a cuestionarla y a impugnarla, impugnarla no solo en el país, sino a impugnarla en un tribunal que va a ser un consejo de árbitros, no de Estados, sino de árbitros, parte nombrada por nosotros, porque todo el mundo debe tener los mismos derechos, eso sería tremendo, pero tiene que hacerse en seminarios prácticos.

OJM: Padre Alemán, en el segmento anterior, usted expuso algunas de sus inquietudes sobre lo que ha sido la propuesta de reforma, digamos fiscal, por el momento aunque sabemos que básicamente lo que se ha tratado hasta el momento son propuesta de tipo tributario, impositivos. A su juicio cuáles deberían ser los elementos fundamentales que pudieran reunir la reforma fiscal que necesita el Estado dominicano y el país.

PJLA: Yo aquí en teoría lo veo muy claro, ahora yo soy el primero que sabe que la política no se hace con teorías, sino con realidades, y que hay que hacer un equilibrio entre lo ideal y lo factible. Pero para mi está muy claro que en el momento actual ustedes tienen que salvaguardar dos cosas. La primera es que los productores nacionales, los empresarios, los industriales hay que descargarlos de un peso enorme que vino de la necesidad de ajustes fiscales, más o menos mal hecho o imposibles de hacer, el recargo de cambiario hace que usted tenga que pagar 13% de cada cantidad que usted importa, usted no puede competir así con el extranjero y estamos abiertos ahora en una competencia con el mercado mundial, nos guste o no nos guste, firmemos el Cafta o no lo firmemos, eso es un problema de vida o muerte, o sea el empresariado estaba muy cargado, comparativamente, con otros países. Yo no digo que sea objetivamente muy cargado, pero si en un país no existen estos impuestos que afectan directamente la producción no al consumo, esas son palabras mayores, o sea yo creo que hay que salvaguardar siempre, por lo menos, en este tiempo de crisis que hay que hacer una rentabilidad del empresariado. Además cuando la situación energética es tan catastrófica usted está compitiendo con países que no tienen el mismo grado de dificultades por el precio del petróleo, todos los países estamos pasando grandes dificultades, a menos que sean grandes productores de petróleo, tenemos tasas de interés muy altas para poder arreglar el problema de los bancos quebrados, todas estas cosas hacen difícil que se pueda gravar a los empresarios. Ahora, una cosa es que usted grave la actividad y no grave el resultado de esa actividad, que es la renta, el ingreso, las ganancias. Todo impuesto fiscal, yo creo que hay tener como segunda meta lo que hay que gravar es la capacidad de pago, o sea las ganancias, sean los salarios, los alquileres, las rentas, todo eso lo que debiera ser objeto directo en un Estado que quiere buscar cierto grado de justicia social. Obviamente eso no se ha logrado y es comprensible, es difícil, ese sería el ideal. Entonces, aquí la tendencia es echarle el peso de la recarga, de la carga financiera al consumo, o sea al uso que hagan las personas y los actores económicos de sus ingresos. No digo que sea una monstruosidad económica, pero es algo que a la larga grava toda la población, independientemente de que hayan tenido beneficios económicos. Esos son para mi los dos ejes principales. Yo creo que no podemos olvidarnos, no solamente de la pobreza en el país, eso está claro, todo el mundo sabe. Aunque yo abogo porque se baje la exención fiscal de 240 mil pesos a los asalariados a alrededor de 120 ó 130 mil porque… en el derecho romano el que no pagaba impuestos era un proletario, y proletario lo que quiere decir es que tiene hijos, que tiene prole para servir al ejército y ser esclavo y ser sirviente, pero ser ciudadano. La condición para ser ciudadano es que usted contribuya, tiene obligaciones y tiene derecho, entonces tenemos un equilibrio social y hay interés por la ciudadanía en su gobierno, y no queremos aprovechar el gobierno para resolver todos los problemas habidos y por haber.

OJM: Pero, padre y la parte relativa a la eficiencia del aparato recaudador del Estado para evitar la evasión de impuestos, la misma reforma fiscal que tiene que tener el Estado para controlar los gastos públicos, como usted mencionó anteriormente ¿qué error debe tener en esta reforma?

PJLA: Bueno, yo creo que lo menos que debiéramos haber exigido aquellos mecanismos de transparencia y control. Si no hay control la transparencia no vale porque usted va a transparentar lo que usted hace, cómo vamos a poder controlar si esa es la realidad o no, eso por una parte, y por otra parte hay que pasar de un Estado inversor, inversionista, poco a poco, a un Estado que satisfaga las posibilidades de que la gente se supere a sí mismo, la educación, la salud, el medio ambiente, un cambio en la distribución del gasto público es imprescindible, y es verdad que República Dominicana comenzó más tardíamente que otros países de América Latina su apertura al mundo y a la economía del mundo, y había que hacer mucha infraestructura física, pero eso no es… el índice más malo del desarrollo es el por ciento de inversiones que se hace y no el por ciento de gasto corriente, bien orientado y bien monitoreado en salud, en educación, en medio ambiente, en eso se va el presupuesto de casi toda Europa, ese 50% monstruoso del productor nacional que se apodera el Estado es para dar seguridad social, para dar educación, para dar normas ambientales y poder ejecutar, hay una parte, obviamente, para infraestructuras, pero el problema está, en lo que habíamos quedado, yo lo había indicado anteriormente dónde está el dinero, está en obras públicas y en los contratos de compras del Estado, ahí es donde está dinero y ahí es que se está jugando si un país va a ser corrupto o no va a ser corrupto. Las otras cosas no es que estén bien, pero son pecados veniales, y en el derecho yo aprendí, cuando aprendía derecho canónico que de las cosas chiquitas no se ocupa el legislador, porque se debe ocupar de arreglar estas cosas, o sea, yo creo que si hubiera hecho falta, las dos cosas, mayor control, mecanismo de control que el país lo ha suscrito, pero con la firme voluntad de no cumplirlo, y es un problema que tenemos en América Latina, que tenemos nosotros, y el otro es una orientación del gasto público hacer que los ciudadanos, usando los servicios que ofrece el gobierno, independientemente del ingreso que tenga la gente, que pueda tener aquello con lo que cual puede ser gente que es educación y que es salud.

OJM: Padre Alemán, el primero de enero del 2006 entra en vigencia el Tratado de Libre Comercio entre Centroamérica, República Dominicana y Estados Unidos, conocido como CAFTA-RD, es seguro que a partir del 16 de agosto el Congreso Nacional cuando se aperture la legislatura proceda con la rectificación de este importante instrumento que de seguro va a contribuir a transformar el sistema gubernamental dominicano en el intercambio de servicios y bienes entre las naciones involucradas. El Tratado de Libre Comercio también tiene que llevar de nuestro país que se elabore un plan de implementación, un plan de acción para que sean más competitivos los sectores productivos nacionales. ¿Qué opinión le merece la necesidad de tener un plan de acción respecto a la implementación de este Tratado?

PJLA: Lo suyo es un ideal, pero hay que ser también realistas. Estamos demasiado en la antesala de un convenio que puede cambiar y debe cambiar la manera de hacer economía, la institucionalidad de las actividades económicas y que al mismo tiempo puede crearnos dificultades para lo que estamos haciendo, y yo no creo que tengamos gran tiempo hoy día para poder hacer un plan, creo que lo más que podemos hacer tener claro dos o tres cosas que hay que hacer de todas maneras y después tener equipos que puedan ir lidiando sobre la marcha con lo que viene. El plan concreto ya es muy tarde, no se puede hacer, pero es obvio que en esta competitividad del problema eléctrico es de una importancia extraordinaria, eso no se puede negar. Es obvio que usted tiene que sembrar las bases de un desarrollo tecnológico del país, pero también porque las reglas que hay ahora lo más radical del CAFTA no es la competitividad, sino es que usted va a tener que hacer economía de acuerdo a las reglas y a las normas que existen en el mundo, diafanidad, nada de privilegios, todo el mundo teóricamente, siempre será verdad que unos somos más iguales que otros, pero de toda manera la tendencia a quitarle poder discriminatorio para bien o para mal al Estado, y para que todo el mundo tenga que trabajar con las mismas reglas del juego, ese doble reto de la competitividad económica y la energía, por otra parte la capacidad de desarrollar técnica, tanto de administración, como biotécnica y física es importante la educación, pero es muy importante también que caigamos en la cuenta de que hay una época que ya está cerrada. En la práctica seguirá funcionando relativamente por lo menos con cierta fuerza, durante dos o tres generaciones porque la vida es así, pero ya no se puede hacer lo mismo. Yo creo que eso es extremadamente importante, la gente ve aquí algo que el mundo exige todos somos iguales en posibilidades, usted hace un negocio, yo lo puedo demandar si usted me quiere engañar, y lo voy a demandar eficientemente y no aquí a base de que tengo que ir a un juez sometido a dos presiones terribles que es la del dinero y la del crimen, porque un abogado que vaya a dictar una sentencia contra cierta persona se está jugando la vida, se está jugando la vida de la familia, que es todavía más delicado, y eso es lo que habría que hacer un plan, el plan no es que esté mal, no, viene bien, pero el problema es que ya no hay tiempo.

OJM: No se ha hecho espacio, por ejemplo, Costa Rica no lo había ratificado en el momento, no ha ratificado el Tratado pero ya tiene un plan de acción…

PJLA: …Honduras, y Guatemala, o sea que estamos compitiendo con países que ya han pasado por todo un período de concienciación de lo que viene.

OJM: Padre Alemán, el 16 de agosto el actual gobierno cumple un año de gestión en medio de muchas expectativas y también en medio de situaciones difíciles que ha tenido que enfrentar. Me gustaría saber su opinión del primer año de gestión del presidente Fernández.

PJLA: Bueno, lo voy a hacer en el campo económico que es lo que obviamente yo más domino. Es obvio que las dificultades que está encontrando el gobierno son inauditas. Mire, el petróleo a un precio de 65 dólares el barril, tenemos que irnos preparando hasta 70, 100 dólares el barril, o sea para precios que sean el doble o el triple. Nosotros no podemos vivir de espaldas a este fenómeno, entonces para evitar el impacto… primero para evitar la inflación, la devaluación continua del peso tuvo que jugar una política monetaria muy dolorosa porque era retirar dinero de la circulación y someter la economía a un proceso de recesión, del cual aunque hayamos crecido respecto a años pasados, porque esto es un jueguito del 5%, respecto a que año, fue respecto al segundo semestre del 2004 que fue un semestre terrible, no significaría gran cosa, fue respecto al primer semestre de este año, ah bueno un momento esas serían palabras mayores, pero bueno el problema es que el Gobierno tenía que para el proceso de devaluación del peso, y para eso el único mecanismo económico es que usted restringa la economía. Si usted restringe la economía la van a sufrir los pobres, los ricos, la vamos a sufrir todos y a un costo muy elevado, y es lo que está pasando.

Después de eso vino la crisis del petróleo, entonces el gobierno para poder pagar sus deudas y pagar la factura del petróleo sin que todo pase al contribuyente no le queda más remedio que mantener un dólar bajísimo, que es muy bonito para el que importa, pero es terrible para el que exporta, todo queda afectado, también las remesas. Hay que tener comprensión con las dificultades que tiene un gobierno, independientemente que sus intenciones sean buenas, que de eso yo ni me tomo el trabajo de discutir, pero usted piense lo que sería si el gobierno por cada dólar tuviera que pagar 37 o 40 pesos, qué reforma fiscal habría que hacer ahí, es terrible, y la gente se olvida de una cosa, el único mecanismo que yo conozco que podría reducir en una economía de mercado, como es esta, la pobreza es a base del gasto social bien orientado, ya sabemos toda esa letanía. Ahora, eso solo es posible si usted se lleva una parte importante del ingreso al gobierno, eso no lo quiere ver la gente, pero la única forma de acabar la pobreza no es disminuir, sino aumentar el gasto social para ver si algún día, digo previsiblemente dentro de 20 años podemos comenzar a disminuir la pobreza.

Yo reconozco que todo lo que se ha dicho es verdad, ha habido un exceso de expectativas que no eran realista, y además hay un punto que yo quisiera resaltar es que los derechos humanos en América Latina dependen de la constitución de la sociedad. En Estados Unidos, primer país que declaró los derechos humanos, el que tiene el derecho es el ciudadano, era el colono, el Estado ni tenía importancia, y los Estados Unidos nace con esa condición de servir al verdadero soberano que son los ciudadanos; en Europa no habían esos derechos, en general a medias, y los tenían los tres grupos privilegiados que eran el burro adelante pa’que no se espanten, la iglesia, la monarquía, el gobierno y la nobleza que sería la oligarquía, ellos tenían derechos, el pueblo no tenía derecho. Vino la revolución francesa le dio la batalla a la iglesia y a la monarquía, pero quedó el Estado, quien determina, la asamblea constituyente europea es el equivalente al congreso norteamericano, esto es un problema serio. La estructura de América Latina sigue siendo de esfuerzos, todos tenemos derechos, pero otros tienen derechos privilegiados, estamos en un proceso de igualización, pero esto no se cambia. Entonces, la estructura misma de la sociedad y la economía dominicana tienes que estar reflejadas, ese Estado en el cual, desgraciadamente, unos tienen no solo privilegios, sino también derechos más grandes que otras personas.

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