Un envio del blog

La Cumbre de Nueva York

Enviado en 13 septiembre, 2005 Para 3:00 pm Escrito por en Artículos de opinión

La ONU celebra esta semana una megacumbre para conmemorar su sexagésimo aniversario. En Nueva York estarán los líderes de más de 170 naciones para debatir sobre las reformas necesarias de la organización y revisar los llamados Objetivos del Milenio, suscritos también en la cumbre del año 2000. A juzgar por el informe del PNUD, es casi imposible pensar que se satisfagan de aquí a 2015 las metas de reducir a la mitad la pobreza extrema, rebajar en dos tercios las muertes infantiles o alcanzar la escolarización primaria universal.

Otros datos del informe del PNUD son los siguientes: Las 500 personas más ricas del mundo reúnen más ingresos que los 416 millones de los ciudadanos más pobres, lo que explica una inmensa desigualdad; el 40% de la población mundial solo logra el 5% de los ingresos totales, mientras el 10% más pudiente reúne el 54%; 460 millones de personas de 18 países (la mayor parte de ellos de Africa y la antigua Unión Soviética) han empeorado su nivel de vida respecto al principio de la década de los noventa; cada día mueren 30,000 niños por causas evitables, entre otros.

Preciso es recordar que entre los Objetivos del Milenio figura reducir a la mitad el porcentaje de personas cuyos ingresos sean inferiores a un dólar por día y disminuir un 50% el porcentaje de personas que padecen hambre antes del año 2015. Existe una corriente a lo interno de algunos gobiernos desarrollados que quiere eliminar los pocos elementos de concreción que existen en esos objetivos, y dejar reducidas las conclusiones de la ONU a una llamada genérica, y por tanto retórica, a la lucha contra la pobreza. Al contrario, otra corriente, encabezada por organizaciones no gubernamentales, pretende calendarios vinculantes en cuanto a las medidas que pueden inducir a esta reducción de la pobreza y el hambre: fechas para que los países desarrollados lleguen a aportar el 0.7% de su PIB en ayuda al desarrollo y la lista de países pobres a los que se condonará la deuda externa, más allá de los acuerdos del Grupo de los Ocho en Londres del pasado mes de junio.

Desafortunadamente no hay indicios de que el cuadro cambie mientras no se incremente la asistencia internacional o haya normas comerciales más justas, que rebajen las ayudas públicas a la agricultura y pongan fin a todos los subsidios directos a la exportación. Habrá que ver qué depara la Ronda de la OMC a celebrarse el próximo mes de diciembre en Hong Kong al respecto, a cuando las negociaciones están en un proceso complejo y difícil. En resumen, algo que repiten los grupos humanitarios: que los gobiernos de los países más avanzados lo asumen y se comprometen a realizar, pero que luego lo dejan en la retórica. No hay resultados concretos.

Seguro que también de esta reunión se emitirá una declaración en contra del terrorismo. No se puede establecer una relación directa entre hambre y pobreza, y terrorismo, pero todo el mundo concluye que ambas lacras sociales constituyen un caldo de cultivo que aprovechan los instructores de la violencia. Aunque la pobreza y la desigualdad no son lo mismo, tienen idéntica naturaleza. Mi esperanza es que de esta Cumbre se emita un mensaje, firme en voluntad política, y lleno de aliento para la humanidad.

El autor es Secretario General del PRD.

respuesta