Un envio del blog

Entrevista a Monseñor Timothy Broglio

Enviado en 09 octubre, 2005 Para 3:15 pm Escrito por en Entrevistas

ORLANDO JORGE MERA entrevista esta semana a su excelencia reverendísima Monseñor Timothy Broglio, Nuncio Apostólico de su Santidad, compartiendo sus ideas en torno al pontificado del Papa Benedicto XVI, sobre la iglesia católica en sentido general, y algunos temas de actualidad.

LECTURA:
Orlando Jorge Mera (OJM)
Timothy Broglio (TB)

PARA TOMAR EN CUENTA: 
• Dice que hoy todos debemos lamentar la salida del Papa Juan Pablo II.
• Señala formas para poder Beatificar al Papa Juan Pablo II.
• Pide a dominicanos levantar el nivel de la educación.
• Aprueba discurso de Monseñor Camilo en La Vega.
• Llama comunidad internacional ayudar a Haití más allá de las elecciones.
• Dice dominicanos deben buscar bajar tensiones con Haití.
• Entiende hace falta un sistema que responda y ofrezca solución a los problemas.

COMO LO DIJO:
• “Todos nosotros lamentamos la salida del Papa Juan Pablo II, pero al mismo tiempo se siente que es un momento de novedad”

• “Entonces ahora es el momento de recoger testimonios sobre la vida del Papa y buscar también eventuales milagros, porque para proceder a la beatificación hay que tener por lo menos un milagro que se pueda atribuir a la intercepción de su Santidad Juan Pablo II”

• “creo que es importante buscar empujar la formación de los jóvenes, que ciertamente hacemos en las universidades, en las escuelas, en las iglesias, pero hace falta tal vez levantar el nivel, sobre todo aquí en la República Dominicana, de la educación”

• “Es una responsabilidad innegable de los países más desarrollados de buscar soluciones que verdaderamente puedan levantar el nivel de vida de los países que están todavía en caminos de desarrollo”.

• “habló Monseñor Camilo también de las necesidades de La Vega actualmente. El está plenamente en su derecho de hacerlo, de hecho creo que es su responsabilidad de hacerlo”

• “yo creo que el compromiso del mundo internacional no puede pararse con las elecciones, tiene que seguir ayudando a este país a encontrar la estabilidad“

• “Yo creo que también es la responsabilidad de todos nosotros buscar bajar las tensiones entre República Dominicana, para que puedan vivir verdaderamente como buenos vecinos”

• “hace falta la búsqueda de un sistema que permita este servicio, un programa que responda a los problemas auténticos del país, responda ofreciendo caminos de solución”

LA ENTREVISTA:
OJM.- Es para mi un alto honor contar con la presencia de su excelencia reverendísima Monseñor Timothy Broglio, Nuncio Apostólico de su Santidad ante la República Dominicana. Con el señor Broglio vamos a compartir algunas inquietudes en torno a lo que es el pontificado del Papa Benedicto XVI, algunas inquietudes sobre la iglesia católica y algunos temas de actualidad. Monseñor muchas gracias por corresponder con nuestra invitación.

TB.- Un placer volver a estar con usted en este programa.

OJM.- Hace justamente un poco más de un año que usted estuvo aquí en nuestro programa y en esa ocasión estábamos conmemorando el 26avo aniversario del pontificado de Su Santidad Juan Pablo II. Hoy nos encontramos ya en los primeros meses del pontificado del Papa Benedicto XVI. ¿Cómo se valoran estos primeros meses de este pontificado y cómo ha sido recibido por toda la comunidad internacional?

TB.- Bueno yo creo que la recepción ha sido muy buena, es cierto que recientemente, en junio, cuanto visité mis superiores en Roma, se notaba un aire nuevo de un cambio cierto. Todos nosotros lamentamos la salida del Papa Juan Pablo II, pero al mismo tiempo se siente que es un momento de novedad, un momento también de crecimiento en la Iglesia, entonces yo creo que es un momento positivo. Ciertamente el Santo Padre también es alguien muy conocido en la Curia Romana, en el mundo entero, por su trabajo durante casi veinticinco años como prefecto de la congregación para la nueva fe. Entonces es una figura conocida, respetada como teólogo y como un experto.

OJM.- ¿Será un Para viajero Benedicto XVI?

TB.- Yo creo que será un poco menos que Juan Pablo II, antes que nada empieza ya con veinte años más de los que tenía Juan Pablo II al momento de su elección y también creo que tiene la intención de viajar, pero con viaje muy intensos, muy programados y menos frecuentes.

OJM.- Monseñor, en esta semana precisamente, el Papa Benedicto XVI ha hecho una advertencia contra la tentación de la idolatría y me voy a permitir reproducir una de sus afirmaciones. El ha dicho que: “Por un lado se nos presenta la figura del Dios vivo y personal que está en el centro de la fe auténtica y cuya presencia nos trae la salvación. Del otro, aparece la expresión de una religiosidad desviada y falseada. El ídolo no es más que el producto de los deseos humanos, el que lo adora se convierte en su semejante, impotente, frágil, inerte”. ¿Qué pudiéramos reflexionar en torno a estas afirmaciones, sobre todo en países como el nuestro en los cuales de vez en cuando hay figuras que se quieren exhibir como ídolos?

TB.- Yo creo que es una advertencia muy importante porque en los tiempos contemporáneos notamos un hambre en busca de algo sobre natural, eso siempre existe en la experiencia humana pero hay siempre la tentación, dice muy claramente la Génesis que: “el hombre ha sido creado a la imagen y semejanza de Dios” Pero a veces hay la tentación del hombre de crear un Dios en la imagen y semejanza de él mismo. El Papa justamente queriendo contestar, responder a este deseo, a esta hambre del hombre, quiere presentar el mensaje auténtico de la revelación, el mensaje del Dios vivo y verdadero. Eso obliga ciertamente un espíritu de recibir, significa una disponibilidad que a veces el mensaje… siempre el mensaje del evangelio es un desafío para nosotros y a veces para no aceptar el desafío uno crea otro mensaje o proyecta otra imagen y al mismo tiempo hay también, y eso me parece muy importante, la distinción que hace falta hacer entre lo que es la revelación y lo que es mi percepción de esta revelación, que a veces me ayuda a mí a vivir, pero yo no puedo obligar a usted, por ejemplo, de aceptar lo que es mi perspectiva personal, y puedo solamente presentar lo que es el evangelio. Yo creo que ahí es también un poco lo que el Papa había dicho cuando era todavía Cardenal, hablando a los Cardenales, a la vigilia del conclave, cuando él hablaba de la dictadura del relativismo, que la opinión de todos es igual. No, ciertamente, tal vez, la opinión mía sobre la religión católica es un poco más informar de la opinión de usted, ciertamente la opinión de usted sobre la vida política de la República Dominicana es mucho más informar del mío, entonces no son iguales. Yo creo que eso es una distinción importante que hay que hacer.

OJM.- Su excelencia, actualmente se está celebrando en el Vaticano el Sínodo de Obispos, en el que se prevé que van a producirse resultados positivos para toda la iglesia católica, sobre todo que en este año se celebra el año de la Eucaristía. Tengo entendido que este Sínodo culminará alrededor del 23 o 24 de octubre. ¿Qué se puede esperar de este Sínodo de Obispos? Y ¿Con qué frecuencia se realiza?

TB.- El Sínodo Ordinario, digamos la Asamblea General del Sínodo, nuevamente se celebra cada tres años, con un argumento, un tema que está elegido por los Obispos que forman parte del comitato central para el Sínodo y justamente se ha aceptado como tema esta vez la Eucaristía, que es el centro, el cúlmen de la vida del cristiano, y uno se puede preguntar ¿qué más se puede elaborar sobre la Eucaristía? Pero sin embargo la Eucaristía como nuestro alimento tiene que entrar en la experiencia de cada creyente, eso significa que obliga a una reflexión. Ciertamente se va a tratar también, de ver cómo se puede hacer más accesible la Eucaristía al hombre en cada lugar de la tierra, porque ese es también un problema que hace falta considerar. Ciertamente se va a considerar también la Catequesis sobre la Eucaristía, porque eso tiene que ser cada vez más y más al alcance del hombre común. Yo creo que eventualmente las reflexiones de los obispos forman parte de un documento que el Papa va a promulgar, pero el documento ciertamente va a salir mucho más adelante. Lo que normalmente sale en la conclusión del Sínodo es un mensaje de los padres al mundo y después el Papa hace un documento que toma en cuenta todo lo que han discutido en estas semanas.

OJM.- Con su permiso vamos a hacer una pausa. Con Monseñor Broglio volveremos en el próximo segmento.

PAUSA

OJM.- Estamos conversando con su excelencia reverendísima Monseñor Timothy Broglio, Nuncio Apostólico de su Santidad. Monseñor Broglio, en el segmento anterior hablamos un poco sobre el Papa Juan Pablo II, hemos visto que hay un amplio movimiento, con mucha fuerza, para lograr su pronta beatificación ¿Cómo marcha ese proceso de beatificación de su Santidad Juan Pablo II?

TB.- Como usted sabe el Papa Benedicto XVI ha dispensado que nuevamente hace falta esperar cinco años antes de empezar el proceso o la causa de beatificación. El Papa ha dispensado eso y ya en la ciudad de Roma, en el Vicariato de Roma, se ha empezado formalmente el proceso, porque normalmente el proceso tiene que tener inicio en la diócesis de la muerte de una persona. Entonces ahora es el momento de recoger testimonios sobre la vida del Papa y buscar también eventuales milagros, porque para proceder a la beatificación hay que tener por lo menos un milagro que se pueda atribuir a la intercepción de su Santidad Juan Pablo II.

Entonces esa es la fase actual, la búsqueda de información, de testimonios y también la investigación de eventuales milagros.

OJM.- Usted mencionó en el segmento anterior, que el Papa Benedicto XVI, ha diferencia del Papa Juan Pablo II, no va a ser tan viajero como su antecesor, pero es importante para los dominicanos que seguimos mucho a su Santidad Juan Pablo II, los tres viajes que hizo a la República Dominicana, sería interesante saber si, en algún plazo corto en el futuro tendremos alguna visita del Papa Benedicto XVI. Hemos visto un calendario de viajes para el año 2006 y sería bueno saber si América Latina o el Caribe están presentes en esos viajes.

TB.- De viajes en América Latina, de cierto hay la V Conferencia, que es el 2007 y probablemente en Argentina. Yo ciertamente voy a hacerme abogado que el primer viaje en América Latina, aún si es en el cono sur, que se haga una escala técnica. Como ha querido también Juan Pablo II, que el primer viaje en América Latina empezará aquí, donde llegó por primera vez la fe cristiana. Yo ciertamente haré del todo para asegurar que sea así en este Pontificado. Ya el Arzobispo de San Juan Puerto Rico había invitado al Papa para el 2011 o 2012, cuando va a caer los quinientos años de la llegada del primer Obispo en el mundo nuevo, digamos que es también el mundo nuestro, pero vamos a ver si se puede adelantar esta fecha.

OJM.- Confiamos en su gestión. Hablemos ahora su Excelencia sobre la juventud, esta semana se publicó el “Informe Mundial de la Juventud de Naciones Unidas 2005” Contiene datos sumamente reveladores sobre la situación de los jóvenes en el mundo. Por ejemplo, algunas cifras importantes: existen 130 millones de jóvenes que son analfabetos, más de 500 millones de jóvenes que devengan menos de 2 dólares al día, y existen alrededor de unos 80 millones de jóvenes desempleados en todo el mundo ¿Qué opinión le merecen estas cifras y que aliento puede tener esa juventud que desea tener oportunidades de trabajo, de educación en la República Dominicana?

TB.- Yo creo que la primera cosa es reconocer que son cifras preocupantes, y creo que es responsabilidad de la iglesia siempre promover un mensaje de esperanza y también de ocuparse, sea para promover un mejoramiento en las perspectivas que tienen los jóvenes, sea también buscar influir, de animar los responsables de la tierra de tomar verdaderamente en cuenta y de corazón este problema para buscar soluciones. Ciertamente nosotros por el empleo que tenemos las puertas están siempre abiertas de par en par, pero yo creo que es importante buscar empujar la formación de los jóvenes, que ciertamente hacemos en las universidades, en las escuelas, en las iglesias, pero hace falta tal vez levantar el nivel, sobre todo aquí en la República Dominicana, de la educación, para ofrecer verdaderamente oportunidades reales de encontrar empleos y más bien como ha dicho Juan Pablo II, que no sencillamente tener un empleo para tener un empleo, pero que el empleo sea una realización para el individuo, que está haciendo algo que le gusta, que le interesa.

OJM.- Sobre la pobreza, que también es una de las tareas pendientes por muchos países, sobre todo la reducción de la pobreza. Sabemos que tenemos los objetivos de desarrollo del milenium trazados por Naciones Unidas, existe un compromiso desde el año 2000, para que al 2015 se cumplan determinadas metas. En realidad es muy poco probable que se puedan cumplir estas metas, sobre todo los países en desarrollo, los países que formamos parte del tercer mundo. Cómo usted ve este tema de la reducción de la pobreza, pero vinculado al discurso social que debe tener la iglesia en torno a estos aspectos que guardan relación con la pobreza, digamos educación, empleos, una mejor distribución de la política social. ¿Qué opinión tiene sobre eso?

TB.- Ciertamente hay que releer y aplicar a la opinión social de la iglesia. Es una responsabilidad innegable de los países más desarrollados de buscar soluciones que verdaderamente puedan levantar el nivel de vida de los países que están todavía en caminos de desarrollo. Yo creo que esa es una primera responsabilidad de la iglesia de buscara levantar la conciencia del mundo entero, de la responsabilidad, porque no es justo que una fracción del 2mundo goce de dos terceros de los beneficios del mundo, y eso se puede aplicar en muchas oportunidades. Entonces ese sería un primer discurso, levantar la conciencia. Una segunda respuesta, ciertamente seria de motivar a todos de verdaderamente aplicarse en la búsqueda de soluciones y también de actitud de compartir, que no es suficiente que yo tengo lo que yo necesito, yo tengo también que tener responsabilidad para que mi hermano tenga también lo suyo, es ciertamente un elemento esencial del evangelio, pero tenemos que buscar incentivos para que esto sea realidad. En tercer lugar, ciertamente la educación, los servicios de salud, tenemos que verdaderamente buscar maneras para asegurar que los pobres tienen acceso a la educación, a la salud y también a medios para sacar adelante un proyecto de vida que tiene verdaderamente esperanza.

OJM.- Y sobre los objetivos del milenio. ¿Cree que ciertamente es poco probable que se puedan cumplir al 2015?

TB.- Yo por ser aún de constitución optimista, yo creo que hay que reconocer la realidad y esto no significa que no sigamos probando, pero significa que hay que ser muy realistas también en esta búsqueda.

OJM.- Con Monseñor Broglio vamos a seguir conversando en el próximo segmento.

PAUSA
OJM.- Estamos conversando con su excelencia reverendísima Monseñor Timothy Broglio, Nuncio Apostólico de su Santidad. Monseñor hay un tema de actualidad que debemos tratar, recientemente el Obispo de La Vega, Monseñor Antonio Camilo, persona que merece mucho respeto y consideración, emitió en el curso de una homilía, algunas declaraciones sobre la realidad que está viviendo la provincia de La Vega. Estas afirmaciones provocaron reacciones tanto a favor, como en contra de las mismas. Tradicionalmente, y así lo ha sido, la iglesia siempre ha estado en el sentir del pueblo y es normal que en el curso de períodos gubernamentales se produzcan afirmaciones de esa naturaleza, sobre todo que por estar en el sentir del pueblo, hay ciudadanos que no tienen la oportunidad de expresar su sentir ¿Usted cree que este es precisamente el rol de la iglesia, de interpretar lo que en un momento determinado es una realidad, sobre todo en representación de ciudadanos y ciudadanas que no tienen esa oportunidad de ir a los medios de comunicación?

TB.- Yo creo que ciertamente hay que expresar la realidad, y un Obispo es, sobre todo un Obispo diocesano, es pastor, es padre de su rebaño, entonces tiene la responsabilidad de vocalizar las necesidades y sobre todo las aspiraciones de este pueblo y creo que en este sentido habló Monseñor Camilo también de las necesidades de La Vega actualmente. El está plenamente en su derecho de hacerlo, de hecho creo que es su responsabilidad de hacerlo. Siempre… eso tal vez hace falta subrayar, si hacemos una critica siempre es a nivel de construcción, es con el deseo de mejorar, de ayudar, de hacer presente las necesidades en la esperanza de encontrar una solución y nosotros siempre estamos comprometidos en trabajar para lograra la solución deseada.

OJM.- Su excelencia, el tema haitiano, es un tema que ha venido trayendo la atención de los dominicanos. Recientemente yo estuve en Haití participando en algunas entrevistas. Haití tiene las elecciones presidenciales en noviembre de este año, hay alrededor de más de cuarenta aspirantes, está la sociedad un poco fraccionada políticamente hablando, pero hay un compromiso de la sociedad internacional de celebrar elecciones transparentes y el deseo nuestro es que efectivamente Haití produzca unas elecciones transparentes, pueda implantar un Gobierno democrático, para que los haitianos que viven en extranjero puedan volver y regresar a su tierra natal. Pero al mismo tiempo hemos observado que oficialmente las relaciones están muy buenas, oficialmente, entre Haití y República Dominicana, pero oficiosamente se producen con cierta frecuencia algunos escarceos, tratando de reflejar que en la República Dominicana hay una campaña en contra de los haitianos, lo cual no es cierto. Usted, como hombre conocedor de la realidad geopolítica, me gustaría saber sus esperanzas en torno al proceso electoral haitiano y las perspectivas de las relaciones dominico-haitianas.

TB.- Yo creo en primer lugar que las elecciones sean transparentes, que den los líderes de Haití merece y también necesita en este momento concreto, actual de su historia. Yo iría también un paso más largo, yo creo que el compromiso del mundo internacional no puede pararse con las elecciones, tiene que seguir ayudando a este país a encontrar la estabilidad y el equilibrio que necesita para asumir su papel en la comunidad de las naciones y también servir como imán que invita a sus ciudadanos tal vez más talentosos que han ido del país en búsqueda de una mejor vida, de volver y contribuir también a la reconstrucción de una sociedad justa. Entonces ojala que la preocupación de la comunidad internacional no pare al 20 de noviembre y prosiga siendo un compromiso activo en favor de… porque ciertamente la elección presidencial no va resolver todos los problemas que tiene el país. Yo creo que también es la responsabilidad de todos nosotros buscar bajar las tensiones entre República Dominicana, para que puedan vivir verdaderamente como buenos vecinos, es importante comunicar a los responsables de la política en Haití la disponibilidad, el interés de la República Dominicana, es también importante comunicar a los dominicanos la situación y su responsabilidad con respecto a sus vecinos, también a lo que representa una minoría muy, muy importante en la República Dominicana, entonces la comunicación y la aclaración van en ambos sentidos. Pero para mí lo más importante que podemos todos nosotros hacer es de bajar este nivel de tención, este miedo mutuo que parece existir entre dos pueblos que son muy nobles y que tienen mucho que contribuir al mundo internacional. Creo que eso se puede hacer solo en clima de colaboración, de amistad y de buenas relaciones.

OJM.- Su Excelencia, en el programa que hicimos el año pasado, yo le pregunté su opinión sobre los políticos renovados, su descripción, cómo usted describiría un político renovado. Ya los tres partidos políticos mayoritarios de la República Dominicana han culminado exitosamente los procesos de renovación de su dirigencia y ahora se produjo una combinación de pasadas y nuevas generaciones de políticos. En la actual coyuntura política del país, a su juicio, ¿qué desafíos le espera a la clase política del país en los próximos meses?

TB.- Yo creo que toda renovación es algo positivo, entonces le felicito por su participación en esta renovación y al mismo tiempo yo creo que hoy en la República Dominicana, el aspecto más importante de la política es reconocer que la política es al servicio de pueblo, entonces uno asume responsabilidad justamente para servir y no para ser servido, justamente como dice el mismo Señor en el evangelio. Entonces hace falta la búsqueda de un sistema que permita este servicio, un programa que responda a los problemas auténticos del país, responda ofreciendo caminos de solución, yo creo que eso es muy importante y creo que eso es esencial en el momento actual, porque ciertamente hay muchos factores que vienen desde afuera a afectar la tranquilidad de la República Dominicana y el líder político hoy en día tiene que ofrecer una respuesta y una solución y también una disponibilidad a responder a estas dificultades trazando una política de respuesta que no es sólo de reacción, sino de propuestas positivas para el futuro, ofreciendo lo que hemos dicho con respecto a los jóvenes, ofreciendo esperanza.

OJM.- Usted cree que la clase política del país ha madurado ya lo suficiente como para sentarse todos en una mesa y plantear un pacto político para un plan nacional de desarrollo del país a corto, mediano y largo plazo, independientemente de quien esté gobernando, aún cuando se tengan diferencias, se puedan llevar a cabo.

TM.- Yo creo que si, que Dios quiera que se haga esto en beneficio de toda la nación, porque es cierto que el talento hay, las posibilidades, la creatividad hay, lo importante es llegar a esta mesa común diciendo esa es la República Dominicana que queremos, esos son los caminos que vamos a tomar para llegar a esta meta. Ciertamente siempre habrá diferencias en cómo se va a llegar, pero si hay una meta común y hay una disponibilidad de canalizar todas esas fuerzas para realizar esta meta yo creo que eso sería un gran beneficio. Ojala que ustedes puedan llegar a esta mesa común.

OJM.- Excelencia, quiero agradecerle la oportunidad que nueva vez nos ha brindado al comparecer a nuestro programa, sus afirmaciones siempre tienden a llevar la orientación, tanto en el aspecto religioso, político y social, que tanto requiere la República Dominicana y tenga usted la seguridad de que hay una nueva generación de políticos en la República Dominicana que estamos comprometidos precisamente con presentar una nueva forma de conducta de liderazgo político nacional. Así que muchas gracias por corresponder con nuestra invitación y ojala poder tener la oportunidad en el futuro de volverle a tener en nuestro programa. A ustedes amigos televidentes hasta la próxima entrega de Líderes.

Comentarios cerrados.