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La poderosa

Enviado en 04 octubre, 2005 Para 3:00 pm Escrito por en Artículos de opinión

Confieso que uno de los temas que, desde el punto de vista académico, más me atrae es el sistema judicial norteamericano. A finales de los ochenta, escribí una columna titulada: Anales Judiciales Americanos, en la que analizaba los casos mas importantes decididos por la poderosa Suprema Corte de Justicia de Estados Unidos.

Recientemente, el Senado norteamericano, por amplia mayoría (78-82), con respaldo de los demócratas, confirmó a John G. Roberts Jr. como presidente de la Suprema Corte en sustitución del juez William H. Rehnquist, fallecido. El nuevo presidente de la Suprema Corte, de 50 años, calificado incluso por sus críticos como una mente legal brillante‚ fue asistente legal de su predecesor. Luego, sirvió en el Ministerio de Justicia, y últimamente, como juez de la Corte de Apelaciones del Circuito con sede en Washington DC., el segundo tribunal más importante de ese país, con jurisdicción en materias constitucionales y administrativas federales.

Se esperaban asperezas en la aprobación por el Senado, debido a los vínculos conservadores del candidato a tan importante cargo vitalicio. Pero, hubo consenso en que se trata de un jurista integro, excepcionalmente capaz, independiente y respetuoso de las anteriores sentencias dictadas por el mas alto tribunal en casos polémicos en materias de libertades y derechos civiles.

Sin embargo, todavía el presidente Bush tiene otra tarea en el tren judicial. Queda pendiente sustituir a la jueza Sandra Day O-Connor, la primera mujer que alcanzó ese cargo y que hará efectiva su renuncia cuando se apruebe a su sucesor. Su reemplazo sigue siendo particularmente relevante, pues ella ha sido, junto con el juez Kennedy, el voto oscilante y moderador, entre los conservadores en los valores humanos y partidarios del libre mercado‚ representados por los jueces Rehnquist, Scalia y Thomas‚ y los liberales en el modelo económico‚ representados por los jueces Stevens, Souter, Ginsburg y Breyer.

El mas alto tribunal de la tierra‚, según los norteamericanos, funciona con sus nueve miembros, los cuales se reúnen en pleno y se expresa a través de un numero reducido de sentencias que establecen precedentes para resolver las controversias que selecciona soberanamente entre las peticiones que recibe.

La Suprema Corte de los Estados Unidos es la garantía de la separación de los poderes del Estado, para que cada uno se desenvuelva dentro del marco constitucional; asimismo, vela por que el poder federal se limite a las atribuciones prescritas por la constitución, dejando el resto a los gobiernos estatales. Una tercera dimensión de sus responsabilidades es la relación entre los poderes federales y los ciudadanos, fijando los límites de sus derechos y obligaciones. El enorme prestigio y la importancia de la Suprema Corte de los Estados Unidos son apreciados por su pueblo. La actual composición del más alto tribunal norteamericano marcara el pensamiento jurídico de ese país durante la gran parte del Siglo 21.

El autor es Secretario General del PRD.

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