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Presentación de Rompiendo Silencios : Exposición fotográfica y ciclo de conferencias

Enviado en 10 noviembre, 2005 Para 7:13 pm Escrito por en Ponencias

Palabras de Orlando Jorge Mera, Presidente de la Fundación e-Libertad, en el acto de presentación de “Rompiendo Silencios: Exposición fotográfica y ciclo de conferencias”.
Hotel Jaragua, Santo Domingo. 10 de noviembre de 2005.

Señoras y señores:
Buenas noches.

Para la Fundación e-Libertad constituye un alto honor contar con la presencia de todos ustedes en este significativo acto de presentación de la exhibición fotográfica y ciclo de conferencias titulada “Rompiendo Silencios”, sobre los abusos sexuales en la infancia y la adolescencia, que gracias a la asociación española FADA para el Asesoramiento y la Prevención de los Abusos Sexuales se presenta hoy en la República Dominicana.

Quiero agradecer sobremanera la presencia esta noche de Su Excelencia Reverendísima, Monseñor Timothy Brogglio, Nuncio Apostólico de su Santidad en la República Dominicana.

Es la primera exhibición fotográfica que FADA realiza fuera de España, razón por la cual nos sentimos sumamente agradecidos de formar parte de esta ocasión histórica. A nombre de la Fundación, nuestra gratitud a Vicky Bernadet, presidenta y fundadora de FADA.

Con “Rompiendo Silencios”, la Fundación e-Libertad cumple con su objetivo de contribuir en la formulación de políticas públicas, de manera muy particular aquellas que tienen vinculación con las diferentes formas de violencia ejercida hacia los ciudadanos, especialmente, los niños, niñas y adolescentes.

Constantemente los periódicos se hacen eco de noticias relacionadas con la violencia ejercida hacia los niños. Niños que sufren abusos, de toda naturaleza, y parecería que la ola de violencia que nos arropa, nos hace olvidar quienes son los que más requieren de protección. Hace unos días, leí las declaraciones de una distinguida pediatra ortopeda alarmada por la cantidad de niños y niñas maltratados que cada día llegan al hospital Darío Contreras. Y lo más grave es que la mayor parte de estos abusos son cometidos por familiares directos de los niños, decía la crónica.

En Republica Dominicana esta prohibido las diferentes formas de violencia ejercida hacia los ciudadanos; y de manera particular, los niños, en el Código Penal, la Ley de Violencia Intrafamiliar, el Código de Niños, Niñas y Adolescentes, y la Convención sobre los Derechos del Niño (CDN). Entonces, debemos preguntarnos, ¿qué es lo que nos pasa? ¿Por qué se percibe, en ocasiones, indeferencia ante la violencia contra los niños?

Solo 15 de los 191 países que han ratificado la Convención sobre los Derechos del Niño en el mundo han prohibido todo tipo de castigos corporales a los niños (Eliminating corporal punishment, Unesco 2005) y el 27.7% de los padres encuestados reconoce haber pegado a sus hijos en el último mes (Violencia en ciudades de América y España, 1998). Por lo tanto, donde debe comenzar la mayor conciencia es en la raíz de la sociedad, que es la familia y su entorno.

La familia es un ámbito privado donde los padres y las madres tenemos la responsabilidad, el derecho y el deber de educar a nuestros hijos. La sociedad en su conjunto debe responsabilizarse de asegurar las condiciones adecuadas para el desarrollo integral de los más pequeños aquí y ahora, pues éstos no son ciudadanos de futuro, sino de presente.

Viven, piensan, sienten, son y están hoy, no son una inversión de futuro.

Ve ahí la razón de la exhibición de fotografías y ciclo de charlas que desde el 14 hasta el 18 de noviembre se estará presentando en Cuesta Centro del Libro. Animamos a las familias, a los colegios y escuelas, a profesionales de la psicología, a las iglesias, y en sentido general, a todos los ciudadanos de buena voluntad, a participar de estas conferencias.

El abuso infantil está relacionado con la falta de recursos educativos de los padres/tutores, con la banalización e interiorización de la violencia, con la frustración de los adultos ante situaciones para las que no se han preparado suficientemente.

Pero la familia no esta sola, el Estado debe respetar nuestra responsabilidad para que el niño ejerza los derechos reconocidos en la Convención sobre los Derechos de la Niñez. Debe tomar las medidas legislativas y administrativas adecuadas con el fin de asegurar su bienestar, eliminando cualquier vestigio de permisividad ante la violencia infantil.

Importante es resaltar que nuestra tarea no culminará con “Rompiendo Silencios”. Es el comienzo de lo que deberá concluir en un observatorio de los diferentes casos que oficialmente se presenten sobre los abusos infantiles en el país, para determinar los niveles de crecimiento o no de los mismos en nuestra sociedad. En ello, trabajaremos con los sectores interesados para tener una base de datos actualizada y que pueda ser compartida a nivel nacional e internacional.

Para concluir, quiero en este momento, agradecer y reconocer a quien es la causante original de que este proyecto se convirtiera en realidad, a mi hermana, Dilia, luchadora incansable por los derechos de la niñez, y que se ha destacado en foros nacionales e internacionales defendiendo estos derechos fundamentales. Dilia, nos sentimos muy orgullosos de tu trabajo.

Asimismo, agradecer a los patrocinadores, que muy generosamente nos abrieron, desde el primer momento, sus puertas apoyando esta actividad. Su respaldo refleja su conocida vocación de ciudadanos corporativos con sensibilidad.

Este mes de noviembre, como ya es una tradición, se celebra el mes de la familia, razón adicional para asumir mas conciencia sobre esta realidad que nos afecta a todos como sociedad. Que “Rompiendo Silencios” nos sirva de estímulo para continuar la lucha por la erradicación de la violencia de todos los ámbitos de la vida y de reconocer, al fin, a las personas menores de edad su condición de ciudadanos de pleno derecho. Hagámoslo por y para los niños del presente y del futuro.

Muchas gracias,

Orlando Jorge Mera.

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