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Lo que se jugó en Hong Kong

Enviado en 02 enero, 2006 Para 3:00 pm Escrito por en Artículos de opinión

El acuerdo al que llegaron el mes pasado los países miembros de la Organización Mundial del Comercio (OMC) en Hong Kong sirvió para salvar la cara después del fracaso de Cancún en el 2003 (Ver artículo del 12/7/05), pero todavía está por verse que el mismo pueda ser considerado como un éxito que compense tantos retrasos. El gran triunfador de la Conferencia fue el Director General de la OMC, Pascal Lamy, quien heredó un mal escenario y en contra de todos los pronósticos, consiguió una declaración ministerial y un plan de trabajo con fechas precisas para el 2006. No es un mal resultado.

Agricultura fue el elemento central de estas negociaciones, concentrándose en acceso a mercado, subsidios a exportaciones y apoyos domésticos. De los tres, se despejó el más fácil, dado que Estados Unidos utiliza relativamente pocos subsidios directos a sus exportaciones y la Unión Europea ya tenía el compromiso interno de eliminarlos el 2013. Sin embargo, las delicadas negociaciones en agricultura deben tener un balance con la negociación en industria y servicios, donde operan otras dificultades, pero menos importantes que las agrícolas.

La Declaración define un calendario de puntos a cumplir en este año, y su lectura confirma que las negociaciones de la Ronda de Doha son fundamentalmente negociaciones de acceso a mercado y en mucha menos medida sobre fortalecimiento de disciplinas, como antidumping o subsidios. La Declaración mantiene una retórica ‚desarrollista‚ aspecto clave para mantener involucrados a la mayoría de los países en desarrollo. Sin embargo, las recomendaciones y decisiones se concentran cada vez en los países menos adelantados, categoría en la que Haití es el único país de América Latina y el Caribe incluido.

Adicionalmente, la Declaración renueva la resolución de concluir con éxito la Ronda de Doha en 2006 e implícitamente se prevé iniciar la aplicación durante el 2008. Importante es tener pendiente que la autoridad de negociación del gobierno de Estados Unidos estará vigente hasta mediados de 2007, por lo que ese año será clave para la ratificación de los resultados de Doha.

Desde el punto de vista político, resalta que, una vez más, América Latina no arribó a esta Ministerial con planteamientos regionales, aunque varios países de la región, incluidos el nuestro, participaban de las propuestas de liberalización agrícola (en el G20, G33 y otros). Mantener el optimismo de Hong Kong dependerá mucho de que países como Estados Unidos, la Unión Europea, Brasil, India, Japón y Australia, asuman un mayor compromiso en el proceso de negociación. Aún queda un largo trecho.

El autor es Secretario General del PRD.

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