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Vías contrarias

Enviado en 28 marzo, 2006 Para 3:00 pm Escrito por en Artículos de opinión

A un año y siete meses de la actual gestión de gobierno, no se observa una coherencia entre las palabras del presidente Fernández en Europa y lo que acontece en la realidad dominicana.

El Partido de la Liberación Dominicana (PLD) ha intentando infructuosamente ser miembro de la Internacional Socialista. Ha desplegado importantes esfuerzos en ese sentido, y no ha podido obtener los resultados deseados.

A propósito de su reciente gira por Europa, el presidente Leonel Fernández visitó al presidente del gobierno español, José Luis Rodríguez Zapatero, y al primer ministro inglés, Tony Blair, ambos destacados líderes de la socialdemocracia.

En ambas visitas, el presidente Fernández señaló que en la República Dominicana se había implementado la tercera vía, en referencia a la tesis moderna planteada por Blair para la renovación del socialismo.

En palabras del presidente Fernández, ‚nosotros planteamos la vinculación del Estado y del mercado, cada quien con su papel: el mercado, como un instrumento de asignación de recursos en una economía de libre competencia, el Estado como garante de una redistribución de la riqueza. Tenemos que entrar en el post-populismo y en el post-neoliberalismo, lo que significa la economía social de mercado‚.

Recuerdo que cuando Blair introdujo la Tercera Vía, sustentado luego en varios trabajos de Anthony Giddens, fue sobre la base de una renovación de la izquierda.

Es decir, dibujar la alternativa a los dos extremos entre los que oscila la izquierda: el extremo fundamentalista, que antepone el control estatal a cualquier otra empresa, concibiéndolo como un fin en sí, y el extremo de la izquierda moderada, ayuna de ideas y presta a hacer concesiones sea cual sea su procedencia.

Dinamizar la economía, fortalecer la sociedad civil, democratizar la acción del Gobierno e internacionalizar la política fueron los cuatro objetivos que esbozó Blair en su Tercera Vía. Todos ellos respondieron a su vez a una misma idea: Repartir las responsabilidades.

Frente al Estado fuerte de la izquierda clásica, se propuso un Estado incentivador y dinamizador de la economía, pero no necesariamente un Estado empresarial.

Frente a un ciudadano propenso a concebirse como sujeto de derechos, se recuerda la exigencia de repartir también deberes y responsabilidades entre la ciudadanía.

Frente a un gobierno grande, poderoso y monolítico, se sugiere la descentralización, la consulta frecuente al ciudadano, y una mayor confianza en las iniciativas económicas y sociales.

A un año y siete meses de la actual gestión gubernamental, no se observa una coherencia entre las palabras del presidente Fernández en Europa y lo que acontece en la realidad dominicana.

El Gobierno no se comporta como un Estado que propugna por la descentralización, ni realiza sus actividades con total transparencia, sobre todo en el marco de las licitaciones públicas.

Y la política social no ha cumplido su cometido, pues se ha incrementado la cantidad de dominicanos que viven en extrema pobreza. Estamos en vías contrarias.

Las elecciones de mayo ofrecerán la primera prueba, y asumamos un compromiso claro y directo con fines y valores que guíen los cambios y las respuestas a los nuevos retos que tiene el país.

Orlando Jorge Mera es secretario general del PRD.

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