Un envio del blog

Desafíos en educación preescolar

Enviado en 18 abril, 2006 Para 3:00 pm Escrito por en Artículos de opinión

Una buena política pública no lo es hasta que se implementa bien. Si el diseño no es adecuado, a menudo finaliza como una declaración de buenas intenciones. Esto debe recordarse a propósito de las políticas públicas en el área de la educación, de manera muy particular en la educación preescolar, base fundamental del desarrollo integral de la sociedad.

Un objetivo primordial debe ser el que a los ocho años de edad, ningún niño en el país tenga secuelas de lo que es su origen socioeconómico de cualquier tipo. La educación preescolar, sobre todo en el caso de los niños de menos capital cultural, ha demostrado tener la potencialidad de desarrollar habilidades cognitivas y no cognitivas y tener un impacto duradero en aquellos que la reciben.

Sin embargo, este efecto esta lejos de estar garantizado. Por eso, se requiere definir con especial atención los requisitos que la educación preescolar debe cumplir. Por ejemplo, la guarderías infantiles u hogares de paso, según se establece en las memorias del Conani (2005), deben transformarse en no solo instituciones de cuidado, para lo cual hay alternativas más baratas y efectivas. Su énfasis tiene que estar en el desarrollo de las habilidades antes mencionadas, lo que no es evidente que se este satisfaciendo. Hay esfuerzos en esa dirección, pero debería exigirse perfiles curriculares, y que exista un sistema de acreditación de calidad de estas guarderías infantiles u hogares de paso, y con ello del sistema educativo preescolar. El esfuerzo que se ha hecho hasta el momento es valioso, pero requiere objetivos más precisos y metas mas claras.

El Estado, como proveedor directo o indirecto de la educación, es un mal evaluador de sus propias iniciativas y resulta fácilmente capturado por intereses que rara vez coinciden con los de los niños y sus familias. Por ejemplo, un financiamiento vía bonos por niño, como ocurre en otros países, podría ayudar al surgimiento de nuevas ofertas de educación preescolar innovadoras y mas cercanas a las familias, reservándose el Estado el monitoreo de estas iniciativas y las definiciones respecto de los objetivos generales que esas instituciones deben satisfacer.

En el ámbito del sector privado, aunque hay excelentes preescolares, también debe desarrollarse un sistema de control de calidad, supervisado por la Secretaria de Estado de Educación. No es plausible pensar que esta Secretaria va a elevar la calidad de la educación, si no logra establecer incentivos claros y herramientas que permitan conseguir un desempeño mejor que el actual, innovando en su gestión educativa.

Para convertir todo esto en realidad, hay que asumir un compromiso político para que, en materia de educación, se invierta mas del 4% del PIB, que es el promedio de América Latina, y que no se esta cumpliendo. En definitiva, hay centrar la política publica en incrementar el desempeño académico de los niños y jóvenes, que son el presente y el futuro de la nación, elevando la calidad de la educación.

El autor es Secretario General del PRD.

respuesta