Un envio del blog

Diálogo con la juventud

Enviado en 25 abril, 2006 Para 3:00 pm Escrito por en Artículos de opinión

El viernes pasado viví una grata experiencia al participar como invitado en el ‚Diálogo con la Juventud, organizado en el marco de la Feria de Innovación y Desarrollo 2006, dedicada a la juventud dominicana, y auspiciada por el Banco Mundial, la Unión Europea y algunos exponentes del sector privado nacional. Compartir con jóvenes estudiantes de algunos liceos del Distrito Nacional, conjuntamente con otros invitados, constituyó un momento de reflexión sobre el presente y el futuro dominicano.

Me correspondió intervenir en la mesa de diálogo sobre la necesidad que tienen los jóvenes de ser escuchados por el Estado. En esta mesa, fui testigo de las opiniones que se externaron sobre lo que, a su juicio, es el Estado; los aportes que haría cada uno para transformar el Estado; qué habría que hacer para que la juventud tenga más oportunidades de empleo en el Estado; y qué iniciativas deben tener los jóvenes para que en sus propias comunidades puedan sensibilizar al Estado en torno a determinadas políticas públicas.

El diagnóstico que surgió de la mesa no guarda mucha diferencia con respecto a los análisis que realizan los expertos. La escasez de oportunidades para la juventud, la preocupación sobre la inseguridad ciudadana, la lejanía con que se percibe al Estado en sus relaciones con sus ciudadanos, la crisis de valores éticos en los servicios públicos y la desconfianza en la mayoría de los actores públicos formaron parte de las opiniones vertidas por los adolescentes presentes.

La novedad del ‚Diálogo con la Juventud‚ residió precisamente en lo que un joven asistente resumió en una sola palabra: Desahogo, es decir, los jóvenes tenían tiempo buscando un lugar en donde fueran escuchados, sin ningún tipo de preocupación, temor o limitación. Escuchar de los labios de un joven adolescente de Villa Francisca su narración sobre las bandas juveniles que amenazan la seguridad del barrio, o escuchar de una joven su preocupación de la influencia de las bebidas alcohólicas en los menores de edad, o escuchar a un joven su impotencia ante la falta de servicios públicos en su comunidad, fue conmovedor.

También, hubo críticas a la política y a los políticos. La percepción de que la mayoría de los políticos se sirven para ellos, y no para los ciudadanos, fue uno de los tópicos expuestos. También, hubo una queja de que la mayoría de los políticos no escuchan a sus comunidades ni tienen espacio para la juventud. Me correspondió responder algunas preguntas en ese sentido, exponiendo sobre la transición que está viviendo la clase política nacional, con los procesos de renovación de los partidos políticos, con la necesaria formación política de sus dirigentes y militantes. Existe una nueva generación de políticos que está dispuesta a ejercer la política apegada a los valores éticos y con transparencia. Fue un diálogo sincero, franco y lo más importante, democrático.

Felicito a los organizadores de evento, y espero que, en próximas jornadas, se le dé el debido seguimiento a las conclusiones del mismo, por el bienestar de los jóvenes, que son el presente y el futuro del país.

El autor es Secretario General del PRD.

respuesta