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A paso de cangrejo

Enviado en 26 agosto, 2006 Para 3:00 pm Escrito por en Artículos de opinión

El inicio del tercer año del actual período constitucional encuentra al presidente Leonel Fernández en su momento más crucial y difícil desde que llegó al poder el 16 de agosto del 2004. Es indudable que los resultados de las elecciones del pasado mes de mayo han otorgado una mayoría al partido oficial en el Congreso Nacional, lo cual podría interpretarse como un voto de reconocimiento al gobierno.

Sin embargo, la realidad es otra. La encuesta Gallup del mes de agosto tiene informaciones muy interesantes sobre lo que opinan los ciudadanos respecto a la actual situación económica. El 71% de los encuestados cree que la economía nacional está mal o muy mal. Hace tres meses atrás, es decir, en mayo, el mismo sentir lo tenía el 62%. En ese lapso, 9% más de los dominicanos se sumaron a esta misma opinión.

Y lo que más llama a preocupación. La esperanza de cambio en los dominicanos ha ido desvaneciéndose con el transcurso del tiempo. Según la encuesta Gallup, el 58% de los encuestados estima que dentro de tres años su situación estará igual o peor.

En medio de esta situación, el gobierno no ha enviado señales contundentes sobre sus prioridades como Nación. Está claro que el gobierno tiene su propia agenda que fue puesta en funcionamiento desde hace dos años, pero que es diferente a la contenida en el programa de gobierno que el PLD le presentó al electorado en las elecciones de mayo de 2004, y que, es diferente a la anunciada por el propio presidente Fernández en su discurso de toma de posesión.

El Metro de Santo Domingo, por citar un solo caso, no estuvo en ninguna de las propuestas de campaña del PLD. Ha sido y es un ejemplo de falta de transparencia. Ya el padre Alemán, reputado economista y académico, se ha encargado de señalar el impacto fiscal que tendrá esta obra sobre cada dominicano.

Este gobierno es reactivo, en vez de proactivo. Responde ante las quejas y reclamos en determinadas áreas, pero no ha tenido la suficiente humildad para reconocer que le ha faltado creatividad para enfrentar los diversos problemas que aquejan a nuestra sociedad.

Aquí todos, desde el gobierno y la oposición, tenemos mucho que aportar. Nuestro país requiere mucha fuerza para avanzar en un salto al desarrollo y para que nuestra economía sea dinámica y pujante, y que todos los dominicanos podamos sentir los beneficios de este dinamismo, no unos pocos.

Ante la difícil situación económica que estamos padeciendo, el gobierno debe asumir una agenda que abarque varios temas como la responsabilidad fiscal, una mejor distribución de la riqueza con más crecimiento, el abastecimiento del servicio energético, la seguridad social, la educación y la salud públicas, combate al populismo y al clientelismo.

La actual política económica no ha garantizado desarrollo con equidad. Solo hay que preguntarles a las amas de casas, los comerciantes, los profesionales en sentido general, los microempresarios, los campesinos, los sastres, los panaderos y los dominicanos que, día tras día, trabajan sin descanso por un mejor presente y futuro. Es hora, por tanto, de rectificar.

El autor es Secretario General del PRD.

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