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Entrevista a Wilfredo Lozano

Enviado en 06 agosto, 2006 Para 5:17 pm Escrito por en Entrevistas

Orlando Jorge Mera entrevista esta semana a Wilfredo Lozano, quien es Sociólogo, Politólogo y Director Ejecutivo del Centro de Investigación y Estudios Sociales de la Universidad Iberoamericana, con quien conversa sobre lo que significa la construcción de la democracia dominicana, las debilidades y fortalezas de nuestro propio sistema político, y la reforma constitucional.

LECTURA:
Orlando Jorge Mera (OJM)
Wilfredo Lozano (WL)

COMO LO DIJO:
“Si no hay voluntad política, sobre todo de quien dirige la Nación yo veo difícil que esa concertación se haga, yo creo que es un reto que tiene el Presidente”

“yo creo que es indiscutible el éxito de la gestión del Presidente Fernández, y del Presidente Fernández en particular en la estabilización de la economía, nadie duda eso, me parece un punto positivo que debe ser reconocido”

“ha faltado esa gestión ordenadora de diversas agencias del gobierno para optimizar políticas”

“y este país todavía no logra resolver cuestiones básicas como el problema energético y el asunto de la seguridad social que me parece que es un elemento fundamental que tenemos que asumir más seriamente en este país”

“si yo fuera los partidos, me concentraría fuertemente en la búsqueda de ese mecanismo legitimo que genere esa capacidad de arbitraje y solución de conflictos, de búsqueda de acuerdos razonables”

”yo creo que los partidos en este país son fuertes”

“por un lado la gente va y vota, pero por otro lado la gente no quiere saber de los líderes, dicen que los políticos son unos corruptos, que son unos ineficientes sin embargo la gente va y vota”

“y en este país no tenemos un Estado moderno, requiere desterrar de una vez por todas las prácticas patrimonialistas y el manejo clientelario para hacer política”

“Que el Presidente decida reducir su propia base de poder, eso lo veremos a futuro, pero si lo hace y lo asume se puede cubrir de gloria”

INTRODUCCION:
Bienvenidos a Líderes. La semana que acaba de transcurrir el Presidente de la República, Dr. Leonel Fernández ha nombrado por decreto una comisión de Juristas con el propósito de trabajar en lo que será la reforma a la constitución dominicana. Este tema, la reforma constitucional es un tema de sumo interés para el país, que no debe ser visto con una visión excluyente por parte del Gobierno del Presidente Fernández, si bien es verdad que el pueblo dominicano favoreció mayoritariamente al PLD a nivel congresual, otorgándole la mayoría de Senadores y Diputados, no menos es cierto que para hacer una reforma constitucional se requieren las dos terceras partes de la matrícula de la Asamblea Nacional, y por lo tanto es necesario contar con el apoyo, con el respaldo de los partidos de oposición, estos son el PRD y el PRSC. La sociedad dominicana está reclamando desde hace muchos años que la clase política del país realice una amplia concertación, para tratar diversos temas que tienen muchos años sin solución en nuestro país, temas como la educación, la salud, la seguridad social, la seguridad ciudadana, la crisis del sector energético, requieren de la clase política una puesta por encima de sus propias diferencias y pensar en el bien común de todos los dominicanos. De ahí es que en el programa de hoy tenemos por objetivo tratar cual es la visión que tiene los ciudadanos sobre la democracia dominicana, la visión que tiene los expertos, sociólogos, politólogos, sobre los partidos políticos, sus debilidades, sus fortalezas, y cuales son aquellas soluciones que los partidos políticos tienen que abordar para poder reencontrarse con sus objetivos, con sus principios, de ahí es que hemos querido invitar en nuestro programa al Politólogo y Sociólogo, Wilfredo Lozano, quien es Director Ejecutivo del Centro de Investigación y Estudios Sociales de la Universidad Iberoamericana. Con Wilfredo Lozano vamos a conversar sobre lo que ha significado la construcción de la democracia dominicana, así como también las debilidades y fortalezas de nuestro propio sistema político y su opinión en torno al tema crucial de la reforma constitucional. Yo puedo anticipar que si los dominicanos sabemos aprovechar las oportunidades, está oportunidad que nos ofrecen las circunstancias históricas, entiendo que está muy cerca de la antesala de un pacto político que involucre a las principales fuerzas políticas del país para hacer las transformaciones que la sociedad dominicana está reclamando, en esa línea, en ese pensamiento, hay muchos dominicanos y dominicanas que están en esa disposición de, con firmeza trabajar por el bien de todos los dominicanos, de ahí es que les invito en el próximo segmento a compartir con nosotros la entrevista que le haremos a Wilfredo Lozano, Director Ejecutivo del Centro de Investigación y Estudios Sociales de la Universidad Iberoamericana.

LA ENTREVISTA:
OJM.- Como habíamos anunciado me complace tener en el programa de hoy la presencia del señor Wilfredo Lozano, quien es Sociólogo, Politólogo y Director Ejecutivo del Centro de Investigación y Estudios Sociales de la Universidad Iberoamericana. Wilfredo muchas gracias por corresponder con nuestra invitación.

WL.- Nooo Orlando, gracias a ti por tu invitación tan amable.

OJM.- Y vamos a conversar con Wilfredo, en este primer segmento del programa, sobre la construcción de la democracia dominicana. En ese sentido Wilfredo como el centro de investigación del que tú eres Director Ejecutivo hace investigaciones sociales con cierta frecuencia, hemos visto que los problemas fundamentales del país son, el de tener una mayor calidad en materia de educación, una mejor distribución de las riquezas en nuestro país, el de fortalecer las instituciones. ¿Cómo pudieras resumir brevemente un diagnóstico de la situación del país en términos de sus instituciones?

WL.- Fíjate Orlando, la pregunta es sumamente amplia, yo creo que precisamente, como ya tú pregunta de alguna manera plantea, yo creo que el gran reto hacia delante del país es un reto, en lo inmediato, de corte institucional, hay un grave problema de la institucionalidad, del aparato de Estado, que sin enfrentarlo nosotros no podemos hablar de modernidad, no podemos hablar de consolidación de una democracia realmente efectiva , pero quizá lo más importante es que esa institucionalización debe de ir cónsona con la respuesta a una agenda social insatisfecha, que ha sido, si se quiere, más deteriorada en los últimos 10 años, a consecuencia en parte a la globalización, pero también en parte a un sistema de distribución del ingreso sumamente injusto, yo creo que hay una doble agenda, que ve por un lado la necesidad de institucionalización, podemos luego entrar a debatir, lo que consiste esto en que debe de ir acompañada de una agenda social, y no creo que debamos pensar en antagonismos del uno y el otro, el reto es buscar como armonizamos la modernización institucional, y la respuesta a un esquema de desarrollo más justo y equilibrado.

OJM.- Entiendes que en la democracia, que se ha fortalecido en el curso de los últimos años, en términos de lo que son los derechos electorales, de los dominicanos, el respeto a la voluntad popular, sin embargo hay insatisfacción, los dominicanos exigen más democracia en diversos aspectos, como es el de la salud, la educación, mejor distribución de las riquezas ¿Cuáles serían esos aspectos que revelan la debilidad del Estado Dominicano?

WL.- Fíjate, y en esto República Dominicana no es una excepción, el estudio del “PNUD”, último sobre la democracia y ciudadanía, revela claramente que quizá el gran déficit de la democracia latinoamericana, y en particular en el caso nuestro, es que hemos construido una democracia electoral, que como tu bien dices, puede decirse hoy que tiene cierta solidez institucional, tenemos ya una cantidad de procesos electorales sin mayores traumas, de alguna manera la gente acude y participa en las elecciones, las gente entiende que el mecanismo electoral es el mecanismo que debe de emplearse para resolver los problemas de pérdida de legitimidad, de determinados grupos políticos frente a la población, las elecciones los sustituyen, entonces yo creo que eso por ahí marcha. El gran déficit es el déficit de ciudadanía, y cuando digo esto estoy hablando de esa dimensión de derecho sociales sin cuya afirmación, sin cuya fortaleza, la democracia no se consolida, y yo creo que en el caso dominicano es claro que nuestra democracia adolece, digamos de tres campos deficitarios fundamentales, en primer lugar hay un problema con la educación, en segundo lugar hay un problema con la salud y en tercer lugar yo creo que hay un problema con la seguridad social. De alguna manera todos los actores políticos, el PRD, el PRSC, el PLD, todos están de acuerdo con esto, sin embargo hay un gran problema en el liderazgo político del país, no nos hemos podido poner de acuerdo en dos o tres ideas simples, que en torno a estas cuestiones básicas, imprescindibles para consolidar una democracia efectiva tenemos que impulsar, entonces yo creo que es imperativo que el liderazgo político aprenda de una vez por todas, y escuche a la población, que tiene una conciencia muy clara, en la encuesta del “CIES” la gente a la que tú haces referencia está muy clara en localizar los puntos clave, en esa encuesta la gente pone muy claro que la educación es el vehículo del desarrollo y del combate a la pobreza, y entiende que hay un déficit educacional fundamental, en segundo lugar entiende que es necesario resolver la cuestión de la salud y la cuestión del trabajo. Yo creo que tenemos que abandonar la idea de que cualquiera de estos problemas, un Gobierno solo pueda resolverlo, y no se trata de que tenga que reelegirse para resolverlos, se trata de que cuya solución demanda de todos, no solamente de la oposición, de los que están en el poder, si no también del empresariado y del mundo del trabajo, si no logramos por lo menos esa concertación mínima de esfuerzos, yo te confieso ser escéptico en nuestro futuro inmediato.

OJM.- En ese sentido, respecto a esa preocupación que señalas, los resultados de estas elecciones dan en dos campos situaciones un poco diferentes, por un lado, a nivel congresual el pueblo dominicano mayoritariamente al PLD, y el PRD, y el PRSC ocuparan la oposición en el Congreso Nacional, en el campo de la municipalidad sucedió todo lo contrario, es decir que el pueblo dominicano mayoritariamente favoreció al PRD y al PRSC, me gustaría saber, para que exista concertación tiene que existir la voluntad política, la voluntad política tiene que ser expresada en una actitud por parte de quien hoy dirige los destinos del país, el Presidente de la República. Desde el punto de vista tuyo como politólogo ¿Qué mensaje debe entender el presidente Fernández y el PLD que ha sido el resultado electoral?

WL.- !Claro! Yo incluso lo escribí en “CLAVE”, en un artículo que se me pidió sobre este punto, yo creo que con las últimas elecciones la gente ha ratificado una confianza, en el presidente, pero también ha depositado una gran responsabilidad. De alguna manera los resultados electorales a nivel, como tú señalas, congresuales, sobre todo a nivel senatorial, culmina todo un proceso que se inicia en las elecciones del 2004, yo creo que de alguna manera el voto tradicional de este país, más que un voto afirmativo, en el sentido de un voto sostenido en un argumento, en una idea, en un planteo político, es un voto negativo, es un voto de rechazar a alguien, pero el punto central que tú indicas, me parece correctamente, es que hay una suerte de dualidad que revela una sabiduría de la gente, la gente rechaza un estilo de hacer política y le dice a la oposición cambien de proceder, tienen que modificar su práctica, pero por otro lado dice, aquel liderazgo que en lo local ha funcionado no tiene porque ser victimizado, y yo creo que el PRD en particular, que es, que conserva un gran peso en las municipalidades, debe de aprender de esto. A mis amigos del PRD cuando yo converso, les he dicho, el ejemplo del PESOE en España, en el que desde la base, e incluso en Brasil del PT, desde la base municipal fueron construyendo un poder y fueron reconstruyéndose como instituciones hasta recomponer su aparato nacional, yo creo que eso hay que tomarlo muy en cuenta. Entonces yo creo que es una lectura inteligente la de la gente, en el que dice, como te digo, rechazo una manera de política, pero no por eso estoy rechazando el hacer positivo de esas mismas organizaciones en el plano de lo local, creo que los resultados electorales a nivel local, están planteando en nuestro país, en las últimas elecciones, que emerge un nuevo campo del hacer político, donde las cuestiones locales, donde la cuestiones comunitarias, donde las cuestiones regionales, van a ocupar un papel importante, y eso tiene como consecuencia un último punto, que de una u otra manera eso está obligando a un replanteo de las relaciones de los partidos con las sociedad civiles.

OJM.- Claro, pero… ¿en cuánto a la voluntad política, para iniciar este amplio proceso de concertación?

WL.- Si no hay voluntad política, sobre todo de quien dirige la Nación yo veo difícil que esa concertación se haga, yo creo que es un reto que tiene el Presidente, es precisamente demostrarle a la población que hay esa voluntad política de un ejercicio democrático genuino, que implica, en primer lugar, desechar el peligro de la tiranía de la mayoría, de reconocer el derecho de las minorías, y que de alguna manera la democracia no solamente funciona sobre la base de la decisión mayoritaria de los ciudadanos, si no también por su capacidad de buscar entendimiento con quienes ayer quedaron en minoría, no sólo por el derecho que tienen, si no porque también mañana podrían convertirse en mayoría.

OJM.- Y otro aspecto Wilfredo, a propósito del Presidente Fernández, ya ahora el 16 de agosto cumple dos años en el poder, ¿Cómo evaluarías estos dos años de gestión del Presidente Fernández?

WL.- Yo creo que “unas van de cal y otras van de arena”, yo creo que es indiscutible el éxito de la gestión del Presidente Fernández, y del Presidente Fernández en particular en la estabilización de la economía, nadie duda eso, me parece un punto positivo que debe ser reconocido, independientemente de que podamos discutir y tengamos diferencias en cuanto a determinadas líneas de política económica que se hayan tomado, hay ese reestablecimiento de la economía, eso significa reestablecimiento de la confianza del empresariado y de la inversión extranjera, eso yo creo que es positivo. La otra, a diferencia de lo que mucha gente cree, desde mi punto de vista, no consiste en los problemas evidentes que vemos a diario, como por ejemplo ese brote de delincuencia pública, que ha puesto en zozobra a las principales ciudades, los fallos en educación, yo creo que el punto más importante que debemos recuperar en esto, en esa evaluación que tu pides, es que a mi me parece que hay un serio problema de gestión, hay un serio problema de coordinación de las agencias del gobierno que dificultan incluso políticas bien intencionadas, en principio bien orientadas, terminen en resultados digamos negativos, sino negativos, o sino ciento por ciento en acciones poco coherentes que se diluyen. Te voy a poner un par de ejemplos, te voy a poner el caso de las reformas migratorias, la ley está ahí, bueno se aprobó la ley, la ley tiene muchísimos problemas, pero la ley está ahí, la ley tiene cosas malas y tiene cosa buenas, pero indica dos cosas, hay una nueva institucionalidad migratoria que hay que crear, y hay que asumir todo un proceso de regularización de personas sin papeles, pues bien, si te pones a leer el caso, lo que ha opinado “interior” no forzosamente siempre fue acorde con lo que opinaba “Cancillería”, y esto no siempre fue acorde con lo que opinaba “Palacio”, y no forzosamente, por ejemplo la propuesta del reglamento de interior era en si misma mala, yo creo que estaba mal diseñada, pero no había una coherencia clara con otras instancias, es decir ha faltado esa coherencia, ha faltado esa gestión ordenadora de diversas agencias del gobierno para optimizar políticas.

OJM.- Y en ese sentido Wilfredo en lo que tiene que ver con esa misma falta de coordinación en la gestión de diversas instituciones, ¿no estaría también la cuestión de la falta de transparencia en algunos aspectos que indudablemente han sido objetos de escándalo en los medios de comunicación?

WL.- Mira, yo creo que los problemas de falta de transparencia son propios de los gobiernos latinoamericanos y este no es excepción, y ese es uno de los problemas esenciales que tiene que todo reforma política que queramos emprender en serio, y el presiente tiene la oportunidad hoy día, y lo ha dicho, que quiere una revolución democrática, habrá que ver que quiere decir con eso, pero bueno, está claro que los problemas de transparencia generan ineficiencia en la gestión, generan desconfianza en la población, si te pones a ver las encuestas, muy bien sitúan al Presidente, pero a propósito de las gestiones específicas, de las agencias, no es lo mismo, es más cautelosa, incluso muchísimo más crítica, hay ahí un problema que tiene que ser atacado, pero como te digo eso nos pone de frente a otra tarea, la necesidad de una reforma política efectiva, real, que ponga al Estado Dominicano con la cartilla moderna del ejercicio democrático contemporáneo, a mi me parece que es un punto fundamental, pero cerrando el tema de la evaluación yo creo que “hay de cal y arena” una buena gestión económica, hay serios problemas de gestión que han generado consecuencias negativas en determinados ámbitos, como por ejemplo, yo creo que en educación las cosas no han ido bien, en salud ha sido bastante criticado, y este país todavía no logra resolver cuestiones básicas como el problema energético y el asunto de la seguridad social que me parece que es un elemento fundamental que tenemos que asumir más seriamente en este país.

OJM.- Claro que si. Con Wilfredo Lozano vamos a seguir conversando en el próximo segmento de manera muy particular sobre las reformas políticas que requiere nuestro país.

PAUSA

OJM.- La política dominicana en este comienzo del siglo XXI está a mi juicio en una etapa de transición, porque a raíz de la ida a destiempo de los liderazgos tradicionales de nuestro país, como el Prof. Juan Bosch, el Dr. Joaquín Balaguer, el Dr. José Francisco Peña Gómez, los partidos políticos han estado moviéndose en diferentes etapas que han culminado con el inicio de procesos de renovación que se iniciaron en el año 2005. A partir de este proceso de renovación de los partidos políticos, pues siempre a estado presente la cuestión de la reforma de los partidos políticos, y la cuestión de la credibilidad de los partidos políticos ante los diferentes medios y ante los ciudadanos. Wilfredo me gustaría tener tu opinión respecto a cómo visualizas el estado actual de los partidos políticos en el país.

WL.- En efecto, tras la muerte de los grandes líderes políticos, Peña Gómez, Bosch, Balaguer, el sistema de partidos en el país entra en un proceso de reacomodo, de reordenamiento, que ha asumido en algunos momentos un aspecto critico, yo creería, y lo he escrito en algún libro, que si vamos a resumir yo diría dos cosas, en primer lugar; la desaparición de los grandes líderes por la forma en que se articularon los partidos y todas esas figuras ha generado un problema de arbitraje interno, eso se expresa más claramente en el PRD. El PRD aún no ha logrado generar un arbitraje legítimo que todo el mundo asuma como referencia, y que permita resolver en el marco interno disputas, desacuerdos, y llegar a decisiones que todo el mundo respete, creo que ese es un problema fundamental, hay un serio problema de arbitraje interno que genera dificultades de legitimación interna del poder, ese es un aspecto que me parece fundamental. El segundo problema que me parece importante, es el hecho de que hay una cierta fragmentación de los grupos de intereses al interno de los partidos, no solamente en el PRD y en el PRSC, en el propio PLD se da esto, ellos resolvieron sus problemas de manera más temprana, han logrado, y eso hay que reconocérselo, de alguna manera apuntalar un cierto liderazgo, el de Leonel, que ha tenido su éxito, en los otros partidos hay una especie de fuerza centrifuga que ha dispersado las voluntades y eso ha traído ciertos problemas a la hora de decidir las acciones políticas. Yo diría esto en primer lugar, en consecuencia, aun cuando sea sólo por esto, los partidos están obligados a un serio proceso de reflexión autocrítica, autocrítica no en el sentido de la hipocresía, si no autocrítica en el sentido de una reflexión serena que los lleve ha aprender de sus errores y encaminarse hacia el futuro, esa autocrítica o esa reflexión, inevitablemente conduce a un manejo realista, de la necesidad de buscar, precisamente, algún mecanismo donde las fuerzas internas reconozcan un espacio de solución de conflictos, de definición de acuerdo legítimos al cual todos le conozcan autoridad, ese es un punto que me parece fundamental, y podemos establecer las discusiones que queramos sobre modernización, sobre transparencia, que son importantes, es importante que los partidos democraticen sus estructuras, es importante que los partidos abran una comunicación genuina con sus bases, es necesario un liderazgo menos vertical, todo eso es cierto, y no estoy menos preciando estas cosas, por el contrario creo que es fundamental, pero me parece que sin este primer punto, habrán muchos problemas, si yo fuera los partidos, me concentraría fuertemente en la búsqueda de ese mecanismo legitimo que genere esa capacidad de arbitraje y solución de conflictos, de búsqueda de acuerdos razonables.

OJM.- Pero en ese sentido Wilfredo, parte de lo que debe significar una organización política moderna también debe ser el respeto de sus estatutos, la aplicación de los mismos, la disciplina, y en la medida en que se va aplicando, partidos que vienen de liderazgos tan fuertes, en los que en una sola persona se fundían los organismos, los estatutos, entonces toma todo un proceso de aplicación, y entonces toma todo un proceso de aplicación, y creo que en algunos casos lo que ha habido es eso, precisamente un proceso de transición, que en unos ha sido corto y en otro ha sido largo, pero yo creo que hay muchos que opinan que viendo la situación de América Latina, que los partidos políticos están en crisis, y eso ha motivado que en Venezuela, en Bolivia hayan surgido esas alusiones que están al margen de los partidos políticos tradicionales, pero en ese escenario que planteas, pudiéramos hablar de que hay aquí crisis en los partidos políticos.

WL.- El punto es que no podemos identificar la idea de crisis con la idea de peligro de disolución…

OJM.-…a ese punto me refiero.

WL.- No creo, yo creo que los partidos en este país son fuertes, yo creo que en este país los partidos, hay una poliarquía, sin la elite política establecida, que yo creo que más fuerte de lo que debe de estar, porque muchas veces la distancia de los grandes problemas de la población, pero si existe, está ahí, hay una democracia electoral consolidada que es el vehículo a través del cual se recambia el poder periódicamente, eso no creo que sea el problema, el problema es que la política moderna se ha transformado, la política moderna ya no se agota en los partidos, la política moderna tiene una serie de dimensiones ciudadanas, de dimensiones empresariales, los medios de comunicación juegan un rol, y eso obliga a repensar la política, en el sentido de que los partidos tienen que acostumbrarse ya al hecho de que en sus manos no descansa todo el hacer político de las naciones, son imprescindibles sin ellos no hay democracia, pero también han surgido otros actores que comparten con ellos la responsabilidad de hacer política, entonces ese es un primer punto, en ese sentido, digamos, que hay crisis en la medida en que los partidos tiene que adaptarse a esa nueva manera del hacer política que ya no deposita sólo en los partidos lo que tradicionalmente eran los mecanismos de mediación entre el Estado y la sociedad, si por ejemplo hace treinta años los partidos eran el único mecanismo a través del cual los barrios, las comunidades podían demandarle al estado cosas, hoy día hay grupos, asociaciones que hacen esa función, y los partidos tienen que entender que eso complica la política, en consecuencia esto ha traído la necesidad de una manera, de rearticular las relaciones de los partidos con la gente, con la sociedad, puesto que yo creo que se está moviendo en un esquema todavía muy tradicional que no reconoce esto que acabó de decir, en ese sentido hay crisis puesto que está generando problemas de legitimación, sin forzosamente esto cuestionar la fortaleza de los partidos en el plano electoral, entonces vemos en encuestas que por un lado la gente va y vota, pero por otro lado la gente no quiere saber de los líderes, dicen que los políticos son unos corruptos, que son unos ineficientes sin embargo la gente va y vota, y también expresa su simpatía y liderazgo. O sea esa dualidad representa la complejidad de hacer política hoy. El segundo problema es que el Estado no volverá a ser hoy lo que fue, el Estado es otra cosa, el Estado a reducido su tamaño, ya no tenemos un Estado empresario, en consecuencia debe de jugar un rol distinto, no solamente porque ya no es un empresario, si no porque su rol en la articulación general de la sociedad y su relación con el exterior, los obliga, a los partidos, a reacomodar su visión y su manera de vincularse con el Estado, y aquí hay dos cosas centrales, el Estado moderno, y en este país no tenemos un Estado moderno, requiere desterrar de una vez por todas las prácticas patrimonialistas y el manejo clientelario para hacer política. Yo diría que son dos tareas claves del asunto, y los partidos no aprenden todavía que tienen que deshacerse de está tarea, y la última tarea es que la ciudadanía cada vez se hace más compleja y demanda de una lectura cada vez más vinculada al mundo, esto es una nación en la que tenemos 1 millón de dominicanos fuera, tenemos 1 millón de extranjeros aquí, y esa complejidad obliga a repensar la política en una dimensión internacional. Entonces yo creo que ajustarse, los partidos tienen que ajustarse a esto, tienen una crisis de legitimidad frente a la gente, porque la sociedad es otra, tienen una crisis de vinculación con el Estado porque ya el patrimonialismo y el clientelismo no tienen futuro, y tienen que redefinir su papel con el mundo, evidentemente hay dimensiones criticas de esto, lo que no quiere decir que los partidos han perdido su importancia en la política moderna, y en este país en particular.

OJM.- Con respecto a algunas de las soluciones que podemos tener para poder combatir ese diagnóstico que hace sobre los partidos políticos, están los Centros de Formación Política, el interés que tiene una nueva generación de políticos, de trabajar de manera más cercana a los ciudadanos teniendo presente el entorno, donde estamos viviendo en este siglo XXI, sobre ese tema, porque yo sé que con Wilfredo Lozano podemos hablar sobre un programa sumamente novedoso, que él conjuntamente con otras entidades está haciendo en el país sobre el tema de la formación de los jóvenes políticos en la República Dominicana, de eso vamos a seguir conversando en el próximo segmento.

PAUSA

OJM.- Estamos conversando con Wilfredo Lozano, Director Ejecutivo del Centro de Investigación y Estudios Sociales de la Universidad Iberoamericana. En el segmento anterior hicimos un diagnóstico de la realidad del sistema de los partidos políticos en el país, tanto en sus debilidades como a sus fortalezas, y en este momento me gustaría que habláramos un poco sobre un programa novedoso que está desarrollando INTEC, Participación Ciudadana y el CIES a través de UNIBE, con el apoyo de la Agencia Internacional para el Desarrolla del gobierno de EEUU, que consiste en la formación de jóvenes líderes políticos, y que cuenta con la participación de los principales partidos políticos del país, así como con organizaciones de la sociedad civil, me ha correspondido en razón de ser Secretario General del PRD haber participado en reuniones respecto al consejo consultivo de este importante proyecto, y me gustaría que Wilfredo que es un actor fundamental de este programa nos hable un poco de los resultados que ha tenido hasta la fecha el programa y cuáles son las expectativas hacia delante.

WL.- Como tu dices es un programa novedoso en América Latina no hay una experiencia parecida, hay experiencia de cursos puntuales, dirigidos hacia jóvenes en materia de formación política, pero la experiencia de un programa de largo plazo con el objetivo de formar, en este caso 1000 jóvenes a través de 30 cursos en 2 años, no existe en América Latina. Este es un curso que además de la dimensión que tiene, por lo menos 1000 jóvenes nos propones formar en los próximos 2 años, tiene una importancia política en un plano regional, por primera vez, quizás, en está área formativa de jóvenes tenemos un programa que prioriza sobre todo a la provincia, de los 30 cursos, alrededor de 26 cursos se van a hacer, no en la capital, se van a hacer en provincias, y del staff de profesores, por lo menos un 30% son académicos que residen en las provincias, entonces yo creo que esto es algo novedoso, que fortalece una real descentralización de la gestión de estos esfuerzos, y sobre todo abre un espacio para un acercamiento más horizontal y efectivo hacia el liderazgo local, ese es un aspecto en primer lugar. En segundo lugar este programa persigue esencialmente fortalecer la cultura democrática en varios planos esencialmente, en primer lugar, de alguna manera, una valoración nueva de la política, una ética de la cultura democrática, en segundo lugar dotar al joven de instrumentos que le permitan tener una visión más clara del papel que tienen los partidos en la democracia moderna, y en tercer lugar afinar instrumentos de gerencia que permitan una práctica más transparente, más funcional, en cuarto lugar una práctica más horizontal de las políticas partidarias al interno de las organizaciones, y entonces el curso está diseñado en sus 5 componentes en torno a esas 3 tareas básicas, esos 5 componentes son; valores políticos, partidos políticos y modernización, gerencia política, la ética política, y finalmente todo lo que tiene que ver con manejos de conflictos, resolución de conflictos y negociaciones, como tu ves se trata de darle instrumentos al joven para que afine su participación en sus partidos correspondientes, y la idea de esto es ir ayudando desde la sociedad a fortalecer un liderazgo emergente de forma tal que ese liderazgo emergente se vaya preparando para las novedades del futuro, y aquí la novedad también de este programa es que no se hace a espaldas de los partidos, los partidos son componente esencia de ese programa, tu mismo eres miembro de ese órgano superior que trata las grandes políticas del programa, y en ese organismo están representados los principales partidos del país, desde el punto de vista electoral, pero no se le cierra el derecho a la participación a la totalidad de partidos reconocidos por la Junta Central Electoral.

OJM.- Y también que ese programa sienta las bases de lo que deberán ser y son los institutos de formación política…

WL.-…ese es otro punto que nuestro programa tiene interés, es decir fortalecer los institutos, centros, en los espacios de formación política que cada uno de los partidos tiene, nuestra tarea es de alguna manera, fortalecer técnica y académicamente estos espacios, además el programa tiene una dimensión más ligada al debate político en el que hay todo un paquete de seminarios publicaciones, etc. que acompañan al desarrollo de estos cursos.

OJM.- Wilfredo, por otra parte no puedo dejar de tenerte en nuestro programa sin que hablemos del tema de la reforma constitucional, como sabes, el Gobierno a nombrado una comisión de juristas para hacer una propuesta de reforma constitucional, y es un tema que nos debe de interesar a todos los dominicanos. En ese sentido, como estudioso que ha sido de las reformas constitucionales, y de los impactos que han tenido en términos del fortalecimiento de la democracia dominicana, me gustaría tener su opinión respecto a si ya tiene un juicio en torno a la modalidad en que debe hacerse está reforma, si es vía a una constituyente, a través de la asamblea revisora o a través de la llamada consulta popular, que es con lo que ha estado insistiendo el Gobierno.

WL.- Mira, yo en principio escribí unos artículos que han sido objeto de mucha polémica donde planteaba mi duda sobre la pertinencia, ahora, de una reforma constitucional, y argumentaba que ante los problemas de descreimiento de la gente frente a los actores políticos, la crisis de algunos de esos actores políticos, sobre todo los partidos de la oposición, los reacomodos institucionales que están teniendo, quizá era mejor avanzar en el camino de reformas constitucionales para ahí ir logrando consensos, ir logrando acuerdos, ir logrando los pactos que finalmente pudieran culminar en una reforma constitucional de peso, lamentablemente parece que el Presidente tiene otra vía, y con su mayoría congresual es muy posible que ellos solamente puedan con el favor de un par de legisladores del PRD o del PRSC podría informar una reforma, yo creo que ya que parece que se va a hacer esa reforma, hay que hacerla con la prudencia, con el tiempo que requiere una tarea de está tipo, puesto que al fin y al cabo una reforma es un gran pacto político, y en consecuencia no es un asunto de mayorías o minorías, es un asunto de grandes consensos nacionales en torno a las reglas del juego que ordenaran la vida política del país, yo creo que visto así el asunto me parece más que la vía más adecuada es la de una constituyente, lo he defendido, puesto que haría más participativa la ciudadanía, permitiría que los partidos tengan una presencia más efectiva no solamente en la dimensión congresual, y inconsecuencia fortalecería los espacios de legitimación que un esfuerzo de está naturaleza requiere, de lo contrario la vía de la asamblea revisora, con o sin consulta popular, temo, que no tendrá el consenso, la confianza suficiente como para que todos los actores puedan entender que esa constitución que finalmente resulte, resulte adecuada a los tiempos, a las necesidades del país, y esos actores la sientan suya, corremos el peligro por la vía de la asamblea revisora se consulte o no a la gente de una reforma final de que esa es la constitución del PLD y no es la mía, entonces yo creo que la tarea debe ser la tarea de todos, la tarea del gran consenso nacional y esto inevitablemente obliga a una vía por la constituyente.

OJM.- Y que también, en ese mismo sentido, la cuestión de la constituyente ha sido un reclamo de amplios sectores de la vida nacional, inclusive del propio Presidente Fernández que en su programa de Gobierno estableció claramente de que haría una constituyente, en el caso particular del PRD, el Dr. José Francisco Peña Gómez, históricamente siempre planteó una constituyente porque entendemos que justamente es un mecanismo para legitimar una representación del pueblo dominicano en una cuestión tan seria como es una reforma constitucional. En ese sentido Wilfredo, lo relativo a los aspectos que podrían ser objetos de una reforma constitucional, tendrías tú un juicio acabado sobre esto.

WL.- Mira yo no tengo en esto… yo creo que hay que pedirle al Presidente más claridad, yo creo que la comisión que está trabajando debería ser más comunicativa, por donde anda la orientación de la reforma. Yo si creo que hay una serie de derechos básicos que deben ser un núcleo central del asunto, de la reforma, debe de también atacarse la estructura de la institucionalidad del aparato de Estado, haciéndolo más transparente, obligándolo a una mayor rendición de cuentas, sobre todo al poder ejecutivo, y reduciendo el poder casi reinal, casi monárquico que tiene en este país el Presidente a través del famoso articulo 55, las tareas son múltiples y obligaría a todo un programa, pero yo creo que 3 serían los elementos centrales; ayudar a generar las reformas institucionales modernizadoras del aparato de Estado, segundo, fortalecer lo que es un eje central de la política moderna, de la democracia moderna, a fortalecer esas autonomías de los poderes, y en el caso dominicano, yo creo, a eliminar el monopolio del poder político que al interno del estado tiene el Poder Ejecutivo. Que el Presidente decida reducir su propia base de poder, eso lo veremos a futuro, pero si lo hace y lo asume se puede cubrir de gloria.

OJM.- Wilfredo, yo quiero darte las gracias por haber correspondido con nuestra invitación, tanto en tu experiencia como Politólogo y Sociólogo e investigador de nuestro país, nos ha aportado datos interesante, y tu punto de vista sobre lo que han significado los retos, los desafíos, las debilidades y las fortalezas de nuestro sistema democrático, quiero darte las gracias y esperamos que en un futuro cercano poder volver a vernos para hacer un pase de la situación institucional del país.

WL.- Siempre a tu orden Orlando y muchísimas gracias por invitarme a tu programa.

JM.- Muchas gracias. Y a ustedes amigos televidentes será hasta la próxima entrega de Líderes.

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