Un envio del blog

Injustificable

Enviado en 18 septiembre, 2006 Para 3:00 pm Escrito por en Artículos de opinión

El gobierno del presidente Leonel Fernández ofrece datos e informaciones que no se corresponden con la realidad que vive la mayoría de los dominicanos. A pesar de los esfuerzos que realizan los voceros oficiales para aparentar condiciones económicas o sociales que responden exclusivamente a sus intereses políticos, los hechos le golpean en su propia cara.

Tomemos el caso específico del manejo imprudente que el gobierno le ha dado a la enfermedad del dengue que, al momento de escribir este artículo, ha conllevado lamentablemente la muerte de 34 dominicanos y casi 3,000 afectados. No hubo políticas de prevención sobre esta enfermedad, y lo más grave, aún cuando se sabía lo que estaba ocurriendo en el país, el Secretario de Estado de Salud Pública prefirió no alertar a los ciudadanos.

El pasado 9 de septiembre, el Secretario afirmó públicamente lo siguiente: ‚Hubo el temor de que la realidad sobre el dengue se supiera públicamente, es decir, la verdad se estaba ocultando, aunque en la página de la Secretaría el informe de Tolerancia Cero está desde octubre‚. A confesión de parte, relevo de pruebas.

Esta afirmación proveniente de la máxima autoridad de la salud pública no mereció que ninguna otra autoridad del gobierno exigiera una aclaración o explicación. Pero, tampoco el Congreso Nacional, controlado ahora por el Partido de la Liberación Dominicana, ha exigido una explicación de la autoridad de salud pública.

Si en el país imperare un régimen parlamentario, como sucede en las democracias parlamentarias europeas, como España, Francia e Italia, en donde los Ministros son miembros del Congreso, y en donde existe, de manera rutinaria, la rendición de cuentas, no tengo dudas de que el Secretario de Estado de Salud Pública hubiera sido objeto de un profundo cuestionamiento.

Al contrario, en vísperas de esas declaraciones, el gobierno anunció que estaba ofreciendo datos e informaciones relativas a la enfermedad del dengue, mediante el nuevo servicio de asistencia a los ciudadanos, por la vía telefónica. Importante iniciativa, que debió ser complementada con un plan de contingencia, ante el fracaso de la política preventiva.

Oportuno es recordar que las mejores prácticas de políticas preventivas de salud pública, avaladas por la Organización Panamericana de la Salud, fueron en los gobiernos de los presidentes Antonio Guzmán y Salvador Jorge Blanco. Hay que señalar que enfermedades terribles, como el polio, fueron totalmente erradicadas del país. Por la falta de la continuidad de las políticas de Estado, estas mejores prácticas solo están ya en los archivos de la historia.

Lo que definitivamente no puede volver a ocurrir sin comprometer responsabilidades, por respeto a todos los ciudadanos, es que la autoridad pública, sobre todo la encargada de las políticas de salud, oculte información, colocando por encima de los intereses nacionales, aspectos de política partidaria u oficial. Aprendamos esta lección.

El autor es Secretario General del PRD.

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