Un envio del blog

Contradicciones

Enviado en 17 octubre, 2006 Para 3:00 pm Escrito por en Artículos de opinión

En todos sus discursos, el presidente Leonel Fernández habla de la modernidad que debe acontecer en la República Dominicana. Como fundamento de esa visión, el presidente siempre ha sido un abanderado de las tecnologías de la información y la comunicación, y de la necesidad de que el dominicano, sin distinguir de su estamento social, abrace la sociedad del conocimiento.

Más recientemente, en un discurso pronunciando en el aula magna de la UASD, el presidente habló, al referirse al inicio de las consultas populares sobre la reforma constitucional, de que ya se comenzaba la etapa de inserción del país en la‚ revolución democrática.

Sin embargo, una vez más, los hechos desdicen del discurso del presidente Fernández. La noticia que apareció en todos los diarios del pasado domingo no dejaba ninguna dudas: RD prohíbe hablar FMI, leía el titular de primera plana de El Caribe (15 de octubre de 2006), haciéndose eco de una noticia de la agencia EFE.

Antes de continuar, no está en duda la facultad que tiene el gobierno de optar por solicitar al FMI que no divulgue las informaciones de las evaluaciones que hace periódicamente el país. Esta es una prerrogativa que está consignada en las reglamentaciones de este organismo internacional de financiamiento.

Es más, por mi experiencia en las relaciones con organismos multilaterales de financiamiento, puedo afirmar que toda información pública relacionada con el país siempre es sometida a un proceso de consulta, por medio del funcionario encargado del proyecto correspondiente, con el gobierno, pues, en el caso de estos organismos de financiamiento, son temas complejos.

Lo que resulta sorprendente es que, en medio de la implementación del acuerdo con el FMI, que, en principio vence en abril del 2007, tratándose de una cuestión que afecta el presente y el futuro del país, el gobierno imponga una censura a los futuros comunicados o evaluaciones del FMI, y lo más grave, que los dominicanos nos enteráramos, no a través de los voceros oficiales, sino por medio de un reportaje de una agencia de noticias, de reconocida reputación.

Y, como dominicano, no dejo de preguntarme, ¿dónde está la pregonada transparencia administrativa que este gobierno, en palabras, divulga tanto?¿Cómo hablar de ‚revolución democrática‚ si los ciudadanos no tendríamos derecho a conocer la evaluación del FMI sobre la ejecución del acuerdo Stand By, y con él, de la evolución de la economía dominicana? ¿Porqué el gobierno adoptó esta decisión sin haberlo comunicado al Congreso Nacional?

Las aclaraciones del Banco Central y del Secretario Técnico de la Presidencia reflejan contradicciones sobre este tema. Se impone una aclaración unificada y contundente. El acuerdo con el FMI, aprobado por el Congreso Nacional, es de orden público, y como tal, ninguna autoridad puede prohibir el derecho de los dominicanos a estar informados sobre la implementación del mismo. Cuestión de sentido común, que dicho sea de paso, es el menos común de los sentidos.

El autor es Secretario General del PRD.

respuesta