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‘Policy making’ cuestionado

Enviado en 12 diciembre, 2006 Para 3:00 pm Escrito por en Artículos de opinión

Una de las principales conquistas que ha tenido en los últimos años el estado de derecho en el país ha sido la introducción en determinadas normativas legales de un mecanismo de mayor transparencia: hacer políticas públicas considerando la deliberación ciudadana. Es decir, en algunas áreas del quehacer nacional, es obligatorio que, antes de aprobar una norma de manera definitiva, es necesario hacer un proceso de consulta previa en la que participan los ciudadanos interesados.

El gobierno del presidente Leonel Fernández ha hecho extensivo este principio incluso a la reforma constitucional que está promoviendo, a través de las consultas populares. Independientemente de las diferencias conceptuales que nos separan de este mecanismo, resalta la diferencia con que el gobierno del PLD administra y maneja las diversas situaciones nacionales que se presenta, comparándolas con el manejo que la ha dado el gobierno al tema de la reforma constitucional.

Veamos. El gobierno ha destinado recursos cuantiosos para que la comisión de la reforma constitucional tenga un programa de televisión, agenda de asambleas municipales, charlas y conferencias magistrales que comenzaron el la cátedra del presidente Fernández en el Aula Magna de la Universidad Autónoma de Santo Domingo. Existe toda una estructura administrativa que le está dando el debido seguimiento a este asunto, al margen de que, conforme a las encuestas, más del 60% de los dominicanos prefiere la Asamblea Constituyente.

Hemos visto al propio presidente Fernández, a sus funcionarios y voceros, ser totalmente abiertos con respecto al tema de la reforma constitucional.

La otra cara la vemos cuando se trata de otros temas que son de interés nacional, pero que la metodología utilizada contradice la propia actitud del gobierno. No hay diálogo, no hay transparencia, no hay deliberación con la ciudadanía antes de emitir las normas definitivas. El ejemplo más dramático lo hemos visto con la reforma tributaria sometida al Congreso Nacional, que dista totalmente de las alocuciones públicas del presidente Fernández, y lo más grave, que no hubo un proceso de consulta con todos los sectores involucrados, produciéndose el rechazo a la pieza legislativa, independientemente de que no son necesarios los nuevos impuestos.

La confianza en la Administración Pública queda profundamente cuestionada. Nada de eso le hace bien a la esfera pública.

Porque la esfera pública no se hace a punta de recursos puramente instrumentales y teniendo los propios intereses como el árbitro final de todo. Por el contrario, la esfera pública supone una cierta disposición al diálogo, a dejarse persuadir por razones, a retroceder cuando los caminos están bloqueados y a dar un paso cada vez cuando ello es condición necesaria para que los demás nos acompañen.

Pero cuando el propio punto de vista es el árbitro final de todo, el diálogo es simplemente imposible. Esto es justamente lo que ha pasado en el actual gobierno. El proceso del “policy making” está profundamente cuestionado.

El autor es Secretario General del PRD.

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