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Entrevista al Padre Víctor Masalles

Enviado en 19 marzo, 2007 Para 6:24 pm Escrito por en Entrevistas

Orlando Jorge Mera entrevista esta semana al Padre Víctor Masalles, Párroco de la Parroquia San José de Calasanz, con el cual abarca los temas de la Iglesia Católica, los niveles de confianza que tiene la Iglesia Católica en nuestro país, sobre algunos aspectos que involucran a la Iglesia en los temas de interés nacional, y su reacción ante las desigualdades que estamos viviendo los dominicanos producto del modelo de desarrollo económico que existe en nuestro país.

LECTURA:
Orlando Jorge Mera (OJM)
Padre Víctor Masalles (PVM)
Ramón Holguín (RH) VTR
Fausto Rosario Adames (FRA) VTR

COMO LO DIJO:
“y entonces cuando una ve los rasgos de lo que ocurre, la inseguridad, la falta de leyes, la corrupción, todos estos son elementos propios de una sociedad que todavía tiene rasgos de inmadurez”

“porque la delincuencia no es simple y llanamente un problema de que la gente es mala, también es un problema de que muchas veces las
personas no tienen oportunidades”

“la policía dominicana, lamentablemente, en muchos de los barrios forman más parte del problema que de la solución”

“la policía dominicana, lamentablemente, en muchos de los barrios forman más parte del problema que de la solución”

“cada vez es mayor el número de divorcios, o sea, el número de divorcios de la República Dominicana es uno de los más altos de América”

INTRODUCCION:
Bienvenidos a Líderes. El reciente informe del Banco Mundial señala, que de cada 100 dominicanos, 42 viven bajo la línea de la pobreza, esto nos debe mover a preocupación, por el hecho de que las desigualdades y la falta de oportunidades en la República Dominicana, han crecido de manera estrepitosa en los últimos dos años, esto también no debe llevar a preocupación por el hecho de que la clase política nacional debe atender las diferentes preocupaciones que tienen los dominicanos, en medio de múltiples incertidumbre, en medio de una deficiencia de los servicios públicos, en medio de la propia incertidumbre creada por una falta de política económica acentuada de parte del Gobierno para favorecer a las grandes mayorías, hace que tengamos que hacer una pausa para reflexionar sobre el papel que tienen que desempeñar los ciudadanos, los valores de la familia, y sobre todo el de que podamos entender que ante el constante bombardeo de diversas influencias que tenemos los ciudadanos en nuestro país, es importante tener un punto de reflexión, que nos permite establecer una conducta adecuada para enfrentar los diferentes problemas que tenemos todos los dominicanos y las dominicanas. Por eso en nuestro programa de hoy vamos
a tener una entrevista muy especial, y será con el Padre Víctor Masalles, quien es Párroco de la Parroquia San José de Calasanz, de la ciudad de Santo Domingo. El Padre Masalles es economista, y también tiene una especialidad en el conocimiento de la Biblia, y también es una persona que conoce mucho a la República Dominicana, los problemas de los barrios de nuestro país, estuvo por mucho tiempo en Capotillo, y también ha tenido una labor destacada en el seminario, procurando que puedan producirse nuevas vocaciones de sacerdotes en nuestro país. Con él vamos a conversar sobre la Iglesia Católica, los niveles de confianza que tiene la Iglesia Católica en los ciudadanos de nuestro
país, así como también algunos aspectos que involucran a la Iglesia en los temas de interés nacional, y de igual manera vamos a obtener su
reacción ante las desigualdades que estamos viviendo los dominicanos,
producto del modelo de desarrollo económico que existe en nuestro país. Les invito por lo tanto en el próximo segmento a compartir con nosotros esta interesante entrevista con el Padre Víctor Masalles, esperamos que sea de su interés.

LA ENTREVISTA:
OJM.- Como había anunciado, me complace tener en nuestro programa de hoy al Padre Víctor Masalles, que aparte de ser economista y tener una especialidad en estudios sobre la Biblia, es el Párroco de la Parroquia de San José de Calasanz, de la ciudad de Santo Domingo. Padre Masalles, muchas gracias por corresponder con nuestra invitación.

PVM.- Muy honrado de estar aquí en tu programa.

OJM.- Y vamos a conversar sobre diversos temas de interés, comenzando con uno que siempre nos ha llamado poderosamente la atención, y tiene que ver con los niveles de confianza que tienen los ciudadanos en torno a la Iglesia Católica. El último informe Latino Barómetro del 2006, que es un estudio de opinión que consultó a más de 20 mil entrevistados en América Latina, revela que entre los niveles de confianza de los encuestados la Iglesia Católica está con el 71%, como la institución de mayor confianza en América Latina, incluyendo la República Dominicana, los medios de comunicación con un 64%, la figura del Presidente de la República en términos genéricos, un 47%, las FFAA con un 44%, el Gobierno con un 43%, las empresas con un 42%, la policía 37%, el sistema judicial con un 33%, el Congreso con un 27%,  en último lugar los partidos políticos con un 22%. ¿A qué usted le atribuye que la población en términos generales tiene siempre un alto nivel de confianza a la Iglesia Católica?

PVM.- Yo creo que se debe sobre todo a la misión misma de la Iglesia, la misión de la Iglesia, en la misión de la Iglesia entra buscar los valores más nobles del ser humano, los valores más esperanzadores del ser humano. El hombre tiene una esperanza de estabilidad, está buscando una estabilidad económica, una seguridad, pero ciertamente al hombre le inquieta mucho más que simplemente  un modo de vida fácil, por eso plantearse cuestiones fundamentales, la Iglesia supone que es el portador de estos valores, menos mal que no es 100  x 100, porque si fuera 100 x 100 se aplicaría eso de que; “todo el mundo habla bien de ustedes”, además de que la Iglesia no está para ser una institución llevada por Dios y por los hombres, en ese sentido la Iglesia siempre permanecerá ese velo de misterio, porque más que una institución con una finalidad, es una institución que promueve una vida, y un estilo de vida, entonces en este sentido lleva sus valores, y son valores humanos, valores espirituales, valores integrales, tiene que ver con la integridad del ser humano, con todo el ser humano, y por eso la Iglesia en ese velo de misterio, y toda la historia que ha llevado siempre, la Iglesia siempre seguirá siendo, a pesar de las críticas que se le puedan dar, a pesar de los problemas que se le pueden achacar, nadie está pretendiendo decir que la Iglesia está exenta de problemas, de dificultades, pero la Iglesia sigue siendo una institución que está llamada a transparentar las aspiraciones más profundas de todo ser humano.

OJM.- En ese sentido Padre, el siglo XXI indudablemente que ha puesto grandes desafíos a la Iglesia Católica, porque basta observar el nivel de descomposición, en términos éticos y morales, del comportamiento de algunos ciudadanos en nuestro país y en todas las sociedades del mundo, se observa un desafío hacia los propios valores tradicionales del comportamiento cristiano, ético, y el ciudadano constantemente está bombardeado de una serie de influencias y de malas conductas, es decir, hay otros modelos que siguen los ciudadanos, aparte del modelo que profundiza y predica la Iglesia Católica. ¿Cuál debe ser la actitud cristiana ante estas amenazas que tiene el ciudadano constantemente?

PVM.- Sí, yo entiendo que el siglo XXI es un siglo en el que el hombre se encuentra como en alta mar, como que no tiene horizonte donde mirar, como que no tiene brújula, el producto del siglo XXI  es un hombre “Light”, un hombre que no tiene contenido formal, es capaz de vender lo que tiene, sus ideales, es capaz de venderlos, de cambiarlos por otros con una facilidad espantosa, entonces es un hombre sin
referencia, cuyas aspiraciones primeras son el placer, nada que lo quiera coaccionar lo quiere hacer, no quiere reglas, el hombre del siglo XXI quiere sin ningún tipo de punto de referencia, quiere autogestionarse, y en ese sentido este es un grado peligroso, porque en cualquier tipo de actividad humana las reglas tienen que estar definidas, eso en cualquier tipo de actividad, hasta en el deporte, o sea, esto se entiende desde el deporte, hasta en las reglas de la política partidista, en cualquier tipo de actividad, están las reglas empresariales, las económicas, en todo tipo de actividad humana las reglas tienen que estar definidas. Un banco que no se rija por la regla general que tiene que tener, puede provocar un desastre, y así en ese sentido el hombre en si tiene que tener reglas interiores, y tiene que aprender a convivir con ellas, porque el bienestar no es lo que a mi simplemente me de la gana, el bienestar, desde cuando Aristóteles hay una concesión de bienestar, y nosotros sabemos que el bienestar tiene reglas definidas, y para nosotros aspirar a un bienestar, para aspirar a un concepto real de bienestar, tenemos que tener reglas definidas en un campo bien definido, y la Iglesia Católica será tildada de atrasada, porque todavía las reglas siguen siendo reglas que en el siglo XXI están  siendo ridiculizadas en los medios de comunicación, incluso en las caricaturas, a mi me sorprende ver como se está reeducando un pueblo para los antivalores, todos vemos como los niños están siendo bombardeados a través de los medios de comunicación, a través de los cartoons, a través del Internet, para que mastiquen antivalores, para que se fabriquen sus propios ídolos, y que a fin de cuenta,  lo que están buscando es una egolatría, buscando ser ellos mismo el centro de atención. Cuando una persona se tiene a ella misma como el centro de su vida, esa una persona que se sabe mentirosa, porque en el fondo todo el mundo sabe que uno no puede ser el centro de atención.

OJM.- Sobre la familia y los valores familiares vamos a seguir conversando en el próximo segmento, pero déjeme volver otra vez al informe Latino Barómetro 2006, que abordó los principales problemas que tiene el pueblo dominicano, y apuntó a dos fundamentales, el desempleo y la delincuencia. Ya anteriormente, al principio del año, la Conferencia del Episcopado Dominicano había apuntado algunos de los puntos que entiende son los problemas nacionales, el tema de la seguridad ciudadana, la situación del sector salud, el sector educación, el problema de la crisis del sector eléctrico. Como Sacerdote, ¿Cómo orienta la Iglesia ante los diversos problemas que tenemos que enfrentar todos los dominicanos diariamente?

PVM.- Lo primero es que la Iglesia trata siempre de mirar la historia no con un sentido pesimista, si no con un sentido optimista, y nuestro pueblo tiene menos de dos siglos como nación, y tiene que madurar, y entonces cuando una ve los rasgos de lo que ocurre, la inseguridad, la falta de leyes, la corrupción, todos estos son elementos propios de una sociedad que todavía tiene rasgos de inmadurez, yo lo dije el otro día, una sociedad adolescente, estamos creciendo como nación, y los pueblos maduran con el tiempo, el costo de la vida, la inseguridad, si no hay alguien, y yo entiendo que la Iglesia actúa como conciencia nacional, está tratando de despertar la conciencia nacional tanto en los diferentes problemas, en los problemas si no hay nadie que hable, que ilumine, que de luz acerca de los problemas sociales, económicos, culturales, no habrá la posibilidad de seguir adelante, y no habrá la posibilidad de propuestas de rectificación. Yo entiendo que la Iglesia, el Episcopado Dominicano, actúa, participa en los diálogos de los empresarios con respecto a los problemas salariales, la Iglesia está siendo intermediaria, la Iglesia está participando y la Iglesia tendrá que participar siempre, porque la misión de la Iglesia no es la misa, la misión de la Iglesia no es el púlpito, la misión de la Iglesia es el hombre, y el lugar de la Iglesia es donde está el hombre, porque Jesús vino para el hombre, y entonces donde haya una actividad humana, donde haya una injusticia, donde haya situaciones que tengan que ser corregidas, donde haya una situación que se tenga que denunciar, ese es el lugar en donde la Iglesia tiene que estar.

OJM.- Muy interesante Padre, sobre ese punto, el papel de cómo la Iglesia no debe permanecer indiferente ante los diversos problemas del país, pues lo vamos abordar en el próximo segmento, pero con su permiso vamos a ver lo que nos opina el sociólogo Ramón Holguín, con respecto al plan de seguridad ciudadana, y el por qué aun no ha dado los resultados esperados. Veamos.

VTR RAMÓN HOLGUÍN

RH.- En el papel,  el plan de seguridad ciudadana es un buen plan, porque contempla los diversos aspectos que debe contemplar un combate a la delincuencia, pero no ha sido cumplido cabalmente, en primer lugar no ha sido cumplido en la parte que dice que hay que involucrar a la población afectada, las personas que se involucran en el plan de seguridad ciudadana ha sido esencialmente a través de grupos sociales, muchas veces en las comunidades más cercanas al partido de gobierno, y se trata de que se busque involucrar a todos los sectores sociales. El segundo aspecto es que no ha tomado en cuenta las medidas preventivas que el mismo plan señala, estoy hablando de entrenamiento a los jóvenes, búsqueda de opciones de vida, búsqueda de  empleos, porque la delincuencia no es simple y llanamente un problema de que la gente es mala, también es un problema de que muchas veces las personas no tienen oportunidades, no tienen un futuro, y cuando el futuro se les cierra, buscan la salida en el presente a como de lugar, incluyendo esos paraísos ficticios como la droga. El otro aspecto que ha faltado es la necesidad de una policía mejor dignificada, más directa para trabajar con la comunidad, la policía dominicana, lamentablemente, en muchos de los barrios forman más parte del problema que de la solución, una policía que ha estado ligada a los delincuentes dentro de los mismos barrios, entonces lo que se hace con el plan de seguridad democrática muchas veces es, primero un pacto mediático, llegó el plan de seguridad a un barrio y  amarinan las casas, y luego cuando se calman en las cosas en la prensa entonces regresan los delincuentes, o se mudan a otro barrio, y además la policía no tiene los mecanismos para combatir la delincuencia de manera moderna, y eficiente y más cercana a la población dominicana.  En definitiva de las cosas que han faltado es una definición más clara de lo que es la delincuencia y sus causas, sus orígenes, que no tienen que ver exclusivamente con el hecho de que las personas pobres son las que andan robando por las calles, como parecería que cree la policía en su accionar.

FIN VTR RAMÓN HOLGUÍN

OJM.- Hemos escuchado la opinión del sociólogo Ramón Tejada Holguín, y me gustaría saber, Padre Masalles, si tienen alguna opinión respecto al tema tan importante de la seguridad ciudadana.

PVM.- Sí, es interesante ver que él usa la frase de que la policía muchas veces es parte del problema, no de la solución, en Capotillo, donde trabajé por 4 años, Capotillo abajo, por el Santa Clara de Asís, y he seguido de cerca este barrio, y he visto que muchas de las personas tuvieron que irse, porque no había una real solución, no se percibía como una real solución de los problemas, y muchas gente se ha mudado a otros barrios, salen a otros barrios, porque la situación se hace cada vez más insostenible, o sea, un joven sale sin nada porque le van a asaltar, la inseguridad, es un mito pretender que se pueda enfrentar un barrio como Capotillo, y se pueda poner un orden, con esquema como con el que está trabajando la policía en este momento, es muy difícil pensar en esto.

OJM.- Porque ha veces la presencia de los contingentes policiales causa un efecto negativo del que se está procurando.

PVM.- Yo no diría esto, conocen muy bien la situación que hay entre lo que son los pandilleros, la policía, toda esta situación que hay,  que se da por desgracia, a veces, por la cercanía, por vivir en un mismo barrio, se da esa especie de cercanía, cercanía en cuanto a conocerse, hay relaciones ahí que no están resueltas, y mientras no se resuelvan uno sabe muy bien que pasando uno pasa el otro, o sea, que no hay
diferencia. Los policías que están allí, en el barrio los conocen, saben quienes son y saben con quienes están asociados, y por eso bajo esas condiciones no representan, no tanto el miedo de que haya una fuerza policial, si no que saben que esa fuerza no se aplica, no
perciben que les ofrece la seguridad que está destinada a ofrecer.

OJM.- Y que usted lo diga, el hecho de haber estado ahí, en esa parroquia, le da mucha calidad porque vivía ahí constantemente,
bajo el fuego cruzado, que no es nada fácil.

PVM.- El tema de las pandillas, que ahora ha variado un poco, pero el esquema de cuando trabajé yo, en el 90, 94 era el esquema de las pandillas, donde todo el mundo se conocía, y donde todo el mundo sabía quién era quien, y sabía muy bien que esa frase que dice ese sociólogo tiene mucha verdad.

OJM.- Con el Padre Masalles, vamos a seguir conversando en el próximo segmento sobre estos temas de interés nacional.

PAUSA

OJM.- Hace unos días fue publicado por los sitios de Internet del Vaticano, y por los diferentes medios de comunicación que tiene la Santa Sede, la Exhortación Apostólica Post Sinodal titulada “El Sacramento de la Caridad”, suscrita por su Santidad Benedicto XVI. Un documento sumamente complejo, pero de mucha profundidad, en el que la Iglesia, el Papa, pues indica lo que es el sentido de la Eucaristía, y a mi juicio contiene algunos aspecto que quisiera rescatar para esta conversación, el Papa señala lo siguiente: “No hay dudas de que las condiciones para establecer una paz verdadera son la restauración de la justicia, la reconciliación y el perdón… como he tenido la ocasión de afirmar, la Iglesia no tiene como tarea propia emprender una batalla política para realizar la sociedad más justa posible, sin embargo tampoco puede quedarse al margen de la lucha por la justicia”. Padre Masalles, algunos en nuestra sociedad critican el hecho de que la Iglesia trate los temas de interés nacional, y temas que tienen que ver con la pobreza, la salud, la educación, y otros temas que le preocupan a todo ciudadano,. Usted como Padre que ejerce con responsabilidad su función, cómo usted ve, cuando se critica a la Iglesia.  ¿Qué la Iglesia debería permanecer indiferente a todos estos problemas y no involucrarse en estos temas que son de interés nacional? cuando el Papa lo ha dicho muy claro, de que la Iglesia no debe quedarse al margen de la lucha por la justicia.

PVM.- Sí, no es un tema simplemente de ahora, es de hace tiempo, la Iglesia siempre se ha pronunciado desde sus orígenes ha tenido esa misión, quien critica a la Iglesia, de que la Iglesia se entrometa en los problemas de la pobreza, la educación, en todos los problemas de la vida nacional, no entiende la misión de la Iglesia, el Pastor no es al que le corresponde ejecutar, pertenecer al Poder Judicial, Ejecutivo, Legislativo. Desde los inicios de La Colonia ya Antón de Montesinos, que tanto es alabado por aquellos que critican, es un ejemplo típico que desde los inicios en nuestra isla ya la preocupación por la dignidad de la persona fue esencial en la predicación de la Iglesia, por lo tanto la Iglesia nunca podrá dejar de hacer eso, también en el siglo XX con los documentos, con las Conferencias del Episcopado Latinoamericano, que se realizaron en el 1955, 1968, 1979 y 1992, han hablado claramente de esto, la doctrina social de la Iglesia, durante todos estos cientos y tantos años, ha hablado sobre esto, el papel de la Iglesia no está simplemente en permanecer ajena a lo que le está ocurriendo al hombre, si no simplemente lo contrario, si a Dios le interesa lo que le ocurre al hombre, el papel de la Iglesia que es sacramento de Dios, sacramento de Cristo, tiene que ser imagen de Cristo, Cristo no preocupado, desentendido de los hombre, sería un Cristo que sería una caricatura, y la Iglesia, cuya misión en la prolongación de la misión de Cristo también lo sería.

OJM.- A propósito de la doctrina social de la Iglesia, me voy a permitir leer también una parte que extraje de esta exhortación papal, cuando hace referencia el Papá Benedicto XVI al hambre y a la desigualdad en el mundo, y afirma: La oración que repetimos en cada Santa Misa; Danos hoy nuestro pan de cada día, nos obliga a hacer todo lo posible, en colaboración con las instituciones internacionales, estatales o privadas, para que cese o al menos disminuya en el mundo el escándalo del hambre y de la desnutrición que sufren tantos millones de personas. Sobre este tema social, tan pendiente en la agenda nacional, y en el caso particular suyo  usted es economista, ¿Qué papel juega este interés social, el tema social en la agenda de la Iglesia Católica de este siglo XXI?

PVM.- Es que la generación de la pobreza no obedece a algo que simplemente cae del cielo, hay mucha gente que dice; “las cosas son así, y no se puede hacer nada”, eso es absolutamente falso, porque todas las personas tienen la responsabilidad de trabajar, en detener todo el mecanismo de la generación de la pobreza, sabemos muy bien que la sociedad dominicana, como el mundo entero, interactúa en medio de intereses, problemas salariales obedece ha un grupo de personas que son los que trabajan, que tienen una canasta familiar que se calcula que está muy por encima de lo que perciben como salario, y que necesitan que se le llegue a retribuir de una manera adecuada, con un sector empresarial que discute mirando a otro lado, y la Iglesia tiene que participar en esto necesariamente, porque en la vida nacional, la lucha de clases que existe, la lucha de intereses genera que la Iglesia tenga que participar como árbitro, no como árbitro directo, pero si tiene que dar pautas, y tiene que dar metida en la lucha, los Sacerdotes tienen que estar metidos en los barrios, los Sacerdotes tienen que articipar de las esperanzas, y de las alegrías, y de las penas, y de los sufrimientos de los hombres, Cristo lo hizo, también lo tiene que hacer
la Iglesia, o sea, es algo que se cae de la mata, la gente que entiende que la Iglesia no debería participar en política no entiende lo que es la palabra política. La palabra política es una palabra que tiene sus orígenes en elementos muy nobles de la vida griega, voy a hacer una síntesis de un autor que no es cristiano, pero que admiro, y que el mundo admira, que es Mahatma Gandhi.   Mahatma Gandhi escribió esta
síntesis; “A mi juicio, la política separada de la religión, no es más que una actividad perfectamente endurecida, hay que rechazar siempre
esta separación, si la política se preocupa del bien de las naciones, es normal que un espíritu religioso se consagre a ella”. Por tanto participar en la política, bien entendida la política, es algo que toda persona con ideales nobles debería también hacer. A mi me preocupa la
gente religiosa que permanece indiferente a los problemas de la vida nacional, a los problemas económicos sociales, políticos y culturales
de nuestro país.

OJM.- Precisamente en esa misma exhortación papal, el Papa hace un llamado a lo que es la responsabilidad cristiana, cuando señala que; “El cristiano laico en particular, formado en la escuela de la eucaristía, está llamado a asumir directamente la propia responsabilidad política y social”, que es un interesante mensaje. Entonces, ¿Cuál debe ser el mensaje hacia los feligreses, hacia los ciudadanos que llevan una vida cristiana, frente a este mundo de desigualdad? Un informe reciente del Banco Mundial señala que de cada 100 dominicanos 42 viven en pobreza, ¿Cuál debe ser la responsabilidad cristiana ante esta realidad?

PVM.- Bueno, aquí primero hay que plantear el problema que se plantea en Barómetro, donde hablaba de un 22% de credibilidad a los
políticos, o sea, el 22% a los políticos, significa que la política por desgracia en nuestro país se ha endurecido, y entonces se oye mucho la
frase; “Yo no creo en los políticos”, y los políticos son personas, entonces, hay personas en las que se puede creer y personas en las que
no se debe creer, entonces nosotros no podemos dejar que la política, quede en  manos de las personas inescrupulosas, el cristiano laico, las personas responsables, las personas preocupadas para que en este país las cosas puedan salir adelante tienen que participar necesariamente en la política, y tenemos que convertir la política, tenemos que ir ennobleciendo la política, tenemos que hacer que la política se pueda crecer en ese Barómetro, pero para eso entonces la política tiene que tener reglas, tienen que reformularse todo lo que es la participación política, aunque la participación política no se reduce solamente a partidismo, sin embargo la gente cuando, estoy seguro que en esa encuesta la gente se limita solamente en lo que se refiere al partidismo, y no entiende lo que es la política, lo que es la
preocupación por el bien común, el trabajo y el esfuerzo por el bien común, la política implica como la sociedad debe conducirse, y en ello
tiene que participar todas las personas, no permanecer indiferente.

OJM.- Con su permiso Padre, vamos a escuchar ahora al Director del periódico “Clave”, Fausto Rosario Adames, quien nos da su opinión
respecto a cuál debe ser la responsabilidad social del Estado para contribuir al desarrollo de los ciudadanos. Veamos.

VTR FAUSTO ROSARIO ADAMES

FRA.- Yo creo que los recursos de los que dispone el Gobierno son insuficientes para que la población pueda estar satisfecha con las políticas sociales que se están aplicando, igual pasó con la anterior administración, los recursos nos eran suficientes, y no van a ser suficientes, hay un problema de prioridad, que se considera importante, y que no es importante, porque en la República Dominicana hay un problema de pobreza extraordinario. El Banco Mundial y el Banco Interamericano de Desarrollo, acaban de poner a circular un estudio en donde se determina que los niveles de pobreza de la sociedad dominicana son niveles muy profundos, y están muy vinculados a la calidad del sistema educativo, y esos niveles de pobreza están muy vinculados con el desempleo, y entonces somos un país con pocas posibilidades de competir, por lo menos en estos momentos, en un mercado abierto muy agresivo a nivel internacional, y por eso los esfuerzos del Gobierno no son suficientes, hace falta, obviamente, una mayor coordinación del trabajo del Gobierno y del sector privado.

FIN VTR FAUSTO ROSARIO ADAMES

PAUSA

OJM.- Estamos conversando con el Padre Víctor Masalles, de la Parroquia San José de Calasanz de la ciudad de Santo Domingo. Padre no puedo dejar de hacer esta pregunta, que tiene que ver con los valores familiares: ¿Qué es lo que está pasando en la familia dominicana de hoy? Vemos que hay una cantidad de embarazos en adolescentes, vemos que hay un incremento de la delincuencia juvenil, vemos que hay un incremento de la violencia intrafamiliar, y también es bueno señalar que ha habido un incremento de las mujeres como jefas de familia, ¿Qué mensaje se le puede enviar a esos padres y a esas madres que son jefes o jefas de familia, en términos de la responsabilidad que deben asumir, ya desde el punto de vista cristiano, ante esta realidad que está viviendo la familia dominicana?

PVM.- Sí es preocupante, porque la familia dominicana ha mostrado síntomas de una desarticulación total, cada vez es mayor el número de divorcios, o sea, el número de divorcios de la República Dominicana es uno de los más altos de América, entonces está ya la estructura familiar de ir donde diferentes padres, no hay la posibilidad de tener una educación sana en el joven dominicano, los papas están fueran, no hay el acompañamiento debido, entonces, es un problema donde si no se acompaña al niño queda a expensas. Vemos al niño que está encerrado en su mundo, en un mundo donde ya no es capaz de distinguir lo que es ficción y lo que es la realidad. Es lo que pasa cuando uno ve la televisión y uno ve una guerra, y ve una bomba, y uno pregunta si es película o es verdad, entonces el niño ha crecido con una incapacidad de distinguir que es la realidad y que es lo que es ficción, no se le está educando con un realismo en lo que es la consecuencia de sus actos, de lo que él hace, de todo lo que él tiene que hacer, de su responsabilidad, no se educa para la responsabilidad, lo da todo por descontado, hay sectores de la población de la población que viven en otro país, aquí no hay una sola República Dominicana, si no que se están formando diversos niveles de círculos concéntricos de formación, no es lo mismo un muchacho que va del Carol Morgan al Country Club y a su casa en Arroyo Hondo, de uno que se forma en el barrio, no se puede hablar de educación con educaciones diferentes.

OJM.- Ciertamente hay una brecha social, una brecha del conocimiento, producto de que se han creado dos modelos de vida, el propio desarrollo económico del país, ha creado dos modelos diferentes y distantes el uno al otro, está el modelo de la sociedad de las grandes plazas, de los grandes centros comerciales, sin embargo está la realidad que se está viviendo en los barrios de nuestro país, si a eso usted le suma, usted como economista que sabe exactamente el crecimiento que dice el Banco Central que ha tenido la economía dominicana, del PIB, pero que sin embargo ese crecimiento no ha logrado reducir la cantidad de pobres de nuestro país, entonces, ese conjunto de insatisfacciones que está viviendo la sociedad dominicana, exigiendo más democracia, más educación, más salud. ¿Qué explicación se le puede dar, cuál debe ser la actitud hacia esa realidad que estamos viviendo?

PVM.- Bueno, siguiendo con esto, el joven insatisfecho, se va al robo, a la delincuencia, va a tratar de buscar lo que no tiene, una sociedad que está induciendo al consumo, entonces el joven no tiene los medios para obtener esto que el consumo le impone, un tipo de tennis, un tipo de celular, se está invadiendo con un consumismo nuestro pueblo donde hay un gran sector de nuestro pueblo que no tiene acceso directo real, y tiene que utilizar métodos de redistribución ilegal del ingreso, y es a través de la corrupción, a través de la droga,  través
de la delincuencia, y busca a lo que se le ha inducido, es una sociedad que se ha inducido a consumir, y que después el joven que no encuentra los medios con los cuales obtener aquello a lo cual se le ha inducido, entonces tiene que recurrir al robo, recurre a la delincuencia, recurre a mecanismos con los cuales tiene que saltar las reglas que le impiden lograr esto. Es una sociedad que está abierta, tenemos el mundo del telecable, los jóvenes de hoy saben de productos que todavía no han llegado al país, y por Internet y por la televisión ya saben lo que viene, ya saben a lo que aspiran, aunque todavía  no están ni siquiera en el mercado, imagínate cuando esto ocurre en un sector donde hay dificultades, entonces no se ha podido educar al joven en lo que es el éxito, el fracaso, en lo que es la honestidad, en lo que son los valores que definen a una persona y los que le dan calidad a una persona, el sistema educativo nuestro no ha podido forjar un ciudadano capaz de formar un ciudadano noble, en tratar su mentalidad, tratar lo que él es, tratar su visión, y la Iglesia tiene que participar también en educar el pueblo, la Iglesia es parte, madre y maestra, tiene que participar en la educación política, en la educación social, en la
educación económica y en la educación ética de un pueblo. Nuestro pueblo tiene un problema de una distribución de los ingresos terriblemente mal llevada. El crecimiento en los últimos 50 años del país es de un 5.4%, según el Banco Mundial, sin embargo el crecimiento de América Latina promedio es 3.4%, o sea, que nosotros estamos entre niveles más altos en los últimos 50 años, sin embargo no son estas en cuanto a la pobreza, nuestras cifras en la pobreza de un 14% hace 50 años ha crecido un 16% un nivel de pobreza de un 16% a un
5.4% de crecimiento, el crecimiento de la pobreza asociado con el crecimiento del producto interno, qué da a entender, da a entender que hay un sistema de predistribución del ingreso que no es significativo.

OJM.- Padre y finalmente, entonces, ¿Cuál debe ser la responsabilidad de la clase política, la responsabilidad de quienes tienen sobre sus hombros el quehacer, las tomas de decisiones de las políticas públicas necesarias para lograr enderezar y llevarnos por un mejor camino?

PVM.- Yo entiendo, al político se le podría decir que debe determinar… porque normalmente el pueblo se ha quedado siempre en una decepción, e ira saltando de un partido en otro constantemente buscando personas que tengan una voluntad política, que realmente acerque, y yo creo que los recursos que tienen la República Dominicana son suficientes para generar un cierto nivel de bienestar. Entonces se les exhorta a los políticos, a que haga una reformación en la utilización del presupuesto. Aquí en República Dominicana el bienestar, comenzando por la educación, porque los Obispos dominicanos siempre han puesto la educación como primer tema, yo no creo que la República Dominicana no pueda, si hay una voluntad política real, no pueda generar un sistema en el que exista y se sienta un mayor bienestar en la población dominicana, es simplemente que nos remanguemos todos las camisas y nos pongamos a trabajar por una sociedad justa y que se pueda sentir.

OJM.- Padre Masalles, yo quiero darle las gracias por haber compartido con nosotros. Sus comentarios y opiniones ayudan a que los amigos televidentes entiendan la visión de la Iglesia Católica sobre los determinados temas de interés nacional, y como la Iglesia Católica no puede permanecer indiferente ante las preocupaciones, como efecto nunca lo ha sido, siempre ha sido muy activa en la participación respecto a los diferentes temas de interés nacional. Yo quiero darle las gracias y ojalá que en un futuro cercano podemos tener la oportunidad de volver a compartir sobre estos temas de interés nacional. Y a ustedes amigos televidentes será hasta la próxima entrega de Líderes.

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