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Entrevista a Omar Arias

Enviado en 01 abril, 2007 Para 6:27 pm Escrito por en Entrevistas

Orlando Jorge Mera entrevista esta semana a Omar Arias, economista senior de la División de Pobreza y Género para América Latina y el Caribe, del Banco Mundial, y con éste conversa acerca de los hallazgos contenidos en el informe; “La pobreza en la República Dominicana logrando un crecimiento que beneficie a los pobre”, de manera muy particular, la incidencia, el impacto que tiene el crecimiento económico del que habla el Banco Central, y la distribución de las riquezas a todas las clases sociales de nuestro país.

LECTURA:
Orlando Jorge Mera (OJM)
Omar Arias (OA)
Ciudadanos Clase Media (CCM)
Ciudadanos Guachupita (CG)

COMO LO DIJO:
“…alrededor del 56% del ingreso nacional es concentrado por el 20% de las familias más ricas del país, y el 20% más pobre solamente recibe el 4% de todo el ingreso nacional, es decir hay una relación ahí de que los ricos en promedio reciben 14 veces más ingresos que los pobres”

“…pero en realidad casi el 40% de lo que se subsidia al gas es capturado por el 20% más rico, las familias muy pobres ni siquiera tienen estufas”

“…internacionalmente hay casos, EEUU es el más notable, donde se gastan muchos recursos en educación pero en términos de resultados, es decir, los estudiantes de Cuba, en muchos casos les va mejor en las pruebas internacionales de matemáticas que a los estudiantes de EEUU”

“este país tiene la tasa, la relación del número de estudiantes por maestro es la más alta de América Latina, aquí hay escuelas que llegan a 70 estudiantes en cada aula”

“No hay ningún país en el mundo que se haya desarrollado sin que al mismo tiempo aumente la base imponible”

INTRODUCCION:

Bienvenidos a Líderes. Recientemente estuvo en la República Dominicana una delegación del Banco Mundial, a propósito de poner a circular en informe titulado; “La pobreza en la República Dominicana logrando un crecimiento que beneficie a los pobre”. Este informe fue coordinado por un economista dominicano, Omar Arias, quien es economista senior de la División de Pobreza y Género para América Latina y el Caribe, del Banco Mundial. La ocasión es propicia para que sostengamos hoy una conversación con este economista importante de la República Dominicana, Omar Arias, porque con él vamos a conocer los hallazgos contenidos en este informe sobre la pobreza en nuestro país, de manera muy particular, la incidencia, el impacto que tiene el crecimiento económico del que habla el Banco Central, y la distribución de las riquezas a todas las clases sociales de nuestro país. Este informe señala claramente que para el 2004 de cada 100 dominicanos, 42 estaban en la línea de la pobreza, y por lo tanto es propicia la ocasión para que juntos hagamos una reflexión sobre la necesidad que tiene el país de implementar nuevas políticas sociales, políticas sociales que tienen que contribuir a una mayor cohesión social, a una reducción de la pobreza sobre la base de incentivar y de priorizar las áreas de inversión en educación, en salud, y sobre todo entender que nuestro país requiere profundizar las políticas sociales, en términos de focalizar el subsidio al gas licuado de petróleo, en términos de focalizar y de transparentar aun más el subsidio eléctrico, y de manera muy particular de que es necesario que el Estado dominicano juegue un rol importante en la lucha contra la pobreza, porque los hallazgos de este informe señalan que hay mucha duplicidad y hay mucha difurcasión en términos de los organismos del Estado que tienen como objetivo luchar contra la pobreza. Les invito por lo tanto, en el próximo segmento, a compartir con nosotros la entrevista que le haremos al economista Omar Arias del Banco Mundial.

LA ENTREVISTA:
OJM.- Le doy la bienvenida en nuestro programa de hoy a Omar Arias, quien es economista senior de la División de Pobreza y Género para América Latina y el Caribe del Banco Mundial, Omar es también autor del informe sobre la pobreza en la República Dominicana, titulado; “Logrando un crecimiento económico que beneficie a los pobres”, del Banco Mundial, y que recientemente fue presentado públicamente en el marco de un trabajo de acuerdo entre el Banco Mundial y el Banco Interamericano de Desarrollo. Omar, muchas gracias por corresponder con nuestra invitación.

OA.- Gracias a ti por la invitación, es un placer estar aquí.

OJM.- Este informe que has preparado con el auspicio del Banco Mundial, te decía anteriormente que tiene una gran virtud, porque eres funcionario del Banco Mundial, pero eres dominicano, es decir que a nosotros nos honra que un dominicano haya preparado este informe, que indudablemente recoge datos importantes sobre los niveles de pobreza en nuestro país, sobre todo a partir de la crisis bancaria del año 2003, 2004. Este informe, según hemos podido leer, pues, recoge datos hasta el año 2004, aunque sabemos que ustedes recientemente lo actualizaron hacia el año 2005. Al menos en el 2004 decían en el informe que de cada 100, 42 estaban bajo la línea de la pobreza. ¿Cómo evalúas tú este informe, y cuáles son los principales hallazgos en términos de la pobreza de nuestro país, ya actualizado hacia el 2005?

OA.- Sí, el informe se preparó como parte de un equipo, yo por supuesto muy contento de haber liderado el equipo, tanto Banco Mundial, teníamos un gerente de parte del Banco Interamericano de Desarrollo, un equipo de unas 10, 12 personas, funcionarios de los 10 bancos, en realidad se terminó en el año 2005, por lo cual, la información que teníamos disponible hasta el momento llegaba justo hasta finales del 2004, y en realidad en términos de los principales mensajes, si bien el mensaje que más ha salido en la prensa fue el mensaje del impacto bastante fuerte que tuvo la crisis económica y financiera sobre la pobreza, también había otro mensaje muy importante que es que aún en el período de alta bonanza económica que tuvo el país a finales de los 90, es decir, la información que teníamos desde el 97 al 2000, donde la economía creció a tazas muy altas, parecidas a las que hemos tenido ahora, no hubo reducción de pobreza, prácticamente la pobreza se mantuvo constante y la desigualdad también se mantuvo invariable, luego vino la crisis y sólo en dos años con la crisis alrededor de un 16% de la población, 1.5 millones de dominicanos cayeron en la pobreza…

OJM.-…en adición a los que ya existían…

OA.-…sí, por eso a finales del 2004, ya a finales de octubre, en realidad 43 de cada 100 dominicanos se podían considerar pobres. Los datos que se acaban de anunciar hoy por parte del Gobierno dominicano en rueda de prensa, nosotros lo hemos apoyado técnicamente para hacer una actualización de esas tendencias, y como era de esperarse se observa una mejoría en los niveles de pobreza, entre finales del 2004 y finales del 2006, hay una reducción de alrededor de un 7% de la población, alrededor de 400 mil personas parecen ya haber salido de la pobreza, y digo que era esperable porque cuando uno logra tener estabilidad de precios después de la crisis tan fuerte que vivió el país y una recuperación económica, la experiencia internacional indica, eso pasó en Argentina, que los niveles de pobreza tienden a volver a reducirse, fundamentalmente mucha de la gente que se convirtió en pobre, fundamentalmente cayó en una pobreza que podemos considerar temporal, entonces si uno logra estabilizar las economía el crecimiento se reanuda, algo de esa pobreza vuelve a caer.

OJM.- Entonces en términos, para fines de actualización, cómo está la estadística, actualmente de cada 100 dominicanos cuántos…

OA.-…36 dominicanos…

OJM.-…36 están bajo la línea de la pobreza…

OA.-…están en la línea de la pobreza, y de esos 36, alrededor de 13 están en la indigencia, que son personas que ni siquiera pueden cubrir el costo de una canasta alimenticia.

OJM.- Otro de los aspectos que me llamó poderosamente en el informe, es que independientemente de que sean 43 ó sean 36, el país tiene un serio problema en términos de la distribución de las riquezas. En términos porcentuales, ¿Cómo marcha la distribución de las riquezas entre los pocos que tienen mucho y los muchos que tienen poco?

OA.- Sí, el dato, y es un dato que cuando uno lo pone en el contexto de América Latina es muy parecido, alrededor del 56% del ingreso nacional es concentrado por el 20% de las familias más ricas del país, y el 20% más pobre solamente recibe el 4% de todo el ingreso nacional, es decir hay una relación ahí de que los ricos en promedio reciben 14 veces más ingresos que los pobres, y el dato más interesante ahí, cuando digo poniéndonos en el contexto regional de América Latina es que República Dominicana tiene niveles de desigualdad que son similares al promedio de América Latina, pero América Latina es la región más desigual del mundo, entonces estar en ese promedio no es bueno, parte de las informaciones que se dieron a conocer hoy muestran que así como en el pasado el patrón de crecimiento de la economía no ha logrado reducir la desigualdad, en los últimos dos año se observa que de hecho el patrón de crecimiento aumentó levemente la desigualdad del ingreso, es decir, si bien los pobres se beneficiaron porque hubo una cierta reducción de pobreza, quienes más se beneficiaron de nuevo fueron las familias que estaban inicialmente en mejores condiciones.

OJM.- En los niveles más altos de rentabilidad. En ese mismo sentido en el informe que han presentado, ¿Cuál es la situación de la clase media en nuestro país?, se percibe desde el punto de vista mío, que la clase media ha sufrido mucho a consecuencia de las restricciones que han venido a partir de la crisis del año 2004, una política económica muy restrictiva, y percibimos que la clase media se ha ido reduciendo sustancialmente. ¿Cómo se enmarca la clase media en este informe?

OA.- La clase media justamente, los análisis que se hicieron muestran que en términos relativos fue la más golpeada durante la crisis económica y financiera, es decir la caída de ingresos, de poder adquisitivo fue relativamente mayor que incluso la caída del poder adquisitivo que tuvieron las familias pobres, por supuesto el impacto en los pobres es peor, porque eso significa incluso dejar de comer, pero para la clase media la crisis fue bastante fuerte, y si a eso uno le suma todo el problema que es bien conocido, de deficiencia de los servicios básicos, de que en últimas, en si la clase media que paga la mayor parte de los impuestos que de los ITBIS, entonces estamos en una situación donde la gente no sólo tuvo una erosión de su ingreso real, si no que ha tenido que estar sufriendo un aumento en la carga tributaria, a pesar de que los servicios públicos básicos les están fallando.

OJM.- ¿Esa situación se ha seguido dando a partir del 2005, en el 2005 por ejemplo la clase media siguió siendo fuertemente golpeada por la misma situación económica?

OA.- Sí, de hecho lo que ocurrió, de manera interesante, con la crisis hubo una pequeña caída de la desigualdad, pero yo digo interesante porque en realidad uno esperaría que eso es bueno, pero lo que ocurrió es que se empobreció la población, y mucho de eso fue mucha gente de la clase media que pasó a ser pobre, lo que se observa ahora es que un grupo importante de esa gente, es decir de 1.5 millones, alrededor 400 mil han logrado de nuevo subir un poco su estatus, todavía están en términos relativos peor a como estaban antes de la crisis, pero han logrado tener una ligera mejoría.

OJM.- Con tu permiso Omar, vamos a escuchar ahora la opinión de algunos profesionales de la clase media que luchan cada día por mantener su estatus ante la situación económica actual. Por lo tanto les invitamos a ver estos testimonios.

VTR OPINION CIUDADANOS CLASE MEDIA

CCM.- “Bueno, realmente aquí la clase media está desapareciendo, ya no existe esa clase media de 15 ó 20 años atrás, o sea, la clase media está bajando cada día más a la pobreza, y la pobreza está bajando cada día más a la indigencia”.

CCM.- “La clase media comenzó el Dr. Joaquin Balaguer por exterminarla, y claro su sucesor Leonel Fernández continua, pero con más ímpetu”.

CCM.- “Hay que tratar de mejorar esto porque cada día que pasa el pueblo necesita más de los que están al frente del país”.

CCM.- “Bueno, yo no voy a muchos resorts, no compro muchas bebidas, hago lo que tengo que hacer”.

CCM.- “Yo creía que pertenecía a la clase media, pero ya no, ya tenemos 3 empleos, 5 empleos, estamos haciendo de todo y la clase media cada día está más abajo”.

PAUSA

OJM.- En el segmento anterior estuvimos conversando sobre las estadísticas de la pobreza en la República Dominicana, y se estableció que ya para el 2005 de cada 100 dominicanos 36 viven en la línea de la pobreza. Ahora bien, las cifras que nos ofrece el Banco Central apuntan a que la economía dominicana ha tenido un crecimiento, se nos dice que el año pasado tuvimos un crecimiento de un 10.3%, ahora bien visto que ha habido una reducción de las cifras de la pobreza, en comparación con las del 2004, ¿Esto significaría entonces que con mayor crecimiento pudiéramos ver entonces una mayor reducción de la pobreza, o habría que hacer algo para que ese crecimiento, efectivamente, produzca una distribución que vaya hacia los niveles más pobres del país?

OA.- Correctamente, es decir, lo que la experiencia internacional indica es que el crecimiento es una condición necesaria, pero no suficiente para la reducción de la pobreza, y lo que uno ha observado entre 2005 y 2006 en términos de reducción de pobreza es prácticamente, incluso un efecto inercial, desde que, bueno, estábamos en una situación tan grave donde sólo la estabilidad y una cierta recuperación hará que algunas personas que recién apenas cayeron marginalmente en la pobreza se levante, el problema es que con el tiempo, y uno podría esperar que de ahora en adelante el impacto que el crecimiento tendría en la reducción de la pobreza dura, la pobreza más crónica sea menor, y para eso es indispensable tener políticas que enfrenten el problema de la desigualdad, lo que nosotros vemos en la República Dominicana es que el crecimiento, históricamente desde los 90 y en lo que va de la década no reduce la desigualdad, incluso en algunos casos ha aumentado como ha ocurrido en el 2005, 2006, y sin enfrentar la desigualdad es muy difícil esperar que el crecimiento tenga el mismo impacto en la reducción de la pobreza. Eso es lo que han logrado países como Chile. El Salvador ha tenido una experiencia muy exitosa en reducir la pobreza en toda la década de los 90 y mucho de eso tiene que ver con que haya políticas activas para reducir la desigualdad de oportunidades.

OJM.- A ver, para que los amigos televidentes puedan entender lo que significa políticas para reducir las desigualdades. En términos simples, ¿De qué estaríamos hablando, qué recomendaciones le hacen ustedes en estos informes al gobierno para poder atacar las desigualdades que existen en nuestro país?

OA.- Fundamentalmente lo principal y lo primordial es el tema educativo, es decir está conocido, tanto en los países desarrollados, la experiencia de los países de Asia del Este muestra que es el progreso educativo el que ha permitido hacer que el crecimiento se traduzca en mejor equidad, y más reducción de pobreza, y nosotros sabemos que en el país tenemos un grave problema, es decir tenemos uno de los gastos de educación, como porcentaje del ingreso nacional, más bajo de América Latina, esa situación ha mejorado, pero poco en los últimos 2 años, una recuperación básicamente del deterioro que hubo con la crisis, pero tenemos unos problemas serios de deficiencia de inversión en el sector educación, luego acompañado a eso tenemos que tener políticas para permitir a los pobres tener acceso a los mercados, por ejemplo, inversiones en carreteras, no solamente autopistas, si no las comunidades que están marginadas, la manera como se insertan a los sectores que están creciendo, y luego hay otro rol para las políticas que se conocen como políticas de transferencia directa en el corto plazo, porque esto toma tiempo, es decir, educar a un niño toma 12 años para llevarlo hasta la secundaria, que es lo mínimo que requiere una economía global en estos momentos, pero en el corto plazo uno necesita ofrecer un poco de apoyo al nivel de consumo de los pobres, y ahí el país lamentablemente tiene grandes deficiencias que se recogen este informe, en cuanto a que si bien se gasta bastante dinero en términos relativos en asistencia social, de hecho todo lo que se gasta en asistencia social es casi lo mismo, incluso más que lo que gastamos en educación, cuando hablo de asistencia social estoy hablando de comedores populares, INESPRE, programas de transferencia de efectivo que ahora se están implementando que tienen un rol, pero el problema es que tenemos que tener un tema de prioridades.

OJM.- Tú consideras que conforme a lo que ha sido la tradición de la política económica, del modelo de desarrollo económico del país, ¿Consideras que la lucha contra la pobreza está estancada en lo que ustedes han denominado un círculo vicioso?

OA.- Sí, de hecho, en el círculo vicioso lo que tenemos es precisamente de que la pobreza como tal puede constituirse en un obstáculo para el crecimiento, en el país esa situación aparentemente no se ha verificado, pero tenemos varios países en América Latina, países como Bolivia, donde incluso llegamos a niveles de desintegración social tan fuerte, con el tema del crimen, que incluso eso se convierte en un obstáculo al crecimiento, y si no hay crecimiento no hay condiciones para redistribuir y reducir la pobreza. Y lo que tenemos en el país es que de nuevo tenemos recursos, pero no los estamos gastando bien, y en muchos casos la asignación de recursos a nuestros sectores no refleja las prioridades que deberían tener.

OJM.- Bueno ciertamente, en el caso del presupuesto de este año, que está por unos 250 mil millones de pesos, justamente las partidas asignadas a salud y educación están en unos niveles muy bajos, que no están ni siquiera en lo que las mismas leyes orgánicas de esas áreas establecen, sin embargo una obra como el Metro de Santo Domingo recibe un alto porcentaje. En términos de las recomendaciones que ustedes hacen, en adición a tener pendiente como voluntad política el que haya asignaciones mayores, ¿Qué propone el Banco Mundial? Algunos países han hablado de que han tenido éxito gracias a que ha habido acuerdos políticos, a que ha habido un programa, una agenda nacional de desarrollo, ¿Qué opinión tiene sobre este tema?

OA.- Nosotros tenemos en el informe varias recomendaciones bien puntuales, para dar un ejemplo, tú mencionabas el tema del desbalance en la asignación del presupuesto, lo que se da aquí en subsidio al gas y a la energía eléctrica constituye más de dos terceras partes de lo que se gasta en educación y salud combinados, y los análisis que nosotros hacemos demuestran que esos subsidios mayoritariamente son capturados por las familias de mayores recursos, y los debates que ha habido en el país, por ejemplo en el subsidio al gas, se ha dicho que le va a hacer daño a los pobres, pero en realidad casi el 40% de lo que se subsidia al gas es capturado por el 20% más rico, las familias muy pobres ni siquiera tienen estufas, es decir en términos relativos es más lo que se consume con una jeepeta que funciona con gas, que es muy común ahora, que lo que puede consumir una familia pobre con una estufita pequeña y lo que hace es cocinar, entonces tratando de ayudar a las familias más pobres terminando desviando recursos a las familias que realmente no lo necesitan.

OJM.- ¿Y qué recomiendan ustedes entonces para eliminar esa distorsión?

OA.- Lo primero que habría que hacer, y no es un tema para eliminar los subsidios, es racionalizarlos, racionalizarlos significa que los reciban quienes verdaderamente los necesitan, y el país actualmente cuenta con una herramienta, un sistema de identificación de beneficiarios sociales que está siendo manejado por el Gabinete Social, que permite precisamente identificar con nombre y apellido quienes verdaderamente son las personas más necesitadas, y de esa manera entonces el Estado puede distribuir y hacer llegar esos subsidios a esas familias, el caso de los subsidios es focalizarlos, hacerlos llegar a quienes verdaderamente los necesitan. En términos de la institucionalidad de la asistencia social tenemos un problema serio de incoherencia, de repetición, fragmentación, no sabemos cómo se gasta, cómo impacta, entonces hay una necesidad muy grande de hacer que el Estado rinda cuentas a la población, de cómo se gasta el dinero y que impacto tiene. Déjame volver de nuevo al tema educativo, ha habido, de hecho el propio Presidente de la República se ha referido a la situación, de que en el sector la preocupación tiene que ser por resultados, no podemos simplemente aumentar el gasto sin saber cómo se va a usar, y efectivamente internacionalmente hay casos, EEUU es el más notable, donde se gastan muchos recursos en educación pero en términos de resultados, es decir, los estudiantes de Cuba, en muchos casos les va mejor en las pruebas internacionales de matemáticas que a los estudiantes de EEUU, o sea que hay que preocuparse por los temas de calidad, el problema que hay en el país es que gastamos tan poco, que es imposible pedirle al sector que mejore la calidad sin que haya un aumento del gasto, tenemos problemas de hacinamiento graves en las escuelas, es decir, este país tiene la tasa, la relación del número de estudiantes por maestro es la más alta de América Latina, aquí hay escuelas que llegan a 70 estudiantes en cada aula, entonces ahí un problema ahí de oferta, hay que hacer escuelas, entonces es muy difícil decir, la verdad que es inexcusable tener realmente un programa definido de aumento en el gasto de educación donde se empiecen a resolver los problemas de déficit de la cobertura, y los problemas de calidad, gestión, formación de docentes, todo eso cuenta y no podemos hacerlo sin aumentar el gasto.

OJM.- En este mismo orden, con el tema de los subsidios, como hablaba, ya con respecto al gas, tiene que ser focalizado y hacia una recomendación respecto a que institucionalmente no exista esa duplicidad, y hasta triplicidad de instituciones. Y en cuanto al subsidio a la electricidad, ¿Cuál es la opinión de ustedes?

OA.- El caso de la electricidad, esto no se trata con muchos detalles en este informe, pero hay otro informe del Banco Mundial que sí analiza el tema eléctrico, de hecho el Banco Mundial está apoyando al Gobierno con reformas en el sector eléctrico, y ahí todo el mundo sabe que el problema es fundamentalmente cobrar, y no es que son los pobres los que no pagan, se sabe bien que hay un problema de falta de cobro, aun a nivel de sectores que realmente pueden pagar, o sea hay una cultura de no pago, y es muy difícil que el sector sea financieramente sostenible, entonces tiene que haber una política agresiva de que la tasa de cobro en el sector tiene que aumentar, de hecho es una de las condiciones que el Banco Mundial ha puesto en algunos de sus prestamos, y es una cuestión que requiere fundamentalmente voluntad, hay una ley que está en el tapete, de criminalización del robo de la electricidad, y es la única manera de que ese subsidio paulatinamente se reduzca a básicamente subsidiar el consumo de las familias que verdaderamente no pueden pagar el consumo de la factura eléctrica.

OJM.- Ciertamente ese es uno de los grandes problemas que tiene el sector eléctrico, la falta de continuidad en los cobros del servicio eléctrico. Con respecto al subsidio al gas. Recientemente el Gobierno, a través de la Oficina Nacional de Estadísticas produjo la encuesta “En Hogar 2006”, que describe claramente lo que tú señalabas, de que un 13% de los hogares del país no tienen estufas, si no que sobreviven gracias a la leña y el carbón. Con tu permiso nosotros nos trasladamos a Guachupita, uno de los barrios más pobres de la capital, y verificamos el porcentaje de esos hogares que se benefician del subsidio al gas licuado de petróleo. Veamos.

VTR CIUDADANOS GUACHUPITA

CG.- “El gas está muy claro y no hay dinero para comprarlo, entonces uno compra en la carbonera un poco de carbón y cocina con eso”.

CG.- “Porque tengo un tanquecito y no tengo para comprarle el gas, vivo sola, soy viuda no tengo hijos, que voy a hacer, si encuentro un carboncito cocino con mi carbón”.

CG.- “Mi nombre es Deisy Pilarte Rodríguez, soy una abuela con unos niños que no tienen a nadie, y a veces yo quiero hervirle un té con anís y orégano y no puedo hervírselo”.

CG.- “Ahora mismo estoy cocinando con carbón, porque no hay gas”.

CG.- “50 pesos diarios tengo yo que comprar de carbón, y en los colmados lo venden a 12”.

CG.- “Ahora mismo yo estoy cocinando con carbón”.

PAUSA

OJM.- Estamos conversando con Omar Arias, economista senior del Banco Mundial y quien fue el coordinador del informe sobre la pobreza en la República Dominicana. Me gustaría que retomáramos otra vez el tema del crecimiento económico, pero ahora comparándolo con lo que cuestan los productos de la canasta familiar. La economía dominicana ha crecido en un 10.3%, sin embargo aquí yo tengo algunos datos que me llaman poderosamente la atención, la canasta básica ronda desde los más pobres por los 3 mil pesos y la clase media por los 18 mil pesos, cuando los sueldos más o menos están por los 3 mil 900 hasta los 10 mil pesos, entonces, ¿Al momento de hacer este estudio tomó en cuenta este desbalance que existe, entre el llamado crecimiento económico y lo que real y efectivamente ganan los dominicanos en términos salariales, comparándolo con los precios de los productos de la canasta básica familiar?

OA.- Al final volvemos un poco a insistir en el tema de productividad, lo que muestra la experiencia internacional, repito los países de Asia del Este, que han sido exitosos, Chile, el caso más conocido en América Latina, y es que para poder salvar esta situación, donde uno tiene crecimiento pero que ese crecimiento se refleje en mejoras sostenidas en los niveles de riqueza de toda la población, no sólo de un sector, uno tiene que asegurarse de que el Estado cumpla su rol de redistribución, redistribución no sólo transfiriendo recursos si no también invirtiendo en los activos, en crear la igualdad de las oportunidades para que la gente pobre pueda participar en el crecimiento económico, y algo que falta mucho en el país es el tema de tener una política muy definida para apoyar la innovación tecnológica, la productividad es sinónimo de hacer las cosas mejor, usar mejores tecnologías, y es muy difícil lograr eso cuando tenemos una fuerza laboral con los niveles educativos que se tienen, se pueden tener programas de capacitación laboral, de hecho es una recomendación que tenemos en el informe, porque ya hay jóvenes que han salido de la escuela y uno necesita darle mínima preparación para que puedan insertarse en el mercado de trabajo, pero la experiencia internacional muestra que esos programas tienen un impacto limitado, es decir no hay un sustituto para una buena educación en la escuela, es decir, asegurarse que los niños cumplan en terminar la secundaria. Un dato impactante en el caso dominicano es que aun los niños que logran terminar el bachillerato, y no estoy hablando sólo de los pobres, si no en general, un niño típico dominicano tiene que estar en la escuela en promedio 3 años y medio más de lo que necesita para acabar el bachillerato, o sea, que cuando acabe el bachillerato ha pasado en la escuela casi 16 años, eso esta reflejando un problema de repitencía, de deserción, hay una alta demanda por educación, República Dominicana está junto con Chile y Argentina entre los países donde la matriculación, es decir cuando uno ve los niños están en la escuela casi el 100% de los niños están en la escuela, el problema es que no están en el grado en que deberían estar, es decir hay una voluntad y el sistema le está fallando a los niños.

OJM.- Y adicionalmente hay que promover carreras técnicas, no solamente las profesiones liberales, también incentivar el idioma ingles. Justamente hace unos días el Gobierno lanzó su Plan Nacional de Competitividad, que no conozco los detalles, pero por lo que puedo ver en la prensa se perfila que va hacia esas áreas fundamentales, también fíjate que el país invierte muy poco en investigación y en desarrollo, básicamente algunas instituciones privadas, y alguna que otra institución gubernamental tiene un por ciento de su presupuesto asignado a investigación y desarrollo, entonces todo esto se enmarcaría en este plan de lucha contra la pobreza, porque luchar contra la pobreza, presumo yo, es tener más conocimientos, mayores niveles de acceso hacia el conocimiento, ¿Cómo tú percibes la brecha del conocimiento en el país, la brecha social que separa a los muchos que no tienen acceso a esas posibilidades de los pocos que las tienen?

OA.- Es un poco reflejo de lo que ocurre en el sistema educativo aun cuando un niño se gradúa de bachiller las ultimas investigaciones que se han hecho muestran que el nivel de conocimientos que tiene corresponde a una educación media, es decir que hay un desfase muy grande, y así es muy difícil competir, o sea, está muy bien, obviamente las bases de un plan de competitividad tienen que involucrar todos los sectores, tienen que involucrar el tema de innovación, pero el cimiento tiene que ser la fuerza laboral, estamos en la economía del conocimiento donde se compite en ideas, y la única manera de tener ideas es si la gente tiene las competencias básicas. Hay un papel, no hay dudas, para la educación técnico profesional, ciertamente hay que asegurar que los niños dominicanos que terminan una secundaria tengan competencia básica en matemáticas y ciencia, porque a partir de ahí ya se le puede dar entrenamiento en sectores y áreas especificas, y así es que los países que han logrado dar ese salto cualitativo de un modelo de crecimiento que deja detrás a sectores, es decir que no es inclusivo, a un modelo que es compartido de una manera más amplia son países que han logrado incorporar a los sectores más necesitados en esta dinámica de economía del conocimiento.

OJM.- En el caso particular de la pobreza, también es una de las causales del incremento de la delincuencia en el. ¿Cómo enfocaron el tema de la delincuencia en este informe que ustedes han hecho público?

OA.- El otro informe del cual te hablaba, incluye un análisis más detallado sobre la relación del crimen y la competitividad de las empresas, y se encontraba que, por ejemplo, las empresas en el país tenían que destinar una parte importante de sus ingresos de ventas para contratar seguridad privada, entonces eso tiene un impacto internacionalmente, se sabe que la desigualdad está vinculada con el aumento en el crimen, y la situación que se ha visto en el país es una señal de alarma, es decir, no podemos contentarnos con tener estadísticas a nivel macroeconómico que lucen muy bonitas y que realmente se están moviéndose en la dirección correcta, pero tenemos que ponerle atención a esas señales de alarma que están diciéndonos que hay sectores todavía, que históricamente han permanecido excluidos de esos procesos de generación de riquezas.

OJM.- Omar no se si tendrías otro elemento o hallazgo importante, que quieras aprovechar estos minutos finales, para resaltar las recomendaciones que por alguna u otra razón no hayamos tenido la oportunidad de compartir hoy, alguna lección o reflexión.

OA.- Me parece que lo importante, viendo un poco la experiencia que ha tenido el país, y es importante no ser cortoplasista ni ver sólo en lo inmediato, lo que pasó en la crisis, lo que vimos ocurrió cuando la economía estuvo en alto crecimiento en los 90, lo que estamos viendo ahora es también esperable con respecto a la experiencia internacional, y la recuperación lo que nos da es una ventana de oportunidad, es decir el país con estabilidad y cimientos fuertes para el crecimiento, tiene una ventana para entonces atacar las causas estructurales de la desigualdad, y poder tener una sociedad más justa, que pueda ser más competitiva internacionalmente, y que eventualmente logre mayores niveles de desarrollo. Y ahí solamente quiero tratar un tema que está también tratado en el informe, que tiene que ver con el tema fiscal. En el país, de hecho en los últimos dos años ha habido 2 reformas fiscales…

OJM.-…4 en los últimos 5…

OA.-…correcto, y de hecho la historia lo que muestra es que generalmente cuando esas iniciativas se han dado, se han dado para compensar la perdida que se espera con respecto al TLC, con respecto a que tenemos que eliminar algún impuesto, es decir, en términos de tener una visión a largo plazo, de que hay que aumentar la base tributaria porque es la única manera que el Estado tiene de financiar servicios de calidad, las inversiones en educación, en salud, no hay ningún país en el mundo que se haya desarrollado sin que al mismo tiempo aumente la base imponible, y en el país existen serias deficiencias en términos de las políticas fiscales, algunos de los análisis que mostramos, demuestran que en el caso del ITBIS, que se intentó reformar, hubo algunos intentos, se quedaron realmente cortos. Una buena parte, nosotros estimamos que un 60% de lo que el Estado dejaba de percibir por exenciones en el ITBIS se quedaba capturado por el 20% más rico, y la gente piensa; “bueno pero no es que haya que ponerle más impuesto ahora a la canasta de consumo”. Bueno generalmente los países lo que hacen es que tienen una canasta muy mínima de consumo básica, que no tiene impuesto, y luego los demás tienen que pagar impuestos, porque a la hora de yo dejar de cobrarle impuesto al queso, la cantidad de queso que come un hogar pobre es muy diferente a la cantidad de queso que come un hogar de mayores recursos, y la calidad, entonces, lo que deja el Estado de percibir por tratar de transferir indirectamente hacia los pobres es más. Y no hay manera de que podamos cubrir el déficit de inversión social, el déficit de inversión de infraestructura básica, y los cimientos para una nueva economía, un nuevo modelo económico basado en la productividad y el conocimiento, si no tenemos una verdadera base fiscal que sea más compartida y que no tenga todos los problemas que tenemos ahora de exenciones que benefician a las familias más ricas.

OJM.- Es decir que no sean reformas tipo parche, si no que sean integrales.

OA.- Que fue lo que pasó en Chile, de hecho cuando ellos comenzaron a tener políticas más activas de reducción de la pobreza, hubo un intento serio y en dos años se aumentó la base, es decir, lo que el Estado recogía en impuestos en un 3% del producto, del ingreso per cápita, y estaba claro de que eso se iba a dedicar a inversión social, y la sociedad como un todo aceptó eso, porque nadie quiere pagar impuestos si a cambio no le devuelven nada, y el problema en el país es que tenemos un contrato social implícito donde nadie quiere pagar porque el Estado no da a cambio, y eso hay que cambiarlo.

OJM.- Una última pregunta Omar. En el pasado mi experiencia como funcionario público, tuve una experiencia muy interesante con el banco mundial en el área del sector de las telecomunicaciones, y siempre los informes nos servían para poner en práctica las políticas públicas en ese sector, y así ha sido la prueba el sector de las telecomunicaciones en el país es uno de los más avanzados. ¿Qué se estila en estos casos, este informe ya se le ha pasado al Gobierno, se espera entonces que el Gobierno pueda poner en práctica algunas de estas recomendaciones para sus políticas públicas?

OA.- Sí, de hecho hay algunas de las recomendaciones que están siendo adoptadas, están siendo apoyadas a través de operaciones, tanto del Banco Mundial como del Banco Interamericano de Desarrollo, por ejemplo la modernización y fortalecimiento de beneficiarios sociales, para focalizar mejor los subsidios está recibiendo apoyo de los dos bancos, el programa “Solidaridad” que también maneja el Gabinete Social, que es un programa de transferencia de dinero, pero donde a cambio se le pide a las familias que manden a los hijos a la escuela, a las madres embarazada que vayan hacerse sus chequeos preventivos, ese es el tipo de experiencia que internacionalmente se ha demostrado que funcionan y que sus impactos son positivos, y actualmente los dos bancos están apoyando. Hay otras recomendaciones que todavía tenemos que seguir impulsando, en algunos casos, políticamente reconocemos que hay dificultades, todo el tema del subsidio al gas, ha habido un problema también de comunicación, en términos de los mensajes, de tratar de explicarle a la gente por qué se está tratando de hacer algunas cosas. Y lo que nosotros estamos tratando de hacer, por eso estoy aquí, es de poder compartir de una manera más amplia estos hallazgos, para que la opinión pública pueda ejercer su rol de poner el granito de arena y ayudar a que alguna de estas medidas sean adoptadas.

OJM.- Omar yo quiero darte las gracias por haber compartido con nosotros, reconocer en ti un profesional destacado de la economía, dominicano, para orgullo de nuestro país, que reside desde hace algunos años en la ciudad de Washington, EEUU, como funcionario del Banco Mundial. Desearte el mejor de los éxitos, y ojalá que en un futuro cercano podemos volver a pasar revista a estos temas, que tienen que ver con la pobreza, para ver si definitivamente en ves de seguir en un círculo vicioso pasemos, como ustedes llaman, a un círculo virtuoso. Así es que muchas gracias por haber compartido con nosotros, y a ustedes amigos televidentes será hasta la próxima entrega de Líderes.

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