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Más de lo mismo

Enviado en 25 agosto, 2007 Para 3:00 pm Escrito por en Artículos de opinión

El informe titulado “Desarrollo más allá de la economía – informe de progreso económico y social en América Latina” (BID, 2000) concluye que “la política ejerce su impacto más importante en el desarrollo a través de su efecto en las instituciones.El razonamiento es claro: si la política es importante para las instituciones y las instituciones son importantes para el desarrollo, la política debe importar para el desarrollo.

Resulta que la política, ese espacio definido para que impere siempre el bien común, no ha logrado fortalecer nuestras instituciones democráticas.

Al contrario, el presidente Leonel Fernández y el gobierno del PLD han colocado los intereses personales o grupales por encima de los intereses nacionales.

Más de lo mismo.

Los últimos nombramientos promovidos en el Poder Ejecutivo son la mejor demostración de cuán deteriorad está la vida institucional.

Lejos de asumir conscientemente cambios de funcionarios con el propósito de mejorar las áreas gubernamentales que, conforme a las encuestas, reflejan un deterioro en la eficiencia oficial, el clientelismo y el asistencialismo con fines electorales, han resucitado nuevamente en el escenario político.

Esta dualidad de discurso que ha caracterizado al gobierno del PLD no le hace bien a la democracia. No es posible hablar de “revolución democrática”, “modernidad”, “tecnología”, y “transparencia”, cuando en la realidad, estamos presenciando las mismas prácticas que el PLD, sobre todo cuando era presidido por el profesor Juan Bosch, se caracterizó en combatir y denunciar.

La debilidad institucional la vemos cuando, en vez de auspiciar pactos para el desarrollo del país, como en las áreas de educación, salud, competitividad, gasto público, seguridad social y seguridad ciudadana, la política mediática del gobierno pretende llevar la idea de un relanzamiento multipartidario del gobierno del PLD, sobre la base de determinadas concesiones en cargos públicos y otros esquemas nada transparentes, aumentando el gasto corriente que, al mes de julio de este año, se ha incrementado en un 14.5%, según los datos de ANJE.

Así no se construyen el consenso y el diálogo. Así se disipan las posibilidades de entendimiento y de acuerdos.

Afortunadamente, existe una franja mayoritaria de dominicanos y dominicanas que rechaza este tipo de actuaciones, y que será la diferencia en este proceso. Una franja a la que sí le importa la política, con transparencia y con contenidos, para así elevar la calidad de nuestra democracia.

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