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Complicidades

Enviado en 13 octubre, 2007 Para 3:00 pm Escrito por en Artículos de opinión

Al momento de escribir este artículo, ni el presidente Leonel Fernández ni el PLD ni los voceros calificados del gobierno, han ofrecido una explicación convincente sobre el préstamo de US$130 millones contratado por la Oficina de Ingenieros Supervisores de Obras del Estado, mediante la suscripción de 19 pagarés, con la autorización, mediante Poder, del presidente Fernández.

En palabras simples: el gobierno comprometió el crédito del país a espaldas del Congreso Nacional, en violación a la Constitución de la República. Este es el quid del asunto.

Nunca antes en la historia dominicana, ni siquiera en los gobiernos autoritarios, un gobernante había autorizado una operación de tal naturaleza sin cumplir con el trámite constitucional, lo cual hace de este caso el mayor escándalo que involucre y vincule directamente al Presidente de la República en esta etapa de la vida democrática. La autorización consignada en el Poder, con la firma del presidente Fernández, compromete su responsabilidad, y por lo tanto, hay derecho a exigir explicaciones.

Lo grave de este caso es la falta de transparencia y el marcado interés de ocultar el préstamo al pueblo dominicano, y a las autoridades legítimas, como el Congreso Nacional. ¿Por cuáles razones?

Desde el punto de vista de los acuerdos internacionales, este préstamo es una violación al acuerdo suscrito con el FMI, que establece un tope al endeudamiento público, y está claro que este monto de US$130 millones sobrepasaba, por mucho, el tope fijado por el FMI para este tipo de endeudamiento.

El país espera los resultados de la investigación que está llevando a cabo el FMI, en medio del silencio cómplice del gobierno central y el Gobernador del Banco Central, y ante las explicaciones parciales dadas a la prensa por los funcionarios del sector económico, en especial los Secretarios de Estado de Hacienda, y de Economía, Planificación y Desarrollo, con las que han comprometido aún más la responsabilidad del presidente Fernández en el caso. Estas explicaciones difieren totalmente de los documentos firmados.

Nadie ha negado y desmentido que el poder del presidente Fernández autorizó a hacer esta transacción lesiva a los intereses nacionales. Nadie ha negado y desmentido que los 19 pagarés se han comercializado en los mercados internacionales, como‚ Pagarés o Notas Promisorias del Gobierno de la República Dominicana. Nadie ha negado y desmentido que los Pagarés contienen cláusulas que seriamente comprometen el crédito del país.

El silencio no puede ni debe ser la respuesta oficial. Las responsabilidades deben ser establecidas, a pesar de la complicidad oficial.

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