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Malos Empleos

Enviado en 22 diciembre, 2007 Para 3:00 pm Escrito por en Artículos de opinión

Esa es la conclusión a que ha llegado el Banco Interamericano de Desarrollo (BID) en su Informe del Progreso Económico y Social, año 2008, dedicado a ¿Los de afuera? Patrones cambiantes de exclusión en América Latina y el Caribe”. Según el BID, “para una porción cada vez mayor de la población, en los últimos 15 años el mercado laboral no ha sido un vehículo de integración social, sino una fuente de exclusión social”.

República Dominicana no escapa a esta realidad. Con una tasa de desempleo de un 16%, más el crecimiento del empleo informal, se estima que más de tres millones de dominicanos viven en la marginalidad y fuera de las oportunidades que debe ofrecer un modelo que se preocupe por el desarrollo integral como mecanismo de integración social.

Si a lo anterior se le añade el crecimiento de la política asistencialista y clientelista, promovida por el gobierno, sumada a la campaña reeleccionista, hay que convenir que no existe una clara visión de lo que debe ser una política de empleo, vinculada con el apoyo a la educación del país. Si realmente se quiere combatir la pobreza, no es precisamente con recetas populistas que se logrará su erradicación. El Estado asistencial no es la solución.

La pobreza se combate con educación y con empleos buenos. Al concluir este año 2007, se han perdido más de 60,000 empleos producto de la política económica del presidente Leonel Fernández, situación que ha impactado negativamente en los sectores dinámicos del país.” Se ha aumentado, por lo tanto, los niveles de personas que están “afuera” de los mecanismos de protección social que debe tener el Estado, conforme a la Constitución.

Un gobierno que incumple con la Constitución y con la ley no se puede esperar que tenga una visión para desarrollar integralmente a los dominicanos en el Siglo 21.

Así lo demuestra la más reciente herramienta que se supone debe ser un instrumento de desarrollo nacional, el Presupuesto Nacional, que refleja claramente la ausencia total de un plan estratégico centrado en los ejes fundamentales del desarrollo. Así no se construye un país.

Para cambiar esta situación, el BID recomienda dos tipos de políticas: Fortalecer la capacidad de generar mejores salarios mediante la inversión en educación a fin de que los ciudadanos puedan aprovechar las oportunidades que ofrecen los nuevos nichos de mercado, a consecuencia de la globalización.” Y por otra parte, promover políticas que procuren aumentar los ingresos no laborales de las familias pobres, con transparencia y sin recetas populistas.

A malos empleos y bajos salarios, la solución debe ser buenos empleos y salarios dignos. El Informe del BID es un punto de partida para la reflexión de políticos, empleadores y trabajadores. El empleo es, quizás, el principal desafío de nuestra sociedad. Asumamos este reto. Malos Empleos.

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