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La tercera, la vencida

Enviado en 03 mayo, 2008 Para 3:00 pm Escrito por en Artículos de opinión

Por tercera vez, el presidente Leonel Fernández concurrirá como candidato presidencial a las elecciones del 16 de mayo. A diferencia de las dos ocasiones anteriores (1996 y 2004), en esta oportunidad, es candidato reeleccionista.

Sus dos anteriores triunfos electorales han sido desde la oposición. Ahora, se presenta desde el Gobierno, lo que le permitirá al electorado evaluar su gestión. Ciertamente, en los países de mayor fortaleza institucional que el nuestro, éste es uno de los valores de la democracia. Por ejemplo, en España, el presidente José Luis Rodríguez Zapatero, fue reelecto. Sin embargo, en España, no hubo una sola acusación de uso y abuso de los recursos del Estado.

En el otro extremo, la más reciente prueba democrática en América Latina fue en Paraguay, y el partido oficial fue derrotado, eligiéndose a quien encabezaba la oposición. Allí hubo acusaciones de uso de recursos del Estado a favor de la candidatura del partido oficial. Los resultados no fueron los esperados por el oficialismo.

Dentro de trece días, el 16 de mayo, lo que está en juego es si la mayoría de los dominicanos va a validar, con su voto, la actual gestión del presidente Fernández, la cual ha estado matizada por violaciones a la Constitución y a las leyes, serias denuncias de corrupción, aumento de los índices de la pobreza, con uno de las tasas más altas de desempleo de América Latina, y ausencia de políticas sociales transparentes y eficaces.

El presidente Fernández no debe olvidar que ha tenido siete años en la conducción del Estado, por lo que sus discursos y promesas no deben ser las de una persona que se presente por vez primera. En su más reciente intervención ante la Fundación Institucionalidad y Justicia, justificó la corrupción oficial argumentando que hasta en el Banco Mundial ha habido corrupción. Pero olvidó señalar que el anterior presidente del BM, cuando se verificó que había aumentado el salario de su amante, éste renunció, y el Banco Mundial recrudeció sus políticas anticorrupción. Allí, hubo sanción.

Como consecuencia de la ausencia de voluntad política, la llamada “accountability” (en el sentido de la responsabilidad electoral o rendición de cuentas) sólo existe en los textos legales, sin que, en la práctica, se exija ningún tipo de conducta ética. El derroche de los fondos públicos sin contemplación, los altos salarios que devengan los funcionarios, la ausencia de rendición de cuentas por parte del resto de los Poderes del Estado, está ocasionado que miles de dominicanos que, antes votaron por él, opten hoy por la alternabilidad democrática que encabeza la oposición.

A los dominicanos les preocupa seriamente su presente y su futuro. ¡Es la economía lo que nos importa! Pero hace mucha falta un gobierno transparente, eficiente y responsable que trabaje por el bien común, invirtiendo por y para la gente. Quedan pocos días, para aprovechar esta gran oportunidad de producir el cambio para mejorar. Y como dice el refrán, la tercera es la vencida.

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