Un envio del blog

Haití

Enviado en 16 enero, 2010 Para 11:20 am Escrito por en Artículos de opinión

El pasado jueves estuve en Puerto Príncipe, palpando de primera mano lo que ha sido el drama de Haití, después del terremoto que lo sacudió desde sus mismas entrañas, y cuyo impacto fue también sentido en este lado de la isla. Este domingo, a las 9 de la mañana, en “Líderes”, por Color Visión (Canal 9), pasaré nuestro recorrido.

Haití esta destruido. Los tres poderes del Estado, el Ejecutivo, Legislativo y Judicial quedaron sensiblemente afectados. En el caso del Poder Judicial, su Palacio de Justicia, hoy día, no existe, y el Palacio Presidencial haitiano está destruido. Si antes del terremoto, Haití era un estado fallido, hoy, sencillamente, no hay la estructura gubernamental necesaria para cumplir con sus responsabilidades.

Ví agonía, desesperación e incertidumbre en la población, que mayoritariamente, al no tener donde vivir como consecuencia de la catástrofe, ha ocupado las areas y parques municipales y deportivos. La condición infrahumana de estas zonas, cada día se agrava, pues también vi los cádaveres amontonados en las calles, unos abandonados y otros con sus familiares rodeándoles. Sin agua potable, sin alimentación, sin medicamentos, la situación se puede agravar con el surgimiento de epidemias, y lo más delicado, que se agrave la situación de inseguridad.

Por último, y no menos importante, la sede de la Embajada dominicana en Puerto Príncipe es inhabitable. Urge que el Gobierno dominicano priorice la demolición y reconstrucción de una nueva sede. Desde aquí, felicito y encomiendo la labor de los funcionarios de esta Embajada que, casi a manos peladas, atendieron y socorrieron a los dominicanos residentes en Haití.

El drama que vive Haití no es exclusivo de sus habitantes. Nos pertenece también a los dominicanos y a toda la comunidad internacional. Haití necesita urgente de la solidaridad dominicana, siempre efectiva.

respuesta