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Sí, se puede

Enviado en 13 febrero, 2010 Para 12:20 pm Escrito por en Artículos de opinión

A raíz de mi artículo de la semana pasada titulado “Los otros Sun Land”, he recibido distintos comentarios, particularmente uno de ellos en el que externaba su preocupación por el hecho de que, a su juicio, la nueva Constitución impedía que todo ciudadano pudiese interponer una acción directa de inconstitucionalidad contra las violaciones cometidas por el Poder Ejecutivo, tal como sucedió con el caso de la Sun Land, en el que el gobierno hizo un préstamo internacional sin la aprobación del Congreso Nacional.

La preocupación es aún más latente por la lamentable decisión que, en torno a ese caso, adoptó la Suprema Corte de Justicia. En síntesis, el alto tribunal rechazó el recurso interpuesto por el PRD sobre la base de que una acción de esa naturaleza debía ser exclusivamente interpuesta por el presidente del Senado o el presidente de la Cámara de Diputados, sepultando así lo que, hasta ese momento, era la interpretación amplia y progresista de sus mismas decisiones anteriores.

Afortunadamente, el artículo 185 de la Constitución es muy claro cuando señala que “el Tribunal Constitucional será competente para conocer en única instancia: 1) Las acciones directas de inconstitucionalidad contra las leyes, decretos, reglamentos, resoluciones y ordenanzas, a instancias del Presidente de la República, de una tercera parte de los miembros del Senado o de la Cámara de Diputados y de cualquier persona con interés legítimo y jurídicamente protegido”.

De ahí es que si el gobierno insiste en obtener financiamientos sin la aprobación del Congreso Nacional, tal como queda reflejado en cuatro consultas de distintas firmas de abogados, el PRD recurrirá nuevamente ante la Suprema Corte de Justicia, en funciones de Tribunal Constitucional (hasta tanto sea creado este órgano), puesto que la organización política, al igual que todo ciudadano, se enmarca dentro de lo que la Constitución señala como “cualquier persona con interés legítimo y jurídicamente protegido”.

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