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Centro Olímpico

Enviado en 17 julio, 2010 Para 11:28 am Escrito por en Artículos de opinión

Durante la semana pasada, nuevamente, fue noticia el deterioro del Palacio de los Deportes. El gobierno debe declarar como prioridad la recuperación del Centro Olímpico Juan Pablo Duarte, uno de los pocos pulmones ecológicos en el centro de la ciudad. El Olímpico parece una zona de guerra, donde las tropas, representadas por los jóvenes deportistas, luchan por hacer sus ejercicios en contra de un adversario difícil de vencer: la depredación del hombre de aquellas otroras áreas verdes, en su interés por construir corredores y metros, con el grave deterioro de la mayoría de sus instalaciones deportivas.

En medio de ese ambiente, hay sólo un oasis. Son las instalaciones que le fueron cedidas a Constructora Odebrecht, empresa brasileña responsable de la construcción del Corredor Duarte. Es poco lo que se conoce sobre las condiciones de esta concesión, si fue a título gratuito u oneroso, y si es por tiempo definido o indefinido. Las instalaciones son de uso privado. Tienen orden, limpieza y un verde que no existe en otra cancha del complejo.

Dentro del Centro Olímpico, hay letreros de la empresa sobre zonas rehabilitadas, áreas reforestadas, y de unos viveros que está patrocinando. ¿Es ésa la contrapartida por la cesión de esos terrenos convertidos en un oasis? Quisiera pensar que no. Invito a que la gente vayan y observe si esos aportes se corresponden con lo que significa el Centro Olímpico. Una aclaración de la empresa o del gobierno sería muy oportuna.

Para el récord, no me opongo al Corredor Duarte. Pero, hay que ver si, en adición a los costos involucrados, más los préstamos y financiamientos que conlleva, también implicaba ceder parte del Centro Olímpico. ¡Qué distinto fuera si en el acuerdo para el Corredor Duarte hubiese existido una contrapartida para la recuperación del Centro Olímpico!

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