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Haití

Enviado en 15 enero, 2011 Para 1:16 pm Escrito por en Artículos de opinión

Acabo de regresar de Puerto Príncipe, luego de hacer un recorrido, al cumplirse el primer año del devastador terremoto. El año pasado, a dos días del fenómeno, estuve en Haití. El domingo, a las 9, en Color Visión, presentaré en “Líderes”, el reportaje sobre Haití, un año después de la tragedia. Ese país sigue entre medio de escombros. Su símbolo de poder, el Palacio presidencial, está igual que hace un año. Me sorprendió que, con tanta presencia internacional, no se haya dispuesto la limpieza de esta otrora hermosa obra de la arquitectura.

Pero se ha iniciado su reconstrucción. Obviamente, la comunidad internacional no ha cumplido con las promesas de ayuda financiera, lo que dificulta que se agilice este proceso.

Desde mi punto de vista, es necesario recuperar totalmente la confianza en el gobierno, receptor y canalizador oficial de la ayuda. Por ejemplo, hay muchas ayudas y donaciones prometidas para fundaciones haitianas que están comprometidas con pequeños, pero significativos, programas de educación y de salud. Sin embargo, esa ayuda no ha llegado por falta de confianza en los actores del proceso, siendo los más perjudicados los haitianos más pobres, víctimas de una burocracia aterradora. Todavía el fantasma de la corrupción pesa sobre el gobierno.

A todo esto se agrega la epidemia del cólera y la inestabilidad política generada por los resultados de la primera vuelta electoral. El presidente Preval está supuesto a entregar su mandato el 7 de febrero. Y hay incertidumbre. La definición de quién será el próximo presidente o la próxima presidenta de Haití, es crucial para la reconstrucción.

Como dominicano, estoy consciente de que es a República Dominicana que más nos beneficia tener a un Haití estable con democracia. No podemos permanecer indiferentes e indolentes ante esa reaxlidad, cuya responsabilidad pesa sobre los hombros de la comunidad internacional.

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