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Funcionarios y salarios

Enviado en 28 julio, 2012 Para 10:06 am Escrito por en Artículos de opinión

Interesante es el debate en torno al proyecto de ley de salarios del sector público, actualmente en discusión en el Congreso Nacional. Existen dos posiciones: unos opinan que la referida ley no debe incluir a los organismos del Estado que tienen autonomía financiera; y otros entienden que la ley debe incluir a todos los servidores públicos. Me incluyo en esta última posición.

El artículo 144 de la Constitución es claro cuando dispone que la “ley establecerá las modalidades de compensación de los y las funcionarios y empleados del Estado, de acuerdo con los criterios de mérito y características de la prestación del servicio”.

Los salarios del sector público y su régimen compensatorio son un tema complejo, debido a la diversidad de disposiciones particulares que han intentado regular este aspecto nodal de la función pública. Esto ha generado distorsiones y privilegios irritantes, pues hay regímenes compensatorios que, incluso, son muy superiores a los del sector privado.

Defiendo la autonomía financiera de las entidades descentralizadas como el Banco Central, Indotel y las Superintendencias de sectores regulados, pues sus respectivas leyes orgánicas disponen que su régimen salarial debe ser igual o similar al sector objeto de regulación, pero lo que no apoyo es que existan entidades descentralizadas que regulen para su beneficio propio, cuando se trata de normar los salarios y sus regímenes compensatorios.

Estas entidades funcionan como islas con autonomía, sin control o supervisión. Lo correcto es que la ley de salarios del sector público corrija esta distorsión, y cree el mecanismo de fiscalización de los regímenes compensatorios de las entidades descentralizadas del Estado.

Para una cosa no se pertenece al Estado, y para otras cosas, sí. Ahí está la distorsión y el privilegio. La ley de salarios del sector público es la oportunidad para corregir este entuerto.

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