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No al retroceso

Enviado en 29 septiembre, 2012 Para 10:09 am Escrito por en Artículos de opinión

Si la respuesta de algunos legisladores al incremento de la delincuencia juvenil es el aumento de las sanciones penales ( de 1 a 15 años y de 1 a 10 años), habría que concluir que esos legisladores han perdido la visión de su rol en la sociedad.

Es cierto que la criminalidad ha crecido, y en crímenes atroces han participado jóvenes, pero la respuesta no ha debido ser poner el candado después de los hechos, sino poner en práctica los objetivos trazados en la ley 136-03 sobre Niños, Niñas y Adolescentes, mejor conocida como el Código del Menor.

Con un sistema de protección a la niñez carente de importantes recursos humanos y económicos, que le ha impedido adecuar los centros de rehabilitación juvenil en donde se acoge a quienes son condenados bajo el actual Código del Menor, resultaría en un efecto contrario tener a un joven recluido por 15 años, sin garantías de que será rehabilitado y reinsertado en la sociedad.

Incluso, esa reforma llega al extremo de judicializar a los menores de 13 años, cuestión que, al día de hoy, es prohibida. Se trata de un retroceso de más de 40 años al momento en que, en los tiempos de la dictadura, se establecieron los tribunales de tutela de menores. Volver atrás es irracional.

Lo que no contempla esta modificación es la realidad de que detrás de los jóvenes, hay adultos que los dirigen y los obligan a cometer delitos. Contra esos adultos es que debe dirigirse todo el peso de la ley, para desactivar organizaciones criminales que pululan en el microtráfico de drogas.

Para analizar la delincuencia juvenil no se requiere medidas de corte populista. Se necesita voluntad política para cumplir con los objetivos del Código del Menor. Falta mucho por hacer.

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