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Partidos, presente y futuro

Enviado en 02 febrero, 2013 Para 10:16 am Escrito por en Artículos de opinión

Los recientes estudios de investigación, como Latinobarómetro y la encuesta Gallup/Hoy, reflejan claramente el bajo nivel de aceptación de los partidos políticos entre las diferentes instituciones nacionales. Este fenómeno no solo ocurre en nuestro país, sino que también existe en otros países, como por ejemplo, España, en donde cada día los partidos se alejan más de los ciudadanos.

Hay países que han adoptado posiciones más extremas, como es el caso de Venezuela, Ecuador y Perú, en el que han desaparecido los partidos tradicionales, y en la actualidad la política es escenificada por una amalgama de colores, de nuevo cuño. Uno de los casos más interesantes es el de Brasil, en donde, por ejemplo, no existen partidos de derecha, lo que revela el grado de desarrollo progresista que existe en ese hermano país.

El bajo nivel de aceptación de los partidos políticos guarda relación con el alto grado de corrupción que impera en el país. Mientras los ciudadanos observan la mayoría de los políticos del partido oficial que exhiben fortunas y patrimonios que no pueden justificar, y las instituciones democráticas no actúan ante las denuncias de corrupción, como consecuencia de la concentración total de poder que existe en el Estado, aumenta la falta de confianza en los actores políticos.

Por otra parte, la ausencia de mecanismos que aseguren transparencia y respeto a la democracia interna, dos principios constitucionales, también afecta al sistema de partidos políticos. En Alemania, el Tribunal Constitucional ha disuelto a los partidos políticos que no cumplen con la normativa constitucional. Por tanto, hay que adecuar el marco legal de los partidos al orden constitucional.

En la mayoría de los partidos, existen recursos humanos extraordinarios, integrados por gente buena, honesta y trabajadora. La crisis actual va a generar resultados promisorios. Apuesto al ejercicio político bueno, democrático, honesto y transparente en beneficio del bien común.

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