Un envio del blog

Por el PRD

Enviado en 09 febrero, 2013 Para 10:23 am Escrito por en Artículos de opinión

El PRD es la mayor fuerza política del país. Su arraigo está en las mismas entrañas del pueblo. La historia de la democracia dominicana no se pudiera escribir sin escribir las siglas de este extraordinario partidario. Salvo en períodos muy excepcionales de la historia, los resultados electorales siempre le han convertido en la principal organización política.

Su historia ha estado muy vinculada a las luchas intestinas, desde su fundación en La Habana, Cuba, en 1939, y luego cuando llegó al país en 1961. Sufrió una fuerte división en 1973, y luego también algunos desprendimientos, y a pesar de todo ello, el PRD es el coloso blanco en la historia política dominicana. Ninguna de las pugnas internas y de las luchas de tendencias o corrientes ha podido derrotar al sentimiento democrático que reside en las bases del PRD.

Es cierto que la actual crisis del partido se produce en circunstancias diferentes a las anteriores, pero no menos cierto es que esta crisis no va a destruir al PRD. Al contrario, los 74 años de historia del partido han demostrado que la organización ha superado sus duras pruebas, y que siempre se ha colocado por encima de las diferencias personales, primando el ejercicio y el respeto a la democracia interna.

Así como el país está normado por la Constitución, el PRD tiene sus Estatutos, que establecen claramente el proceso que debe seguirse para elegir las autoridades partidarias. Nadie puede estar por encima de esas disposiciones, y solo los organismos partidarios son los que pueden decidir sobre fecha, padrón e integrantes de la Comisión Organizadora de la Convención. En mi experiencia, este proceso siempre se ha hecho pactado, de consenso.

Devolver el poder soberano a la militancia para elegir el presente y el futuro del partido es el reto. Esto es lo prioritario, por encima de las diferencias personales o grupales. Hay que hacerlo por el PRD, por sus militantes y por la democracia.

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