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Recuperar la democracia

Enviado en 27 julio, 2013 Para 10:03 am Escrito por en Artículos de opinión

La pérdida de institucionalidad democrática es cada vez más evidente en el país, como una consecuencia directa del control que ejerce el partido oficial sobre todos los poderes del Estado. La historia se repite, con actores diferentes y con procedimientos más sofisticados, pero, sin dudas, hemos retrocedido en las conquistas políticas logradas con mucho esfuerzo y sacrificio.

Recuerdo que en, 1978, entre los últimos zarpazos del caudillo de entonces, fue asegurarse tener control del Senado, que, era el que designaba los jueces, y por lo tanto, controlaba la justicia. La estrategia era que, dado las potenciales denuncias sobre corrupción, había que asegurar la impunidad. Ese mecanismo se mantuvo hasta que, gracias a la visión de José Francisco Peña Gómez, se introdujo la reforma constitucional de 1994, que instauró el Consejo Nacional de la Magistratura, eliminando la facultad que tenía el Senado, y justo es decirlo, que, con sus altas y sus bajas, la justicia designada, a través de ese mecanismo en 1997, tuvo sus frutos.

El retroceso se inició en 2011, cuando el partido oficial, guiado por el presidente de turno, impedido de reelegirse, decide concentrar todos los poderes. Es la misma politización de la justicia que vivimos anteriormente, pero ahora, con el maquillaje, de los formalismos procesales que establece la Constitución de 2010.

La mejor demostración de lo anterior es que, las denuncias que se han presentado en contra de funcionarios del pasado gobierno, han sido todas rechazadas, y por otra parte, todos los casos sometidos a las Altas Cortes, en los que se ha involucrado el interés del partido oficial, las decisiones han sido para beneficiar el interés oficial. Otra cara de la moneda es que, desde agosto del año pasado, se han denunciado más de 50 casos de corrupción, sin que se haya producido una sola acusación.

El desafío, por tanto, es recuperar la democracia, con la separación de los poderes, la imparcialidad de los jueces, e instaurar la equidad en el sistema electoral nacional. Ejerciendo los derechos constitucionales, estaré en esas tareas. Por el presente y el futuro del país.

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