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Mi otra lectura

Enviado en 21 septiembre, 2013 Para 11:04 am Escrito por en Artículos de opinión

Los resultados de la reciente encuesta Gallup sobre el posicionamiento electoral de los principales partidos políticos del país han provocado diferentes reacciones. En lo particular, he sido respetuoso de las encuestas, pues ofrecen una radiografía del momento. Me concentraré exclusivamente en el PRD.

Ciertamente, el PRD está afectado por una profunda crisis, cuyas raíces se extienden desde los procesos de 2008 y 2010, pero que llegó a su máximo nivel con las elecciones de 2012, y que luego de más de un año, su actual dirección precisa retomar el camino del reencuentro, diálogo y la agenda institucional. Es por esa crisis, que, desde el punto de vista institucional, como organización, no hay una voz que practique oposición diaria y permanente al gobierno ni al partido oficial, que, por trasmanos, inciden en mantener este limbo.

Voces individuales del liderazgo partidario sí hacemos oposición constante, pero sería muy diferente si lo hiciésemos como un solo cuerpo. Esa es mi otra lectura de la encuesta. Si deponemos actitudes, si nos colocamos por encima de las diferencias, y asumimos el llamado de la mayoría de las bases, que interpretan a la mayoría de los dominicanos, es el momento de unidad, democracia interna e institucionalidad para hacer del PRD, un partido fuerte, electoralmente invencible y que le dé a la sociedad dominicana la estabilidad y prosperidad que anhela.

Juntos somos más fuertes que el PLD. Juntos le ganamos al PLD. Juntos ganaremos el futuro. Entender el momento histórico que vive el país, cuyas conquistas democráticas han retrocedido como consecuencia del control total y absoluto que ejerce el partido oficial sobre todos los poderes del Estado, nos obliga a colocarnos por encima de las diferencias, y a pensar en el interés nacional y en el PRD.

Salvar el PRD requiere de enormes sacrificios. Sin odios, sin rencores. La mayoría de los dominicanos reclama ver al PRD recuperando su contrapeso en la sociedad, diferenciándose del PLD, y ejecutando ideas progresistas con nuevas formas de hacer política. Lo ratifico hoy: los mejores días del PRD están por venir.

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