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“Embroglio” presupuestario

Enviado en 19 octubre, 2013 Para 1:18 am Escrito por en Artículos de opinión

La noticia de que “la deuda en el presupuesto se multiplicó por 14 en 10 años” debe llamar la atención a la mayoría de los dominicanos. Más grave aún, el presupuesto crece 730% en últimos 10 años, y los problemas nacionales son los mismos. Si el presupuesto es el instrumento del desarrollo nacional, entonces, el modelo seguido ha sido fallido. Hoy, el país está más endeudado (cerca de US$30,000MM), y los problemas estructurales se han empeorado.

¿A qué se debe esta situación? ¿Cómo hemos llegado hasta aquí? Hasta el 2004, los gobiernos nacionales, con sus altas y sus bajas, tuvieron el cuidado de mantener niveles de deuda adecuados a las normas internacionales, incluyendo haber enfrentado con responsabilidad la peor crisis bancaria que recuerde nuestra historia. Sin embargo, los gobiernos del PLD han endeudado al país como nunca antes.

El presupuesto nacional, lejos de ser un instrumento de desarrollo, se ha convertido en un botín facilitador de los intereses políticos del partido oficial; resolver los asuntos coyunturales del momento, como la crisis eléctrica; y atender los intereses comerciales de quienes controlan actualmente los hilos del poder. Para muestra un botón: al momento de redactar este artículo, el presidente de la Comisión Bicameral que estudia el presupuesto, ha afirmado que hay que agregar RD$1,200MM para atender, entre otros temas, peticiones de legisladores.

“Hacer lo que nunca se hizo”, fue uno de los slogans del presidente Danilo Medina. “Corregir lo que está mal”, fue el otro. El presidente ha tenido dos oportunidades para convertir el presupuesto en un verdadero instrumento de transformación económica y social. No lo hizo para este año, ni tampoco lo ha hecho para el 2014. Estamos en presencia de una bomba de tiempo.

Se promueven pactos, pero no se promueve el pacto fundamental, que es el de la clase política para cumplir con la Constitución y las leyes, eliminando las distorsiones contenidas en el presupuesto, convirtiéndolo en lo que debe ser, el eje del desarrollo nacional.

POR: Orlando Jorge Mera

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