Un envio del blog

Presupuesto 2014

Enviado en 16 noviembre, 2013 Para 10:22 am Escrito por en Artículos de opinión

El presupuesto aprobado por el Congreso Nacional para el 2014 es seguir haciendo lo que siempre se ha hecho y continuar lo que está mal, todo agravado por una deuda pública insostenible, cuyas causas han sido perpetradas por las mismas acciones erradas y poco transparentes de los Gobiernos del PLD en los últimos nueve años.

Poco hacemos si se aprueba un presupuesto, limitado de por sí, y que no se aplique a cabalidad, como ocurrió en este 2013 y el 4% del PIB para la educación, o que sectores como salud y vivienda sigan teniendo pobres partidas, afectando los pilares sobre los cuales la República Dominicana debe construirse para avanzar de manera sostenible.

Lo más grave es que la fuente del presupuesto de 2014 es el endeudamiento, con un déficit de RD$183 mil millones, que significa un 6.6% del PIB, lo que unido al monto de la deuda de US$35 mil millones, deja un margen mínimo de acción para resolver las innumerables problemáticas de la mayoría de nuestra población, ahogado en un círculo vicioso donde los que ganan son unos pocos agrupados en una corporación política. Por su parte, los que no son responsable de los platos rotos, son los que le cargan el bolsillo, que es la mayoría del pueblo dominicano, que está a la deriva en medio de oídos sordos de una gestión con nulas acciones que demuestren su voluntad, y hasta ahora, sin mostrar signos de cambio.

Saludo que se hayan consignado los aumentos de salarios de los médicos, enfermeras y policías. Sin embargo, es injusto que no se haya incluido el aumento salarial de los jueces, en violación a la autonomía financiera del Poder Judicial. El amparo sometido por la asociación de jueces es una magnífica oportunidad para que el presidente observe el presupuesto, y hagan los correctivos de lugar.

Lejos de ser un instrumento de desarrollo, el presupuesto es más de lo mismo. Hay tiempo para rectificar. La mayoría de los dominicanos se lo merece.

Comentarios cerrados.