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5 de julio

Enviado en 03 julio, 2014 Para 10:27 am Escrito por en Artículos de opinión

El 5 de julio de cada año genera una combinación de sentimientos para mí y mi familia. El destino ha querido que este día se conmemore el aniversario del nacimiento de mi padre, Salvador Jorge Blanco, el 5 de julio de 1926, y al mismo tiempo se conmemora la llegada de la comisión del Partido Revolucionario Dominicano el 5 de julio de 1961.

Cuando mi padre estaba entre nosotros, aún en los momentos más difíciles de su carrera política, siempre los compañeros del partido acudían a casa a darle un apretón de manos, y a disfrutar del intercambio de ideas. Estos recuerdos permanecen imborrables en mi memoria, y este 5 de julio, reafirmo que su legado está siempre en mi corazón, y en honor a su memoria, este año estaremos actualizando y publicando una de sus obras cumbres, “Introducción al Derecho”.

También, el 5 de julio se conmemora el 53 aniversario de la llegada del PRD al país en 1961, y la ocasión encuentra al PRD sumido en su peor crisis. La construcción de un proyecto político de partido requiere romper con las prácticas del pasado, dejando los odios y los rencores atrás, abrir las puertas de la organización para todos los perredeístas y lograr la unidad sobre la base del diálogo y el ejercicio democrático.

El pasado fin de semana estuve recorriendo Pedernales, visitando a los compañeros en sus casas, y comprobé que en su gran mayoría, al igual que sucede en el resto del país, están excluidos del padrón confeccionado para el actual proceso convencional, al igual que yo y toda mi familia. Aunque ajenos a la lista, somos perredeístas de nacimiento, de origen y de trayectoria diáfana de apoyo siempre al partido en cada proceso eleccionario hasta 2012.

Todo pasa, y estoy convencido de que este proceso separado de los ideales de José Francisco Peña Gómez, será el motor de la recuperación del principal instrumento de lucha, pues el movimiento de cambio y de renovación será indetenible en la oposición para derrotar al PLD y a sus aliados en 2016, y reivindicar la democracia actualmente herida. Lo reafirmo: los mejores días del PRD, renovado en los principios democráticos que trajo en 1961, están por venir.

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