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Empleos y salarios

Enviado en 10 julio, 2014 Para 3:22 am Escrito por en Artículos de opinión

Negar que en el país no existen salarios bajos es querer tapar el sol con un dedo. Revela también las intenciones de aquellos que buscan reformar el sistema laboral para beneficio particular y no de los trabajadores, de sus derechos y calidad de vida.

Los salarios en República Dominicana son de los más bajos de la región, así lo indican estudios internacionales de la OIT y CEPAL: “Los salarios reales promedio por hora en el 2010 fueron 20% inferiores al nivel de 2000 y se han quedado muy rezagados del crecimiento de la productividad laboral”, indica el estudio Crecimiento, Empleo y Cohesión social en República Dominicana, de la OIT en 2013.

Con salarios bajos en el sector formal, queda el camino abierto para la informalidad. El propio Consejo Nacional de la Empresa Privada (CONEP) ha acusado a los gobiernos del PLD por el aumento de la informalidad laboral. Desde 2004 hasta la fecha, por cada empleo formal se crearon 14 informales, y lo más grave es que el Gobierno generó el 70% de esos puestos formales en el sector público en ese mismo período. Es decir, que el incremento de la nómina pública, la duplicidad y triplicidad de nombramientos, asesorías, puestos diplomáticos, y todo tipo de nomenclatura que ha servido para alimentar el clientelismo, la impunidad y la corrupción, es lo que ha generado los gobierno del PLD desde 2004 hasta 2014.

Esta realidad la corrobora el Banco Central en su informe sobre la informalidad y los ingresos en el mercado laboral del país, y que de inmediato fue cuestionado por el propio CONEP. El estudio reveló que México y República Dominicana son los únicos países de la región donde a pesar del crecimiento de sus economías, los salarios mínimos reales no aumentan en la misma línea.

Determinar si el Banco Central o el Conep tienen la razón es tarea de otro momento. Es hora de dejar de mirarnos el ombligo, y ver hacia delante, y tomar las decisiones cruciales en el ámbito del empleo, competitividad y desarrollo. Ahí está el presente y el futuro del país. Dejemos de estar en el triste ranking de aquellos países que solo acceden al aumento salarial condicionado a la inflación, un círculo vicioso cuyos resultados están a la vista.

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