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Cofrecitos y barrilitos

Enviado en 09 octubre, 2014 Para 10:25 am Escrito por en Artículos de opinión

El presupuesto sometido por el Gobierno es un perfecto ejemplo de la ausencia total de prioridades. Mientras al Barrilito y Cofrecito de los diputados y senadores les destinan casi 700 millones de pesos, sectores sensibles de la vida nacional no caben en la lista de prioridades de un sistema clientelar y agotado.

Un ejemplo concreto y que toca a gran parte del país: Salud Pública no es prioridad, y no lo ha sido desde hace años. No es casualidad que durante el fin de semana pasado 11 niños hayan fallecido, y aunque las causas están siendo investigadas, la máxima del sistema sanitario público está ligado a la negligencia estatal, principal responsable de dotar con lo mínimo a los hospitales donde acuden la mayoría de los dominicanos.

Si la mitad del presupuesto ya se esfumó por compromisos de deuda, subsidios y una nómina infinita, cómo va a quedar dinero para levantar un sistema de salud digno; de dónde van a salir los recursos para construir viviendas a las más de dos millones de familias dominicanas que hoy no tienen techo; cómo se va a combatir la inseguridad; y de qué manera el desempleo dejará de ser el más alto en promedio de la región.

Paradójicamente, en deudas y favores, barrilitos y cofrecitos, y en corrupción, el pozo no tiene fondo y la fiesta hora de término. El que debiera ser el prinicipal instrumento de desarrollo, el presupuesto nacional, en el modelo del PLD y la corporación que ha levantado, tiene un destino de mucho para pocos, y poco para el resto.

El mayor reflejo de que el Gobierno de Medina continúa lo que está mal y hace lo que siempre se ha hecho, está impreso en el papel que envió al Congreso: gastos sin prioridades, la corrupción como política oficial y el pueblo tomando las migajas. Esto debe cambiar, y lo hará.

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