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Poppy Bermúdez

Enviado en 18 diciembre, 2014 Para 12:11 pm Escrito por en Artículos de opinión

A principios de mes, el país, y particularmente la ciudad de Santiago, perdió a uno de sus empresarios más visionarios y emprendedores, como lo fue don José Armando Bermúdez (don Poppy), quien impregnó de sentido humano y social a la actividad industrial y comercial, e innovó en el mundo de la televisión dominicana.

Para hacer el bien en la sociedad, se necesita de una gran dosis de sensibilidad y generosidad, y en muchas ocasiones, se requiere sustraerse de por sí a las comodidades familiares y sociales, y compenetrarse al mismo tiempo con problemas de aquellos a quienes de una u otra manera requieren de la asistencia, para contribuir a satisfacer dentro de las posibilidades propias, cualquier tipo de necesidad particular, familiar o social. Ese fue el caso de don Poppy Bermúdez.

No obstante pertenecer a una de las familias más prestigiosas de Santiago, y con influencias en distintos puntos del país, don Poppy se conoció como una persona con autoridad, pero al mismo tiempo, humilde y generoso. Nunca hizo alardes ni ostentaciones de esa conducta que observó a nivel, familiar y social, pues siempre observó el principio de la discreción en sus actuaciones.

Y por encima de su condición de empresario, don Poppy fue un demócrata, con convicciones profundas sobre el respeto de la voluntad soberana del pueblo. Fundador junto a otros visionarios, de la Asociación para el Desarrollo de Santiago, que fue motor del desarrollo financiero y académico del país, le permitió demostrar sus creencias democráticas en los momentos de crisis institucional. Siempre lo hizo a favor de las mayorías.

Fue amigo de los amigos, en las buenas y en las malas, al margen de sus simpatías políticas. Cultivó con mi padre una extraordinaria amistad, de la cual siempre mi familia estará agradecida. Tuve la oportunidad de compartir con don Poppy en el curso del último año, y disfrutaba de sus conversaciones, siempre cargada de anécdotas y de extraordinarias experiencias.

Mis condolencias a doña Elba, Julia, José Armando y Domingo, y a toda la familia Bermúdez. Que en paz descanse, don Poppy. Su legado está en los corazones del pueblo dominicano.

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